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sábado, 19 de octubre de 2024

Y el líder exclamó "¡Eureka!"

El término “Eureka” es una famosa interjección atribuida al matemático griego Arquímedes de Siracusa.​ La exclamación «eureka» es utilizada hoy en día como celebración de un descubrimiento, hallazgo o consecución que se busca con afán. 

No obstante, se utiliza a menudo para describir algo muy buscado o perseguido con seriedad. Ya sea que sea un líder en un entorno ministerial o empresarial, los grandes líderes siempre están buscando formas de liderar mejor, saludable y productivamente, que le hagan exclamar “Eureka”.

Pero ¿existe algo así como una competencia para desarrollar un liderazgo saludable y eficaz que una vez descubierta nos haga exclamar “Eureka”? Probablemente no. 

Sin embargo, recientemente aprendí sobre un concepto que, aunque puede que no califique como la clave definitiva para un liderazgo eficaz, y hacernos exclamar “Eureka” probablemente debería ser una competencia que los líderes deberían desarrollar o afirmar más si ya la tienen. Se llama mentalidad de crecimiento.

Mentalidad de crecimiento versus mentalidad estática…

Recientemente llegó a mis manos el libro “Gracias por la retroalimentación” (Thanks for the Feedback) de Sheila Heen y Douglas Stone por recomendación de mi amigo y aliado Charles Stone. En una sección de este, desmenuzan un concepto relacionado con nuestra identidad personal: mentalidad de crecimiento versus mentalidad estática. En pocas palabras, los líderes con mentalidad estática creen que sus habilidades y rasgos son estáticos y están determinados. En cambio, los líderes con una mentalidad de crecimiento creen que son capaces de crecer y cambiar constantemente.

Heen y Stone escriben sobre el estudio de la profesora Carol Dweck en la Universidad de Stanford sobre cómo los niños afrontan el fracaso. Utilizó un experimento de rompecabezas con niños. Hizo que un grupo de niños se involucrara con rompecabezas cada vez más difíciles. Algunos niños se dieron por vencidos. Y, para su sorpresa, algunos niños en realidad se involucraron más cuanto más difíciles se volvían los rompecabezas.

Después de estos experimentos, habló con los niños. Los niños que se dieron por vencidos sintieron que los rompecabezas más difíciles los hacían parecer tontos. Sin embargo, los menores que persistieron creyeron que los rompecabezas más difíciles los hicieron mejorar en la resolución de rompecabezas y dijeron que su experiencia fue realmente divertida.

Ni el interés ni la aptitud hicieron una diferencia en sus respuestas. En el caso de aquellos que se detuvieron, asumieron que su habilidad para resolver rompecabezas era un rasgo estático. Los niños que persistieron sintieron que su capacidad para resolver rompecabezas era un rasgo flexible y creyeron que podían cambiar y crecer.

Dweck explicó que los niños que se negaron a dejar de hacerlo no sentían que estaban fracasando, aunque no pudieran resolver todos los rompecabezas. Creían que estaban aprendiendo. Para ellos, el rompecabezas era más como un entrenador y menos como un referéndum sobre sus habilidades o inteligencia.

Al leer este fascinante estudio, llama la atención lo importante que es una mentalidad de crecimiento para un liderazgo eficaz. Si sentimos que nuestras competencias y habilidades son estáticas, que son las mismas con las que nacimos, no creceremos personalmente ni crecerá nuestro liderazgo.

Sin embargo, cuando enfrentamos desafíos difíciles y creemos que Dios nos ha dado la capacidad de crecer y desarrollarnos, nos convertiremos en líderes más efectivos.

COMO DESARROLLAR UNA MENTALIDAD DE CRECIMIENTO

1. Sea consciente de las historias que nos contamos a nosotros mismos.

El término metacognición significa pensar en lo que estamos pensando. La próxima vez que se enfrente a un desafío de liderazgo difícil, haga una pausa y escuche su diálogo interno (practique la metacognición). ¿Las historias que se cuenta a sí mismo reflejan una mentalidad estática o de crecimiento? Haga lo mismo cuando trabaje con otros. Escuche las historias que se cuenta a sí mismo sobre ellos.

2. Reconozca que un sentimiento de ansiedad sobre un desafío de liderazgo no implica que le falte fe o que no tenga lo necesario.

Nuestros cerebros están programados para no gustar de la incertidumbre. Cuando enfrentamos un desafío de liderazgo incierto, el centro de lucha y huida de nuestro cerebro libera hormonas en nuestro torrente sanguíneo y neurotransmisores en nuestro cerebro. Esto da como resultado emociones desagradables que sentimos, como la ansiedad. Recuerde que los desafíos de liderazgo son inciertos y que sentirse un poco ansioso es normal. No tiene nada que ver con su capacidad para manejar el desafío.

3. Incluya el aprendizaje como una meta cuando se enfrenta a un desafío de liderazgo.

Cuando enfrentamos un desafío de liderazgo, ciertamente queremos resolver el problema o superar el desafío. Sin embargo, la próxima vez que se enfrente al desafío, incluya como una medida de éxito lo que realmente aprende sobre usted mismo y el área problemática. El aprendizaje puede ser más útil en el largo plazo que resolver el problema.

4. No tema al fracaso.

La posibilidad de fracasar nunca debe impedirnos enfrentar nuevos desafíos en la vida o el liderazgo. El profeta Isaías abordó el miedo cuando escribió estas palabras.

“Así que no temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; Yo te sostendré con la diestra de mi justicia”. (Isaías 41.10)

Por lo tanto, una mentalidad de crecimiento puede que como competencia no parezca novedosa pero sin duda nos puede hacer exclamar “Eureka” al hacer una profunda diferencia en la manera que liderazmos para ser saludables y eficaces.

Hasta la próxima

MA. Juan Carlos Flores Zúñiga, CPLC, CSF

COACHING EN TRANSICIONES

jueves, 13 de julio de 2023

RETROALIMENTACIÓN DE 360 GRADOS: Lidere con brutal honestidad

Los líderes necesitan retroalimentación saludable para liderar con integridad y transparencia. No obstante, la frase de “La retroalimentación es el desayuno de los campeones” popularizada por el experto en procesos de liderazgo, Ken Blanchard, debería estar engranada en el pensamiento y la acción diaria de un auténtico líder saludable y productivo.

Pero ¿Cómo puedo tener información real y precisa sobre mi liderazgo por parte de mi equipo y/o entorno de influencia?

Uno de los procesos que adopté tempranamente cuando me certificaba como coach en liderazgo y que aplico frecuentemente en sesiones individuales y/o grupales con todos mis clientes de alto desempeño es la herramienta de evaluación de liderazgo 360.

Explicado de una manera sencilla, una evaluación de liderazgo de 360 grados busca la transparencia, obteniendo información brutalmente honesta de sus colegas, su jefatura o supervisor, sus subordinados, y miembros de su círculo de influencia personal y profesional.

Cuando empecé a familiarizarme con el proceso me lo aplicaba a mí mismo periódicamente, cada vez con mayor amplitud y profundidad. Por eso lo recomiendo enfáticamente y le explico a continuación como funciona una de las tres herramientas que usamos regularmente en este proceso de evaluación 

La herramienta en cuestión se llama “evaluación sencilla 360” y pretende que su equipo de trabajo se enfoque en una o tres áreas de crecimiento personal y profesional periódicamente.  Para ello, las preguntas están orientadas a descubrir fortalezas y debilidades que son a menudo “puntos ciegos” para nosotros mismos, pero no para otros.


CONOZCA A QUIENES LIDERA

Como coach en liderazgo uno de los temas cruciales es conocer si mis clientes se sienten bien atendidos o valorados durante nuestros procesos de redes de coaching que pueden ir de tres a ocho meses.

Empáticamente me pongo “en sus zapatos” y les pregunto “¿Se siente valorado en nuestra relación?” Soy un coach enfocado en ayudar a mis clientes a alcanzar sus metas inteligentes y esta sencilla pregunta me ayuda a mantenerme más enfocado en la relación que es vital para crear confianza y romper barreras. 

A continuación, presento uno de los procesos de aplicación de la “evaluación sencilla 360” que se pueden emplear para que los líderes lo puedan aplicar, a su vez, personalmente y con su equipo de trabajo.

Cada líder (cliente) selecciona los nombres de al menos tres de sus líderes claves, de confianza, de los cuales quiere recibir retroalimentación constructiva. 

Una vez compilada esta primera lista, se agregan los nombres de otros tres líderes claves, al menos, con los que no se mantiene una relación tan cercana o de confianza.

El cliente envía dos o tres preguntas, máximo, a cada una de esas personas y les pide que las contesten con total honestidad.

Las respuestas se mantienen anónimas enviándolas a un líder que no es parte del equipo de trabajo que las compila.  Se puede hoy en día desarrollar sin costo un formulario en línea que facilita el acopio y la confidencialidad. Ejemplo: Microsoft forms.

El cliente y el encargado de recibir las respuestas las compila y organiza temáticamente.  Se selecciona y excluye cualquier comentario hiriente que no tenga relación con lo solicitado y/o el crecimiento del liderazgo. 

El cliente, como líder principal se reúne con cada uno de los miembros de su equipo y comparte los descubrimientos sean temas para enfoque en el crecimiento del liderazgo o fortalezas/debilidades en el liderazgo actual. (Usualmente se busca ofrecer atención enfocada a máximo tres temas u oportunidades de mejora y crecimiento).

Si la evaluación ha estado enfocada solo en el líder entonces selecciona a dos miembros de su respectiva área de responsabilidad y confianza para crear una rendición de cuentas regular en las áreas de crecimiento identificadas u oportunidad de mejora. Si el ejercicio ha sido extensivo para todo el equipo, cada líder subordinado debe establecer, a su vez, con dos miembros de su equipo de trabajo dos temas de rendición de cuentas para mejorar continuamente.

¿CUÁL ES EL OBJETIVO TERMINAL?

Establecer de manera regular un proceso para identificar proactivamente áreas de crecimiento positivo.

A continuación, presento un ejemplo de un correo electrónico que se puede enviar a quienes les pedimos una honesta evaluación sobre nuestras fortalezas y debilidades, aunque como indique antes las preguntas se pueden cambiar a áreas de crecimiento y desarrollo en el liderazgo.


Estimado ___Su nombre___,   Estoy trabajando actualmente en un plan de desarrollo personal y profesional – y quiero comprender mejor como otras personas perciben mis fortalezas y debilidades para que pueda ser más efectivo.   Valoro su opinión como mi ____rol en su vida____ y apreciaría mucho su honesta retroalimentación.   Me gustaría saber cómo ve usted: 1. Mis Fortalezas y Talentos – ¿Qué es lo que usted valora más sobre mí? 2. Mis debilidades – ¿Cómo me saboteo a mí mismo?   Esto puede ser tan sencillo como una breve lista de puntos principales. Y por favor sería muy útil si usted pudiera incluir ejemplos ESPECIFICOS para comprender mejor sus comentarios.   Si usted pudiera enviarme esto a más tardar ____fecha____ sería excelente.   Realmente aprecio su retroalimentación y agradezco de antemano su respuesta.   ___Su nombre___

Por favor envíe sus respuestas a la siguiente dirección de correo en los próximos cinco días.  Nombre del destinatario (el líder objetivo independiente) las recibirá y removerá su nombre para mantener su retroalimentación totalmente anónima. 

OBSERVACIÓN FINAL

La evaluación y retroalimentación saludable puede convertirse en una poderosa herramienta para levantar el nivel de desempeño personal como líder y el de su equipo de trabajo.

Lo animo a usar la “evaluación sencilla 360” con su equipo de colaboradores.  Tal vez sienta alguna aprehensión antes de aplicarla, pero si lo hace bien enriquecerá su liderazgo y el de quienes sirven a su lado.

Si desea conocer más en detalle sobre el proceso de evaluación de liderazgo de 360 grados puede escribirnos a info@juancarlosflores.coach o pedir una cita sin compromiso en nuestra página www.juancarlosflores.coach 

Recuerde el proverbio del filósofo chino Lao-Tsé, “Un viaje de mil millas empieza por el primer paso”.

MA. Juan Carlos Flores Zúñiga, BSc, CPLC

COACHING EN TRANSICIONES

Cómo rendir cuentas con transparencia

A fines de los noventa del siglo pasado cuando llevaba un curso de posgrado en mercadeo en Guadalajara, México, me enfrente con un principio...