Considere, por
un momento, como le fue la última vez que trató de cambiar algo importante en
su vida, trabajo u organización. Como
muchos líderes, antes de usted, se encontraba embarazado de una idea nueva y
convencido de que iba a ser la santa solución para todos sus problemas.
Si la idea se
hubiera concretado produciendo el cambio esperado, usted tal vez hubiera sido
considerado un Salvador o el héroe del momento. Su vida y la de aquellos que le
rodeaban cambiaría para bien y todo progresaría a partir de entonces.
Tal vez usted
sea un líder atípico y todo le sale tal y como lo planea, pero si usted es como
la mayoría de nosotros lleva a cuestas su propia cuota de fracasos que le han
golpeado en su jornada.
Es un hecho
incontrovertible, en el liderazgo saludable y productivo, que, si sus esfuerzos
por realizar un cambio no lo acercan al cumplimiento de la visión de su
organización, tenga o no fines de lucro, usted sencillamente estará perdiendo
el tiempo suyo y el de los demás porque lo más probable es que lo que introduzca
fuera de la visión sea anulado, a posteriori, por otro liderazgo.
A casi nadie le gusta ser mediocre en materia de visión, misión y objetivos personales u organizacionales. No obstante, lo bueno con frecuencia es enemigo de lo grande.
Hay excelentes recursos a su alcance hoy en día para manejar el proceso del cambio y obtener excelentes resultados. Están, por ejemplo, los ocho pasos de John Kotter o el modelo de cambio de John Maxwell.
Pero, en lugar de embarcarse en una síntesis puntual de los procesos aportados por esos autores, que usted puede explorar por sí mismo, prefiero compartirle tres pasos básicos que con carácter preventivo le servirán para evaluar cualquier idea nueva, su conveniencia para su organización, así como determinar el efecto que puede tener sobre su visión, misión, objetivos y valores.
PRIMER
PASO: Haga un Análisis FODA:
Cuando usted o
miembros de su equipo de trabajo o liderazgo proponga una nueva idea, sométala
a un análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas) antes de
presentarla ante una audiencia mayor.
Esta es una
gran herramienta para ayudarlo a usted y a su equipo a sopesar la idea
sistemáticamente y discernir más ampliamente sus potenciales impactos teniendo
en mente, durante el proceso, el ADN de su organización, es decir su visión,
misión, objetivos y valores.
Cuando usted
somete toda idea nueva al análisis FODA, tanto usted como su equipo aprenderán
a actuar proactivamente y con disciplina en el diseño de iniciativas centradas
en las fortalezas y oportunidades que presenta la nueva idea en lugar de
reaccionar antes las debilidades y amenazas internas o externas.
PASO DOS: Haga
una lista de conversaciones necesarias
Si una vez
concluido el proceso de análisis FODA, usted todavía se siente firmemente
convencido de los beneficios que esta idea traerá a su organización, el
siguiente paso es hacer una lista de las personas con las que necesita tener
una conversación para que la nueva idea cale.
Liste los
miembros de los equipos y áreas claves, así como de los decisores y personas en
posición de autoridad. Cuando se quiere
introducir cualquier tipo de cambio es importante considerar, también a las
personas que tienen influencia – ya sea esta formal o no — dado que estas
juegan un papel crucial en el éxito de la implantación de la idea.
Asimismo,
considere a quienes serán directamente afectados por esta iniciativa de cambio,
y cómo se verán impactados.
PASO TRES:
Auditoría en Equipo de la Idea
Una vez que
complete la lista, agende tiempo para tener una conversación con cada área,
equipo y personas de influencia que ha identificado que tienen una relación
directa o indirecta con la nueva idea.
Cuando se reúna
con cada equipo o persona, el enfoque de la reunión debe ser colaborar con la
idea y conocer sus pensamientos realizando un análisis FODA juntos. En lugar de compartir el análisis FODA del
primer paso, haga uno nuevo junto con cada persona clave. Ayúdelos a responder
cada cuadrante del FODA considerando a fondo como la idea afectará a su
respectivo equipo.
Una vez que
complete el paso tres, y tenga seguridad de que seguir adelante con esta idea
es lo mejor para su organización, termine este proceso de tres pasos
escribiendo sus siguientes acciones para esta semana, el próximo mes,
trimestre, semestre o un año a partir de ahora.
RESULTADOS POTENCIALES
Todo cambio que
trate de implantar enfrentará alternativamente uno de los siguientes destinos:
1) Nunca despegará del suelo porque será visto
como un virus o materia extraña y en consecuencia será rechazado.
2) El cambio será introducido, pero debido a
que no se ajusta a su visión, misión, objetivos y valores, conducirá
inevitablemente a cambiar nuevamente las cosas más adelante.
3) El cambio lo acercará a la visión de su
organización porque usted comenzó ejercitándose en el discernimiento con base
en los tres pasos sugeridos para introducir el cambio.
Los pasos
sugeridos para discernir como proceso la conveniencia o no de introducir un
cambio son importantes por tres razones principales. Primero que todo, son
maneras prácticas de evaluar nuevas ideas que cambiarán su organización.
Segundo, proveen un proceso intencional y disciplinado para evaluar en qué
medida esas nuevas ideas funcionarán en su organización. Y tercero, con este
enfoque se asegurará de filtrar toda nueva idea respetando la visión, misión,
objetivos y valores de su organización.
Hasta la
próxima
MA. Juan Carlos
Flores Zúñiga, CPLC, CSF
COACHING EN TRANSICIONES