viernes, 20 de marzo de 2026

Puedes destruir la "kriptonita" en tu vida y liderazgo

Lo que voy a compartir con ustedes en el presente artículo ha sido uno de los mayores desafíos en mi vida. Recuerdo que de niño veía la serie original de Superman.

Clark Kent (un reportero de periódico muy normal) entraba en una cabina telefónica (algunos de ustedes nunca han visto una) y se transformaba en Superman, y su trabajo era aplastar el mal y derrotar a los malos. Todavía recuerdo al locutor… Más rápido que una bala. Más poderoso que una locomotora. Capaz de saltar edificios altos de un solo salto…

Pero Superman tenía una debilidad… algo que podía hacerlo caer de rodillas… y quitarle su superpoder. Era una misteriosa sustancia verde que lo hacía vulnerable… llamada kriptonita.

El tema de hoy es mi kriptonita… y es un gran problema para muchos de los que lideramos independientemente del entorno personal u organizacional.

Pero tengo buenas noticias… esta área también ha sido uno de los avances más transformadores que he tenido en mi vida.

COMO SER UNO MISMO

A menudo nos desafían diciendo…Sé tú mismo. Todos los demás ya están ocupados”.

¡Sé tú mismo! Dos palabras sencillas. ¿Qué podría ser más fácil? Parece una petición muy sencilla. No requiere un cierto nivel de talento, coeficiente intelectual o educación. Si hay algo que deberíamos ser capaces de dominar… es eso.

Pero sabemos que no es tan fácil.

Como dijo el poeta estadounidense E.E. Cummings: “Ser nadie más que uno mismo en un mundo que se esfuerza, día y noche, por convertirte en todos menos en uno mismo, significa librar la batalla más dura que cualquier ser humano puede librar, y nunca dejar de luchar”.

Desde nuestros primeros días en el planeta, escuchamos voces que nos dicen QUIÉNES debemos ser y CÓMO debemos ser. Especialmente en la adolescencia, esas voces tienen un poder increíble en nuestras vidas y comienzan a formar los guiones que seguimos.

Aprendemos rápidamente a jugar el juego para obtener la respuesta y la afirmación que deseamos de los demás. En poco tiempo, se abre una brecha cada vez mayor entre quiénes somos realmente y la imagen que proyectamos, que refleja quiénes creemos que los demás quieren que seamos.

Hay una frase en latín en un antiguo escudo de armas que refleja la tensión con la que vivimos: Esse quam videri… que traducido significa “ser en lugar de parecer”.

En los rincones invisibles de nuestra alma, tenemos partes dañadas que necesitan sanar y ser transformadas.

Parte de mi camino como líder consiste en esforzarme por reducir la velocidad… ser reflexivo… crecer en autoconciencia y dejar que Dios haga la obra profunda de sanar algunas de esas partes dañadas.

Cada persona necesita descubrir sus órdenes selladas.

En un librito que leí recientemente, los autores hablaban de que Dios nos da "órdenes selladas" para nuestra vida. Tus órdenes son diferentes a las mías… y son únicas para tu personalidad, tu configuración y el llamado de Dios.

Los autores dijeron que nuestras órdenes selladas NO son “en primer lugar una tarea que debemos completar, sino nuestra forma especial de ser”. Algunos de nosotros necesitamos abrir el sobre y descubrir “nuestra forma especial de ser”. Se trata de descubrir quién eres en tu esencia… que sin importar lo que “hagas” o el trabajo que desempeñes, tu yo verdadero y auténtico se manifiesta. Cuando eso es cierto, estás “plenamente vivo” y funcionando en tu “punto ideal”.

TRES REALIDADES QUE DEBEMOS IDENTIFICAR

Así que, tomémonos un tiempo para analizar las siguientes realidades.

1. Todos somos más inseguros de lo que queremos admitir

Todos somos profundamente inseguros… bienvenidos a la raza humana. Todos luchamos contra la inseguridad, pero algunos simplemente la ocultamos mejor que otros.

Recuerdo una fiesta a la que asistí cuando tenía cincuenta y tantos años y sufrí un ataque de inseguridad. Había probablemente una docena de personas en la fiesta, y varios de ellos eran muy perspicaces, inteligentes y elocuentes. Para ser honesto, me sentí un poco intimidado. Seguía buscando la manera de participar en la conversación, pero me sentía fuera de lugar. Finalmente, uno de los chicos se giró y dijo: "Quiero saber qué opinas". Y me quedé en blanco. Murmuré una respuesta floja. Definitivamente no merecía un tuit. Entonces empezó a formarse una tormenta de vergüenza. Soy un idiota. Mi único momento para contribuir a una conversación inteligente y soné como un completo imbécil. Creo que la mayoría de nosotros somos mucho más frágiles internamente de lo que queremos que los demás crean.

El psicólogo canadiense David G. Benner dice que "En toda la creación, la identidad solo es un desafío para los humanos".

Teníamos un perro llamado Mayo que murió este año. Era prácticamente el perro perfecto; no perdía pelo, casi nunca ladraba y se llevaba genial con mis nietos y visitas. Era muy tranquilo. Era un escalón por encima de un peluche.

En todos los años que tuvimos a Mayo, nunca tuvimos que enviarlo a terapia ni a un terapeuta para hablar de sus problemas de identidad. Nunca tuvimos que explorar su familia de origen. Se sentía muy cómodo consigo mismo. No había poses, Fachada o necesidad de demostrar su valía. Se sentía completamente cómodo siendo lo que fue creado para ser.

Pero para nosotros, los humanos, es mucho más complejo. Ser auténticos, mantenernos reales y sentirnos cómodos con nosotros mismos… no es tarea fácil.

Por lo tanto…La adicción a la aprobación es la kriptonita para muchas personas en el ministerio.

Especialmente en mis primeros años sirviendo y liderando, complacer a los demás era un problema importante para mí. Me tenía bajo control.

En lugar de servir con un propósito noble o un corazón puro… buscaba una validación malsana de la gente. NECESITABA la aprobación y la afirmación de la gente para demostrar que tenía éxito y que era “SUFICIENTE”.

Uno de los guiones internos que ha impulsado mi vida ha sido… “Asegúrate de que todos tengan una buena opinión de ti”. Cuando eso sucede, centras toda la atención en lo externo… y apoyas lo que crees que la gente necesita ver para tener una buena opinión de ti.

En resumen… no hay nadie que no tenga algún nivel de inseguridad.

Entonces, ¿cómo podemos ser más saludables? ¿Cómo podemos ministrar desde una perspectiva más auténtica, sin la necesidad de complacer a los demás ni de buscar la aprobación?

2. Los líderes saludables son líderes diferenciados

Este es un camino largo, lento y progresivo. No verás mucho progreso de martes a miércoles. Pero si te apoyas en esto, bajas el ritmo comenzarás a experimentar cambio y libertad.

Entonces, ¿qué es la diferenciación?

“La diferenciación es la capacidad de ser plenamente uno mismo y estar plenamente conectado con los demás,” según el autor Steve Cuss en su obra “Gestionando la ansiedad en el liderazgo” (En inglés “Managing Leadership Anxiety”)

Por un lado, puedo conectar plenamente con los demás… Estoy presente. No nos desconectamos. Cuando entramos en una habitación, no es “AQUÍ ESTOY”… sino “ALLÍ ESTÁS”. Como dice Pablo… “somos auténticamente capaces de honrarnos unos a otros por encima de nosotros mismos”.

Esto es complicado… porque podemos dar la impresión de que realmente servimos a los demás… pero siendo honestos, tendríamos que admitir que a veces se trata realmente de nosotros… queremos que piensen bien de nosotros… necesitamos su afirmación. Pero, si nos diferenciamos, nos motiva realmente el amor y no la inseguridad.

Por otro lado, no tengo una necesidad malsana de encontrar mi significado en ti… no importa cuál sea tu opinión de mí, no afecta mi identidad como hijo de Dios. No uso el filtro de “tu opinión de mí” para determinar mis acciones o reacciones. En otras palabras, no me dejo secuestrar por la opinión que tengan de mí.

Juan el Bautista… En Juan 1, le preguntaron: "¿Quién eres?"… ¿Elías? ¿Profeta? Tenía muy claro quién era y no dejó que las voces y etiquetas externas lo disuadieran ni lo distrajeran.

Juan 1:20: "YO NO SOY EL MESÍAS"...

Jesús fue el ejemplo perfecto de alguien diferenciado.

Plenamente conectado, presente, amoroso… pero nunca se dejó secuestrar por las opiniones de la gente. Conocía y vivía claramente sus órdenes selladas.

  • La diferenciación te ayudará a tener una presencia sin ansiedad en un mundo ansioso.

Me gusta mucho esa afirmación: una presencia sin ansiedad en un mundo ansioso.

Edwin Friedman argumenta en su libro “El fallo nervioso” (en inglés “The Failure of Nerve”) que el atributo más vital para liderar, especialmente en entornos y sistemas humanos ansiosos, era una presencia sin ansiedad. Así, la principal herramienta de influencia del líder es su presencia (“Una presencia sin ansiedad”, pág. 99).

Cuando nos diferenciamos, Dios es nuestra conexión principal… y las personas son secundarias.

  • Los líderes diferenciados son tranquilos y valientes.

Nos encontramos en un momento histórico en el que liderar en la iglesia no es para los débiles de corazón. Ser parte del personal de una iglesia hoy en día es como competir en los "juegos del hambre"… requiere un nivel de habilidad y agallas que no se requería hace tres años.

La importancia de ser diferenciado es más importante que nunca. De lo contrario, estarás estresado todo el tiempo o querrás rendirte y renunciar.

Los líderes buenos y diferenciados mantienen la calma… y son valientes porque no encuentran su significado ni identidad en lo que otros dicen de ellos.

3.  Hay mucho en juego para ti y para todos con quienes te relacionas.

• Considera el precio que pagamos cuando no nos diferenciamos.

·         Nos excedemos. Esto es sobrefuncionar. En otras palabras, es hacer por los demás lo que ellos pueden y deben hacer por sí mismos. Como resultado, le damos demasiada importancia a los elogios y las críticas.

Se dice que, para muchos, los elogios son inamovibles, pero las críticas también son inamovibles. En mi caso, sin duda. He cargado profundamente con la desaprobación, y tarda mucho en disiparse. Cuando recibo un correo electrónico desagradable o alguien me ataca en internet, deseo con todas mis fuerzas ignorarlo. Pero esas críticas acaban ocupando más tiempo y espacio en mis pensamientos del que merecen. Cuando encuentras demasiado valor en lo que dicen y piensan los demás, terminas esforzándote por ser diplomático y complaciente con la gente para minimizar las críticas.

Además, no aprendes de las críticas lo que necesitas.

Cuando me siento inseguro y adicto a la aprobación, no puedo recibir críticas constructivas. Lo que parece una retroalimentación casual o normal puede resultar devastador para alguien que no se diferencia. Porque si me motiva el rendimiento y criticas mi desempeño, rápidamente lo percibes como un ataque personal. INVITA CONVERSACIONES INCÓMODAS… Gary Bender… "¿Qué necesito oír?"

Pero, además, se le ha dado demasiada importancia a la afirmación y los elogios.

Prov. 27:21 (NTV): "La fogata prueba la pureza de la plata y del oro, pero la alabanza prueba el corazón de una persona". En otras palabras, una persona se prueba al ser elogiada.

De hecho, lamentablemente, las palabras amables y los elogios han fortalecido mi autoestima y mi importancia de una manera poco saludable. Esto nos lleva a vivir con una duplicidad agotadora en la gestión de la imagen.

Es un desgaste emocional y mental estar constantemente gestionando tu imagen… asegurándote de presentar siempre una versión limpia de ti mismo.

Por ello, vivimos con motivos distorsionados. De hechom eso permite hacer lo correcto por las razones equivocadas. En lugar de preguntarte "¿qué es lo correcto?", te preocupas por pensamientos como "¿qué imagen me dará esto?" y "¿qué pensará la gente?".

No puedo decirte cuántas veces no he tenido la conversación difícil porque tenía miedo de causar problemas o no quería que esa persona me desagradara.

“Queda claro que no es mi intención ganarme el favor de la gente, sino el de Dios. Si mi objetivo fuera agradar a la gente, no sería un siervo de Cristo”. - Gálatas 1:10 (NTV) 

¡Guau!... ¡Qué afirmación tan contundente!

Pero a menudo, no somos valientes con nuestras convicciones.

A veces no dices ni haces lo correcto porque no quieres la desaprobación de los demás. En mis años de ministerio, muchas veces el miedo a la desaprobación me impidió hablar. Y, a menudo, generaba más disfunción porque no me diferenciaban como líder.

Pero como personas en el ministerio, tenemos un llamado más alto que la aprobación de la gente. Y a veces, para agradar a Dios, tendrás que desagradar y decepcionar a la gente.

Lastimosamente, a menudo el mal comportamiento no se confronta. No obstante, muchos equipos son disfuncionales porque el mal comportamiento nunca se confronta. En la iglesia luchamos por ello con la "amabilidad terminal".

Esto implica que no somos muy buenos para sentarnos como adultos maduros y tener conversaciones difíciles. Necesitamos desarrollar la habilidad de conversar con valentía.

a)   Nos enredamos.

b)   Perdemos nuestra individualidad…

“Alguien en una relación enredada está demasiado conectado y necesita satisfacer las necesidades de la otra persona con tanta urgencia que pierde el contacto con sus propias necesidades, metas, deseos y sentimientos”, declara oportunamente la autora Debra Roberts.

TRES PASOS PRÁCTICOS

Como hay tanto en juego, quiero compartirles por experiencia algunos pasos prácticos para superar esta kriptonita que afecta el liderazgo tanto en entornos organizacionales lucrativas como no lucrativos.

1.   Reduzcan la velocidad para realizar el trabajo interno difícil.

La falta de autoconciencia se ha convertido en un obstáculo para el liderazgo de muchos en el ministerio.  Por ello, le recomiendo estudiar y comprender  su genograma familiar.

2.   Aprende a gestionar el momento.

Momentos y pensamientos de inseguridad aparecerán de repente, como un invitado inesperado que llama a tu puerta. Aparecerán sin avisar y no puedes controlarlo por completo... pero no tienes que invitarlos a pasar a tomar un café y un pastel.

Pueden inmiscuirse y subirse al coche... pero no tienes que dejarles el volante.

Viene al caso una experiencia que tuve una vez que fui invitado a predicar en una iglesia con la que no estaba familiarizado. Acababa de terminar mi sermón y bajé de la plataforma. Un amigo pastor me había pedido que hablara en su iglesia sobre el tema de la oración. Esta iglesia tenía varios servicios, así que proporcionaron una sala verde justo al lado de la plataforma donde el orador podía pasar el rato entre servicios. Así que, mientras me dirigía al vestíbulo para saludar a la gente, pasé por la sala verde para dejar mi Biblia y recoger una botella de agua. Al entrar en la habitación, cogí el teléfono y enseguida vi en la pantalla de inicio que tenía un mensaje de texto de alguien. No era de alguien de mi lista de contactos, ya que solo aparecía su número.

Ahora, recuerden que acababa de terminar mi mensaje unos 60 segundos antes, y lo único que podía ver en mi pantalla de inicio era la primera línea del mensaje de texto que me había enviado esta persona: "¡Débil y predecible!". Si alguna vez han predicado, saben que se toman muy a pecho los comentarios sobre su predicación. En un instante, me invadió una oleada de inseguridad. Nunca nadie me había dicho con tanta claridad y franqueza que mi predicación era débil y predecible. Sentimientos de incompetencia y de no ser lo suficientemente bueno afloraron. En ese momento, no me distinguía.

Cuando abrí el mensaje de texto, no era para nada lo que pensaba. Durante mi sermón, les pedí a las personas que escribieran una o dos palabras que describieran su vida de oración actual, y las dos palabras de este hombre fueron "débil y predecible". Luego me agradeció el mensaje y me agradeció lo útil que le había sido. Recuerdo haber pensado: "¿Podrías haber empezado con las palabras de ánimo primero, porque ahora se me ha desatado toda la inseguridad que sentía?". No gestioné bien el momento.

El famoso pensador y psiquiatra Viktor Frankl nos recuerdo al respecto que “Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio está el poder de elegir nuestra respuesta. En nuestra respuesta reside nuestro crecimiento y nuestra libertad.”

Por su parte, el orador y escritor James Clear, agrega a lo anterior a modo de analogía que “Cuando bebes agua de un vaso, se convierte en parte de ti. Cuando el agua cae sobre ti como lluvia, se evapora unos minutos después. De igual manera, los pensamientos pueden ser consumidos o descartados. ¿Es este pensamiento nutritivo? ¿Es esta sensación algo que deberías beber? ¿O es más como quedar atrapado bajo la lluvia? Siempre sentirás la lluvia, pero no tienes que beberla. Puedes dejar pasar el pensamiento y en unos instantes volverá el sol.”

Puede que no seas el más grande, el mejor, el más brillante, el más rápido… pero Dios te ha elegido. Espero que nunca superes lo que significa que el Dios del universo te haya elegido. Y al igual que Jesús, eres su hijo amado.

Cuando podemos resolver la cuestión de la identidad, nos encontramos en condiciones de diferenciarnos y ser la mejor versión de nosotros mismos. Porque ahora podemos mostrar nuestro auténtico yo, no nuestra sombra ni nuestro falso yo. Aceptar nuestra bendición trae una libertad increíble. Ahora soy libre de conectarme plenamente contigo... de amarte con autenticidad, pero sin depender de ti para que me valides o me des mi sentido de valía.

Me encantan las palabras del teólogo Henri Nouwen: «El cambio del que hablo es el cambio de vivir la vida como una prueba dolorosa para demostrar que mereces ser amado, a vivirla como un incesante «sí» a la verdad de ese Amado».

Un camino es agotador, el otro es estimulante. Uno te drena la vida, el otro te la da. Cuando esto se asienta en tu alma, puedes presentarte sin miedo y arriesgarte a ser tú mismo.

Un periodista hizo una vez una pregunta perspicaz al entrevistar a una mujer de la Orquesta Filarmónica de Boston: "¿Qué se siente al recibir una ovación del público al final de tu actuación y luego despertar por la mañana con una crítica negativa en el periódico?". Su respuesta fue aún más perspicaz. Dijo que con el tiempo había aprendido a no prestar atención a los aplausos del público ni a la desaprobación de los críticos. Solo buscaba la aprobación de su director. Al fin y al cabo, él era la única persona que realmente sabía cómo debía actuar.

Juan Carlos Flores Zúñiga, MA, BSc., CPLC, CSF

COACHING EN TRANSICIONES

martes, 10 de febrero de 2026

Pasos esenciales para Ser un Líder Enseñable este 2026

Es la 1:45 de la tarde y estoy a punto de desmayarme. El almuerzo se ha asentado en mi estómago, el maestro está desarrollando la cuarta hora del seminario, y mi amor por el aprendizaje está luchando una batalla perdida contra mis párpados caídos. Si tengo que seguir sentado aquí recibiendo pasivamente por más tiempo, ninguna convención social arraigada será capaz de impedirme echarme sobre la alfombra y tomar una siesta.

En un punto u otro, todos probablemente hemos sido víctimas del síndrome de la Cabeza Parlante – la filosofía que sostiene que la mejor manera de aprender es tener a alguien hablándonos por horas sin parar – y terminar marchándose del evento clínicamente muertos en lugar de alimentados.

La inefectividad del estilo de aprendizaje de clase magistral ha sido bien demostrada. Por ejemplo, el grado de retención de lo aprendido en una conferencia corresponde a sólo una cuarta parte de lo aprendido mediante presentaciones multimediales, una décima parte de lo aprendido mediante las discusiones, y solo una quinta parte de lo aprendido en talleres prácticos. Entonces, ¿Por qué en nuestras organizaciones dependemos tanto de un solo formato de enseñanza para el crecimiento y el desarrollo del liderazgo?

El coaching nos puede mostrar un mejor camino. El coaching está basado en principios del aprendizaje para los adultos que contribuyen a que la gente aprende mejor. Por ejemplo, la teoría del aprendizaje del adulto (y coaching) dice que la gente aprende más cuando está activamente involucrada, no simplemente como escuchas pasivos.

El coaching nos muestra que la alta confianza es usualmente más importante para el cambio que las grandes ideas de alguien más, que la honestidad y la transparencia producen cambios profundos, y que ser elocuente no es una manera muy efectiva de producir crecimiento. 

No olvidemos que un atributo indispensable para ser un líder saludable y efectivo es ser enseñable. Pero, si adoptamos los modelos formativos tradicionales seguiremos fomentando un liderazgo mediocre que se niega a aprender y que sigue golpeando la misma piedra esperando diferentes resultados.

¡Aplicando los siguientes cinco pasos a la manera en que enseñamos, entrenamos y aprendemos puede hacernos más efectivos –y menos propensos a reducir nuestra audiencia a un estado vegetativo destruyendo de paso nuestra propia capacidad para reaprender! 

1. Use Métodos de Aprendizaje Múltiples

En lugar de emplear solo la enseñanza, o solo la discusión, combine varios métodos de aprendizaje sobre el mismo contenido. Me gusta desplegar un modelo que llamo “Contar→ Mostrar→ Discutir→ Hacer”. Primero, lideró con un breve segmento de contenido de entrada que describe lo que aprenderemos (Contar). Entonces, hago una demostración de la habilidad con un miembro de la audiencia (Mostrar). 

Antes de la demostración, le digo al resto del grupo que observe ciertos aspectos claves en la demostración, lo cual nos prepara para una sesión de resumen donde los principios en la demostración son empíricamente descubiertos por los estudiantes (Discusión). Esto fuerza a cada uno a ser un activo participante en el aprendizaje en lugar de un escucha pasivo. Están motivados ahora para permanecer participando porque los pongo a practicar uno con otro durante la última mitad de la sesión (Hacer).

2. Interacción produce Retención

Los métodos de aprendizaje que producen la mayor retención – discusión, practica, y enseñar el material a otros–son altamente interactivos, mientras que aquellos que nos ponen en el modo de recepción pasivo (Exposición, Lectura) son menos interactivos. La mayoría de las iglesias llenan los períodos de entrenamiento con largas enseñanzas, seguidas de una discusión mínima y a menudo ningún ejercicio de aplicación práctica. 

Estas sesiones podrían ser literalmente cinco o diez veces más efectivas si el tiempo de preparación del maestro o instructor se dedicara mas al diseño de experiencias de aprendizaje interactivas en lugar de planear lo que le dirán a todos.

3. Céntrese en el Aprendiz, no en el Maestro

Prefiero limitar la información de entrada a un 10% o 20% del tiempo dispuesto para la capacitación, y usar el resto para de la sesión para una mesa de discusión honesta y valiente (aprendizaje interactivo) en lugar de construir la sesión alrededor de la enseñanza principal. El enfoque debería ser sobre como los educandos puedan aprender mejor, no sobre lo que yo quiero enseñar.

Existen tres principales razones que explican nuestra excesiva dependencia sobre el modelo de enseñanza en los círculos ministeriales: 1) Es familiar- es la manera en que siempre hemos visto que se hace; 2) Es menos trabajo preparar una enseñanza que crear una experiencia interactiva de calidad (al menos hasta que nos acostumbramos a planearlas); y 3) Ego – se siente bien comunicar la palabra de Dios a un grupo grande y recibir el reconocimiento por el enfoque en lo que sus habilidades en público traen.

Por lo tanto usamos en exceso la enseñanza expositiva porque nos resulta familiar, implica menos trabajo para nosotros, y acaricia nuestro ego–¿En quien se centra este enfoque? El instructor maestro. Es exactamente lo opuesto al valor de centrarse en el cliente que está en el corazón del coaching.

4. Practica, practica, practica

Muy a menudo olvidamos el papel vital de la confianza en si mismo juega al implementar aquello para lo que entrenamos a la gente. Sin la oportunidad de poner en práctica lo que se está aprendiendo a hacer, la mayoría de la gente se sentirá incapaz o incómoda, y por lo tanto nunca intentarán hacerlo. Si no acompañamos a alguien en su caminar mientras implementan una nueva habilidad, la mayoría de los aprendices volverán a su vieja y probada manera de hacer las cosas.

¡Un amplio estudio mostró que el 90% de aquellos a quienes se enseñaron nuevos habilidades pero carecieron de aplicación y seguimiento nunca cambiaron! El entrenamiento en habilidades sin amplia práctica con retroalimentación ciertamente fracasara.

5. Aproveche la Experiencia de Vida

Una importante cualidad de los estudiantes adultos es que traen consigo a la mesa mucho entendimiento y perspicacia derivado de su propia experiencia de vida. De hecho, los adultos aprenden mejor cuando aprenden unos de otros. Su equipamiento debería aprovechar este principio.

La discusión y el aprendizaje por descubrimiento por medio de dramas o dinámicas de roles (donde los participantes en el entrenamiento observan una interacción y sacan conclusiones de lo que han visto, en lugar de que les digan lo que tienen que pensar) les permite hacer justamente esto.

Otro nivel de experiencia de vida que usted puede explotar es permitir que los participantes en el equipamiento practiquen la habilidad usando temas de la vida real. Cuando practicamos las habilidades ministeriales en necesidades reales, la gente avanza realmente.

Hay desafíos para implementar el aprendizaje basado en experiencias. En una enseñanza expositiva, usted puede hacer un guión detallado de lo que pasará a cada paso, mientras que, con el aprendizaje interactivo, tiene que ser flexible y responder a lo que la gente quiere conocer. ¡No solo pierde algo de control sobre lo que pasa, sino que deberá tener un mayor nivel de competencia en la disciplina, porque la gente podrá preguntarle sobre cualquier cosa! 

Usted puede enseñar cosas que usted no está viviendo, pero es casi imposible entrenarlos sin consistencia e integridad entre lo que se dice y lo que se vive. Entrenar es pedirle a la gente que haga lo que usted hace—y si usted lo está haciendo mal, también lo harán ellos.

No obstante, existen grandes ventajas en tomar esta ruta. Para el participante en el aprendizaje, la gran confianza, el enfoque en la retención, y estar enfocado en quien aprende incrementará el impacto del equipamiento. Pero igualmente importante es lo que hace por usted como maestro-entrenador. Las fuerzas del entrenamiento interactivo lo fuerzan a dejar de hacer lo que usted quiere y a comenzar a responder a las necesidades y deseos de otros. Y eso es realmente lo que Jesucristo forma dentro de nosotros.

Juan Carlos Flores Zúñiga, MA, BSc., CPLC, CSF

COACHING EN TRANSICIONES

martes, 27 de enero de 2026

Como líder no permita que las etiquetas se conviertan en creencias limitantes

El filósofo y teologo danés Søren Kierkegaard escribió que Una vez que me etiquetas, me niegas”. Tal es el peligroso poder que ejercen las etiquetas que nos aplican y aplicamos a otros en nuestro entorno como líderes. 

A menudo, al facilitar en mi práctica profesional el coaching a líderes me topó en las sesiones con creencias limitantes que impiden a mis clientes avanzar, y una forma en que estas creencias limitantes se afinca en nuestro ser es medianter la aplicación y/o adopción de etiquetas.

Aunque una etiqueta sea simplemente un término descriptivo con el que nos referimos a nosotros mismos o a los demás y parezca inofensiva, también se puede transformar en una suerte de "caja" de creencias subyacentes con la que la gente y nosotros mismos nos sentimos incómodos..

Desde pequeños, nuestros familiares, amigos y profesores nos etiquetan. Con o sin buenas intenciones, se repiten una y otra vez cosas sobre nuestra apariencia, personalidad, forma de trabajar, estilo o comportamiento en general, hasta que parecen ciertas. Incluso repetimos estas etiquetas a los demás porque no sabemos qué hacer.

Más tarde, son nuestro jefe y compañeros quienes añaden etiquetas a nuestra lista. Podemos adoptarlas porque no queremos molestar a personas importantes en nuestras vidas. O simplemente nos quedamos con ellas porque estamos demasiado ocupados o nos sentimos impotentes para desafiarlas o rechazarlas.

EL IMPACTO TEMPRANO DE LAS ETIQUETAS

Lamentablemente, si nos las imponen a una edad temprana, incluso nos CONVERTIMOS en lo que rezan esas etiquetas. Como adultos, las etiquetas pueden dificultarnos el comportamiento cuando queremos comportarnos de una manera diferente a cómo nos perciben nosotros o los demás, convirtiéndose en creencias limitantes que nos mantienen estancados.

Las creencias y etiquetas limitantes incluyen: Pedro es tan brillante, es un ratón de biblioteca, le encantan las computadoras, es un nerdo. María es un espíritu libre, es una chica muy simpática, es tan frágil, siempre llega tarde. Ema, por su lado, es una pelirroja apasionada, una soñadora, una charlatana mientras Juan es un caballo negro, un deportista, un matón.

Así que, si María siempre se consideró un "espíritu libre", puede que casarse o aceptar un trabajo local le resulte un poco aterrador o restrictivo. O si la gente piensa que es "frágil" o "la chica buena", puede que le cueste ser fuerte y defenderse cuando la situación lo exija.

Generalmente, estas etiquetas conllevan un juicio, ya sea positivo o negativo. Cuando la etiqueta nos encaja, nos sentimos bien con nosotros mismos y cuando no encaja con nosotros ni con nuestro entorno, nos sentimos mal (causando culpa, ira, decepción, resentimiento).

VENTAJAS Y DESVENTAJAS

Las ventajas de las etiquetas incluyen principalmente las siguientes:

1. Las etiquetas hacen que la vida y/o las personas parezcan más sencillas y fáciles de tratar.

2. Las etiquetas nos ahorran tiempo: sabemos a quién acudir para qué y a quién NO.

3. Las llamadas etiquetas "positivas" pueden ayudarnos a comprender nuestro valor personal, ayudándonos a sentirnos seguros de nosotros mismos: "Esto es lo que soy".

4. Pueden guiarnos sobre cómo debemos comportarnos: sabemos qué se espera de nosotros.

5. Y las etiquetas pueden darnos permiso para hacer cosas o ser de cierta manera que puede ser cómoda o conveniente para nosotros...

Las principales desventajas de las etiquetas incluyen entre otras:

1. Las etiquetas pueden convertirse en creencias limitantes y mantenernos estancados en nuestro camino vital creyendo, implícita o explícitamente, que simplemente somos así. Si pensamos que somos simplemente olvidadizos, ¿por qué nos molestaríamos en intentar cambiar?

2. Nos ayudan a evitar acciones o cambios que no queremos hacer. Si bien esto puede ser útil a veces, también puede ser limitante o destructivo.

3. Nos mantienen atrapados en relaciones y patrones de comportamiento difíciles, a menudo con otras personas a las que hemos etiquetado.

4. Las etiquetas no nos permiten ser ni comportarnos de forma diferente según las circunstancias; sugieren rigidez, una única forma de ser. Incluso las llamadas etiquetas positivas, como "ser confiable", pueden hacer que no nos sintamos cómodos diciendo que no o anteponiendo nuestras necesidades.

5. Las etiquetas pueden convertirse en una fuente de molestia o frustración, ya que pasamos el tiempo intentando cumplirlas o intentando superarlas.

Entonces, ¿qué hacer cuando un cliente en el coaching usa una etiqueta y se ha arraigado tanto que se ha convertido en una creencia limitante? Bueno, en realidad se convierte en una gran oportunidad para hablar y explorar durante la sesión.  

Y cuando nuestros clientes descubren que es solo un nombre, una etiqueta, y que tienen el poder de cambiarlo, ¡están en el buen camino para cambiar esa creencia limitante! porque la toma de conciencia es el primer paso para conjurar los efectos dañinos de las etiquetas.

Hasta la próxima, 

Juan Carlos Flores Zúñiga, MA, CPLC, CSF, ACC

COACHING EN TRANSICIONES

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Preguntas claves para empezar bien el 2026: Aprenda a mirar atrás, adentro, alrededor y hacia adelante

¡El primer día del año nuevo es una gran oportunidad para mirar atrás!

·    Podemos mirar atrás para notar la fidelidad de Dios en los altos y bajos culminantes del año que pasó.
·    Podemos mirar dentro hacia nuestra propia necesidad de Jesús conforme nos arrepentimos, creemos y obedecemos en el poder del Espíritu Santo.
·    Podemos mirar alrededor y ver la gente que nos rodea para poder servirles con amor a través de nuestro diseño.
·    Podemos mirar hacia adelante  y confiar en Dios en el nuevo año.  

Para ayudarle a mirar atrás, mirar dentro, mirar alrededor, y mirar hacia adelante, le ofrezco algunas preguntas poderosas que puede hacer orando en la presencia de Dios para cumplir sus propósitos este año nuevo.

Hay algo poderoso sobre escribir las respuestas a estas preguntas.  Conservo estas preguntas en mi diario de Enero y escribo las nuevas respuestas al comienzo de cada año.  Solo toma 20 minutos actualizar las respuestas.

Tome un tiempo hoy para comprometerse a responder cada una de las preguntas y quedara complacido. Comparta sus respuestas con alguien significativo y de confianza en su vida, alguien que esté comprometido con usted y su desarrollo.


1.   ¿De qué cosa se arrepiente en el año pasado, y que hará al respecto este año?
2.   ¿Qué puede hacer este año para incrementar su gozo de Dios?
3.   ¿Qué es lo más humanamente imposible que pedirá a Dios hacer este año?
4.   ¿Qué es lo más importante que puede hacer para mejorar la calidad de vida de su familia este año?
5.   ¿En cuál disciplina espiritual quiere progresar más este año, y que hará al respecto?
6.   ¿Cuál es el mayor desperdicio de tiempo en su vida, y qué hará al respecto este año?
7.   ¿Cuál es la forma más útil en que usted puede fortalecer su iglesia?
8.   ¿De qué nueva manera puede usted animar a su pastor (o a alguien que lo estimula a usted) este año?
9.   ¿Por la salvación de quien orara usted más fervientemente este año?
10.¿Cuál es la manera en que usted podrá, por la gracia de Dios, intentar que este año sea diferente del anterior?
11.¿Qué puede hacer para mejorar su vida de oración este año?
12.¿Qué cosa que planea hacer este año importará más en los próximos diez años?  ¿Y por la eternidad?
13.¿Cuál es la más importante decisión que usted necesita hacer este año?
14.¿Qué área de su vida necesita más simplicidad, y cual sería una manera de que usted simplifique esa área?
15.¿Cuál es la más importante necesidad que quiere satisfacer este año por la que se siente cargado?
16.¿Qué hábito le gustaría más establecer este año?
17.¿Quién es la persona a la que más quiere animar este año?
18.¿Cuál es la más importante meta financiera este año, y cuál es el paso más importante que puede dar para alcanzarla?
19.¿Qué es lo más importante que puede hacer para mejorar la calidad de su vida laboral este año?
20.¿Qué podría hacer este año para enriquecer el legado espiritual que dejará a sus hijos y nietos?
21.¿Qué libro, además de la Biblia, quiere leer más este año?
22.¿Qué bendición de Dios quiere buscar más seriamente este año?   
23.¿En cuál área de su vida necesita mayor crecimiento, y que hará al respecto este año?
24.¿Cuál es el viaje más importante que quiere tomar este año?
25.¿Qué habilidad quiere aprender o mejorar más este año?
26.¿Hacia cual necesidad o ministerio tratará de dar un monto económico sin precedente este año?
27.¿Cuál es sencillamente la más importante decisión que puede dar este año para mejorar la calidad de su traslado diario de ida y vuelta a su lugar de trabajo?
28.¿Cuál doctrina bíblica quiere comprender mejor este año, y que hará para lograrlo?
29.Si los que lo conocen mejor le dieran un consejo, ¿Cuál sería? ¿Estarían en lo correcto? ¿Que haría al respecto?
30.¿Cuál es el ítem mas importante que quiere comprar este año?
31.¿En cuál área de su vida necesita mayor cambio, y qué hará al respecto este año?
32.¿Con quién puede compartir sus respuestas en los próximos días?
33.¿Cuál pregunta sobresale entre todas las que ha respondido?
Estas preguntas fueron adaptadas de los libros “Haciendo preguntas poderosas” de Bobb Biehl y “Preguntas Poderosas” de Tony Stoltzfus.  
¿Cuál pregunta y respuesta estaría dispuesto a compartir conmigo?
Escríbame a transicionescoach@gmail.com

Feliz año nuevo 2026

Juan Carlos Flores Zúñiga, MA, CPLC, CSF, ACC

COACHING EN TRANSICIONES

martes, 16 de diciembre de 2025

Cómo mejorar en el 2026 nuestra competencia virtual

La virtualidad es nuestro pan de cada día. Pero aun hoy muchos no lo aceptamos facil y completamente.  No obstante, se requirió una trágica pandemia que nos mantuvo en vilo durante casi tres años para cambiar drasticamente nuestro paradigma de comunicación e interacción diaria. 

Muchos confiaban entonces vanamente en volver a la misma dimensión del espacio físico en sus organizaciones lucrativas pero tras oficializarse el fin de la pandemia el 5 de mayo  del 2023 se vieron obligados a aceptar un modelo híbrido de convivencia (presencial y remoto) en casi todo el mundo. Aunque a mucho nos les gustan hablar de lo que estabamos viviendo tan solo dos años atrás es necesario mirar al pasado para poder avanzar hacia el futuro. La negación es la peor forma de crecer y madurar como líderes.

Es claro que nada sustituye la interacción humana interpersonal en terminos de empatía, transparencia y afectividad de antes, pero el mundo cambió. Por ello, necesitamos ser resilientes adoptando intencionalmente sanas prácticas para mejorar continuamente nuestro desempeño en el uso de los medios híbridos de comunicación, retener nuestras audiencias y reducir la fatiga en la nueva modalidad de trabajo híbrido en el marco de este nuevo mundo.

Como he venido advirtiendo a líderes y equipos de trabajo, la pandemia del coronavirus marcó un antes y un después en la cantidad, calidad y modalidad de la comunicación interpersonal y grupal al potenciar, como nunca antes, el uso continuo de las plataformas virtuales ante restricciones de movilidad, e interacción presencial con los demás.

Tanto nuestro hogar como los sitios de trabajo han sido impactado por el nuevo paradigma comunicacional impulsado durante y después de la pandemia. Lo que antes era una opción que adoptamos con reticencia, seha transformado en el principal medio de intercambio diario, aun cuando combinemos la presencialidad en los espacios laborales.

Ya se trate de una llamada, un mensaje instantáneo, una videoconferencia, webinario o transmisión en línea el uso eficiente y eficaz de los nuevos medios puestos al alcance de líderes, equipos de trabajo y comunidades sigue siendo un desafío sin importar cuando a menudo los usemos.

En mi emprendimiento como coach profesional, iniciado en el 2010, introdujimos desde un inicio las videollamadas, los chats, y las conferencias en línea o transmisiones “streaming” a nuestra audiencia de líderes de habla hispana para brindar enseñanzas, mentoría, equipamiento y coaching.  Al principio, invertimos mucho tiempo alfabetizando tecnológicamente a nuestra audiencia, que no estaba acostumbrada a las herramientas de la era digital.

El segundo problema, solía ser el equipamiento tecnológico y la conectividad digital. Empezamos usando módems conectadas por cables de cobre y terminamos usando línea dedicadas en fibra óptica.

En general, la tecnología es más accesible ahora que hace diez años, y cada vez mas intuitiva y amigable en su uso especialmente con el auxilio de la inteligencia artificial.  Sin embargo, prevalecen problemas en las comunicaciones en esta nueva realidad debido a la ausencia de protocolos que coadyuven a aprovechar el potencial de los nuevos medios, ser eficaz en las sesiones en líneas, mantener interesada a la audiencia y reducir la fatiga audiovisual. La virtualidad no ha desaparecido aun cuando tengamos que combinar la presencialidad con el trabajo remoto.

En la última década hemos adoptado y perfeccionado once buenas prácticas que nos ayudan a mejorar continuamente nuestras comunicaciones por medios digitales en ésta realidad híbrida:

1.   SEA SELECTIVO EN SU AGENDAMIENTO Y ASISTENCIA A CITA

Como CEO de Coaching en Transiciones tengo numerosas reuniones diarias en plataformas como “Teams”, "Webex", “Zoom” con mis colegas, aliados estratégicos, y clientes.  Para mantenerme productivo investigando, escribiendo y produciendo recursos, debo ser selectivo en la asistencia a reuniones en línea y webinarios.  

Como norma general participo solo en aquellos encuentros que requieren estrictamente de mi participación, a saber, citas de coaching individuales y grupales.  Si mi presencia no es indispensable, delego la representación en un miembro del equipo quien me envía un reporte por correo electrónico a posteriori. 

También, para las citas no programadas, utilizó la plataforma de agendamiento que provee Facebook para solicitar y aprobar citas con base en mi disponibilidad horaria. Es importante proteger su tiempo de distracciones innecesarias. Por eso, no concedo citas por mensajería instantánea, y solo veo correos cada dos horas.

2.   APARTE TIEMPO INICIAL PARA SOCIALIZAR Y ROMPER EL HIELO

Tome entre cinco y diez minutos al inicio de sesiones en línea tipo webinario o teleconferencia para socializar y romper el hielo especialmente cuando hay nuevos participantes.  Esto además da tiempo para solucionar problemas técnicos de cualquiera de las partes involucradas en la reunión.

Plataformas como ZOOM producen actualizaciones casi semanales, y he descubierto con frecuencia que muchos participantes no son conscientes de ello, lo que puede producir un “ruido” innecesario e incomodar la reunión.

3.   REALICE UNA DINÁMICA O EJERCICIO ANTES DE ABORDAR EL TEMA CENTRAL DE LA REUNIÓN

Hay muchas dinámicas que podemos implementar rápidamente en la sesión desde compartir nuestro color favorito, hasta mencionar algo divertido que nos pasó antes de entrar a la sesión hasta mostrar nuestro fondo virtual preferido pidiendo a los demás que adivinen a qué lugar corresponde.  

Crear un entorno amigable y ameno es crucial para iniciar bien la reunión, aun cuando trabaje con equipos de personas que ya se conocen.  Conocerse no es igual a intimar.  El relajamiento inicial baja las defensas naturales y abre la puerta la creatividad y la participación.

4.   DESIGNE A UN PARTICIPANTE COMO CONTROLADOR DEL TIEMPO

Para reuniones ejecutivas coincido con los expertos en que el tiempo máximo debe ser de una hora, dado que las plataformas virtuales producen fatiga visual y auditiva cuando se extienden más allá de ese lapso.  Para webinarios, el máximo debe ser dos horas y para citas de coaching entre 45 minutos y una hora máxima.  Para estas últimas es bueno contar con una alarma silenciosa que le recuerde el tiempo invertido cada quince minutos. 

En cuanto a las reuniones grupales lo recomendable es designar a un participante como encargado del tiempo para garantizar el uso eficiente del tiempo, enfoque y respeto por las actividades que deben cumplir los participantes después de la sesión. Cuando respetamos el horario, los participantes se sienten más motivados a regresar a la siguiente sesión.

5.   PRUEBE SU CONFIGURACIÓN ANTES DE LA SESIÓN 

Hay aspectos básicos en la configuración de su equipo para una reunión virtual a los que debemos poner especial atención con anticipación.  Por ejemplo, asegúrese de que su cámara, esté integrada al ordenador o no, pueda registrar su imagen al nivel de los ojos.  También debe ajustar la distancia entre la pantalla y su silla para estar sentado cómodamente durante la sesión y evitar distracciones por movimientos bruscos. 

Asegúrese de probar que su presentación, si va a usar una, funcione bien con la interfaz de su plataforma web, también revise su nivel de registro de sonido y video.  Si va a grabar la sesión pruebe el mecanismo de grabación y decida donde se resguardará (en la nube o en su ordenador). 

6.   TRABAJE CON UN AGENDA QUE SE COMUNICA DE ANTEMANO

La agenda puede sufrir cambios durante la sesión en línea, pero brinda una estructura básica que los participantes agradecen. Debe ser comunicada con antelación a los participantes, y de preferencia haber sido aprobada con estos o su coordinador.  Permite distribuir mejor el tiempo, ganar enfoque y dar sentido de dirección y logro de metas de la reunión.  Además, la agenda debe repasarse brevemente al inicio de la sesión como recordatorio.

7.   ENCIENDAN TODAS LAS CÁMARAS

Debo reconocer que, dada la disparidad tecnológica entre los participantes de nuestros eventos, que provienen de distintos contextos y países, no existe una receta mágica para alinear tecnológicamente a todos.  

Sin embargo, en la medida de lo posible hemos descubierto que una reunión virtual es más efectiva, especialmente para reducir distracciones, si todos los participantes mantienen encendida su cámara web durante toda la sesión. Otro beneficio colateral de tener las cámaras encendidas es que permite a quienes participan familiarizarse con todos los presentes y reforzar con su gestualidad la conexión con los temas que se aborden.

8.   USE UNA PRESENTACIÓN E IMÁGENES DURANTE CITA 

Un recurso interactivo de primera importancia durante sesiones de equipamiento y coaching es el uso de imágenes y/o presentaciones que en forma ejecutiva resumen e ilustran los puntos de la agenda o articulen ejercicios sobre los que se está trabajando colaborativamente.

Este recurso, además, incrementa el nivel de atención de los participantes y refuerza la retención a nivel de memoria. Recordemos que la mayoría de las personas aprenden primariamente a través de la vista. Además, el uso de imágenes y presentaciones acerca la experiencia virtual al mundo real en que su uso es acostumbrado.

9.   HAGA PREGUNTAS ABIERTAS

Aunque el modelo de enseñanza unidireccional sigue dominando los intercambios en entornos educativos presenciales y virtuales, no es una respuesta adecuada a lo que las ciencias del aprendizaje han venido confirmando. Si su población es joven o adulta, es más conveniente emplear un acercamiento andragógico enfocado en ayudar a los adultos a aprender.  

Los adultos suman su experiencia al proceso de aprendizaje y son más propensos al descubrimiento que a la imposición de contenidos. Hacer preguntas abiertas es más efectivo en este tipo de entorno, especialmente si queremos una comunicación participativa.

10.      HAGA UN SEGUIMIENTO POR CORREO ANTES Y DESPUÉS

Conforme el contexto de participación es más participativo y creativo, más fácil es perder el enfoque en las reuniones.  No obstante, todos esperan ser validados y escuchados.  Por ello, adoptamos hace varios años la práctica de enviar un correo electrónico al menos una semana antes del evento, y otro la víspera recordando los temas de la agenda. Una vez concluida la sesión envió un nuevo correo sobre lo aprendido y los temas y contenidos de la siguiente sesión.

11.      TRABAJE CON PREGUNTAS Y CIERRE CON PASOS PARA LA ACCIÓN  

Una de las herramientas más útiles para mantener la participación fluida sin interrupciones cuando se explica un componente o contenido agendado, es mantener abierto el “chat” para que se puedan hacer preguntas directas al expositor o al resto del grupo.

El facilitador y expositor puede acopiar las preguntas y contestarlas periódicamente o en tractos conforme se avanza en un tema o al final de la sesión.  Esto evita que los participantes olviden sus preguntas y se vaya con inquietudes irresueltas.  Siempre disponga de 5 a 15 minutos al final de cada ejercicio o tema y al final para responder preguntas.

Antes de terminar siempre solicito a los participantes pasos para la acción específicos para implementar lo que ha sido más importante para ellos durante la sesión. Esto permite crear metas “SMART” que profundizan la curva de aprendizaje posterior.

Con estas onced buenas prácticas mejorará notablemente su eficiencia y eficacia en la nueva normalidad que obliga a interactuar virtualmente con mayor frecuencia que antes, aunque tengamos horarios alternativos presenciales. Si quiere descubrir como implementarlas con la asistencia de un coach profesional escribanos sin compromiso.

Juan Carlos Flores Zúñiga, MA, CPLC, CSF, ACC

COACHING EN TRANSICIONES

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