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domingo, 28 de junio de 2026

Soledad en el liderazgo

El lunes es el día en que los líderes experimentan más ataques. Tanto en el ámbito secular como en el espiritual miles de líderes alrededor del mundo son atacados por la frustración, el agotamiento, la depresión y hasta el suicidio. Resulta paradójico ya que muchos de ellos celebran logros y éxitos en el fin de semana, pero despiertan el lunes como Sísifo empujando la piedra nuevamente desde cero.

Este fenómeno se conoce como SLS, Síndrome del Líder Solitario, porque los líderes a menudo no tienen verdaderos amigos, seguros, confiables, y leales que los comprendan y al mundo en el que sirven. Verán, sólo un líder puede entender a otro líder.

Claro que existen psicólogos, consejeros, y hasta un equipo de apoyo en sus entornos. Pero, solo un líder entiende a otro líder. Cada uno según su especie nos recuerda el libro del Génesis, o “hierro se afila con hierro” en el libro de Proverbios.

En el mundo secular, líderes de empresas e instituciones experimentan la soledad en la cumbre por la autoridad e influencia que conlleva su posición. ¿Por qué? Porque no tienen amigos auténticos. La amistad no es algo que se produce naturalmente, se construye, empezando con la decisión de ser amigo.

Sin embargo, el peso de las responsabilidades sobre otras vidas tanto en el liderazgo espiritual o secular trae consigo una fuerte dosis de soledad. No la soledad donde meditamos y oramos. No la soledad necesaria para buscar el rostro de Dios o adorar íntimamente. Me refiero a la soledad de la posición que, si bien no garantiza liderazgo, acompaña a menudo el mismo. ¿En quién confiar?

No hace mucho, un conocido líder tejano, que impulsa la creatividad en las organizaciones no lucrativas, decía enfrente de su equipo de trabajo que amaba a todos y a cada uno de ellos, pero que no confiaba en ninguno. Explicaba, que todos éramos seres humanos, imperfectos, salvos únicamente por la gracia de un Dios justo y amoroso. Como líder delegaba, afirmaba, y cuidaba de ellos, pero su amistad era primero con Dios y luego con sus mentores y amigos.

Usted y yo necesitamos trabajar en equipo, pero seguimos siendo líderes, por lo que tenemos que tomar las decisiones finales y asumir completa responsabilidad por el éxito o fracaso de estas. Ello requiere madurez, claridad, enfoque, y preparación continua. Su equipo necesita ser liderado, pero ellos nunca serán sus iguales a usted en términos de responsabilidad ya que la visión que mueve su organización, espiritual o secular, le fue confiada a usted como líder, a nadie más.

No necesita hacer todo, pero necesita saber de todo para poder supervisar. Delegar nunca es renunciar. Por ello, la cumbre es un lugar solitario. Necesitamos amigos verdaderos, pero estos se establecen solo con el tiempo, y en un nivel similar de responsabilidad. Líder con líder.

REDES DE COACHING Y MENTORÍA

Mi muy querido amigo y mentor, Dan Southerland, me enseñó años atrás que todos necesitamos mentores, personas que nos digan la verdad con amor, pero claramente. Se trata de personas más maduras que uno, y que han estado en lugares donde aún no llegamos.

Pero, también necesitamos compañeros de jornada que nos ayuden a potenciar lo mejor en nosotros, que nos obligan a auto examinarnos y encontrar balance entre nuestra vida personal y nuestra misión en el mundo, de otra manera nunca seremos saludables emocional y espiritualmente, y no creceremos.

Este segundo grupo es lo que llamo los “coaches“, los preparadores o entrenadores personales. Ellos tienen algunas respuestas, pero su principal papel es ayudarnos a encontrarlas en nosotros mismos y tomar decisiones firmes, de las que rindamos cuentas.

Cuando iniciamos nuestro llamado hace ya casi veinticinco años, no teníamos ni mentores, ni “coaches”. Cometimos errores serios, pero no había quien nos guiará excepto Dios, porque estábamos escribiendo en los márgenes, integrándonos en una revolución, y muy pocos habían transitado esa senda en nuestro entorno. Buscábamos líderes y personas de influencia, pero casi nunca sabían que responder o cómo orientarnos.

En el 2002, conocí a Dan Southerland en California y desde entonces he podido recibir su consejo, aunque la distancia, me llevó a buscar otros mentores, como Lance Witt en el 2008. Esta decisión nunca es fácil, requiere tiempo y humildad, hacer un alto en el frenesí del servicio en que convertimos nuestro quehacer y profesión. A veces somos detenidos de formas incomprensibles. Por ello, necesitamos mentores, pero también “coaches“. Necesitamos, también, un lugar seguro donde compartir, crecer, acelerar la curva del liderazgo y reducir los errores, aprendiendo de otros que transitan por la misma senda.

Por eso empezamos, Coaching en Transiciones en octubre del 2018, porque un libro, una conferencia, o una charla motivacional no bastan para transformar nuestras vidas, el 80% de las personas cambian solo con la ayuda directa y acompañamiento de otros en quienes confían. Desde entonces hemos brindado coaching y facilitado el desarrollo de liderazgo en centenares de líderes en las Américas.

Empezamos Coaching en Transiciones con la convicción de ofrecer un servicio profesional más profundo, mejores recursos, adaptados a nuestras realidades, para los hombres y mujeres que sirven en el liderazgo. En el proceso descubrimos amistades auténticas, y una jornada hacia la madurez que todos compartimos sin importar nuestro origen o circunstancias.

Por qué no hace un alto hoy, y aprovecha este día, para meditar en sus caminos, y responder honestamente. ¿Se siente solo? ¿Tiene amigos verdaderos? ¿En la crisis tiene a quien acudir? ¿Está creciendo? Porque si usted no cambia, si usted no es equilibrado, si usted no es saludable su organización y equipo no podrán serlo.

Juan Carlos Flores Zúñiga, MA, CPLC, CSF

COACHING EN TRANSICIONES

sábado, 16 de agosto de 2025

Evalúe en 360 grados la eficacia de su liderazgo

Es claro que lo que no se mide no avanza, pero lo que se mide íntegramente produce un cuadro incompleto e inexacto de la realidad en el equipo humano que lideramos diariamente. Por lo tanto, una evaluación eficaz de nuestros líderes demanda una herramienta de 360 grados que identifica cuando saludables y productivos estamos siendo.

En mi función de líder y coach certificado en liderazgo he encontrado que la evaluación de 360 grados es la que más me ha ayudado a crecer y mejorar continuamente.  

Metodológicamente, la evaluación de 360 ​​grados acopia las opiniones de los compañeros de equipo de trabajo, el supervisor, los subordinados y otras personas involucradas en el liderazgo.

De las evaluaciones que me han hecho, algunas han sido más extensas y complicadas que otras, pero hay una particularmente amigable y valiosa en su aplicación que recomiendo a mis clientes ejecutivos y grupos de líderes en coaching. Se trata de la “evaluación simple de 360 grados”.

Este tipo de evaluación simple facilita el enfoque del personal o equipo de trabajo para mejorar continuamente en una, dos y hasta tres áreas de sus respectivas competencias.

La última vez que aplicamos la prueba a nuestro equipo descubrí que debía mejorar la calidad mi comunicación con otros líderes aumentando mi empatía. Así que conforme me comunicaba con otros me hacía internamente una pregunta durante el intercambio: "¿Me sentiría amado en este momento con la forma en que me estoy comunicando?".

Los que me conocen saben que tengo una tendencia hacia las tareas y me gusta cumplir con eficacia lo que me propongo hacer, por lo que esta evaluación me ha permitido ser más intencional en mi comunicación para tender puentes, en lugar de levantar muros con otras personas.

EVALUACIÓN 360 EN DETALLE

La evaluación simple de 360 grados consiste de siete pasos que se explican a continuación:

1. Pedimos a cada líder de equipo o área que me de los nombres de algunos de sus líderes de quienes les gustaría recibir aportes constructivos.

2. Compilamos esta lista y agrego algunas personas más.

3. Enviamos tres preguntas a cada una de estas personas y les pedimos que respondan honestamente las preguntas.

4. Protegemos el anonimato al enviar las respuestas a un líder que no forma parte del equipo o personal y que compila las respuestas.

5. Un líder veterano de nuestro equipo y yo recopilamos los temas de las respuestas. Además, seleccionamos cualquier comentario hiriente o que no agregue valor relacional al crecimiento del liderazgo.

6. Me reúno con cada líder de y comparto los temas que descubrimos (generalmente 1-3 áreas en las que podemos enfocarnos para mejorar).

7. Luego, cada líder selecciona a 2 personas en su órbita de trabajo con quienes compartirá sus áreas de crecimiento y pedirá rendición de cuentas regular.

FRUTOS DE MEJORA

Este proceso permite abordar las áreas de crecimiento de manera positiva y proactiva.  Pero, requiere un seguimiento personalizado que empieza con un correo electrónico que envío como coordinador o líder principal a cada una de las personas en el equipo a quienes pedimos que nos evaluaran.

El siguiente es un ejemplo del correo electrónico que se puede adaptar y enviar:

Estimado ________,(nombre)

Como parte de nuestro proceso de revisión anual, recopilamos información sobre el potencial y el desempeño de los líderes de equipos integrados por nuestro personal. Usted es uno de varios elegidos por el líder que está siendo evaluado por mí.

¿Podría ayudarnos contestando con comentarios honestos, con sinceridad y amor, a las preguntas a continuación?

Las respuestas que dé no se presentarán textualmente al líder evaluado, que no sabrá quién hizo los comentarios específicos. Las respuestas se mantendrán anónimas. Después de que se reciban las respuestas (alrededor de seis encuestados por líder), uno de nuestros directivos y yo las agruparemos en temas. Luego realizaré la revisión anual con ese líder junto con una autoevaluación que cada líder se hará a sí mismo.

Queremos servir a nuestra iglesia con lo mejor de nosotros. También participaré haciendo que los líderes y directivos respondan anónimamente las mismas preguntas sobre mí.

Aquí están las preguntas:

• ¿Qué va bien bajo el liderazgo de _________? (Nombre)

• ¿Qué no va bien bajo el liderazgo de ____________?

• ¿Qué falta bajo el liderazgo de ___________?

Remita sus respuestas a la dirección de correo electrónico _____________dentro de los próximos cinco días.

__________ (el líder objetivo) los recibirá y eliminará su nombre para mantener la información totalmente anónima.

La evaluación y la retroalimentación saludables pueden convertirse en una herramienta poderosa para mejorar la salud y productividad del liderazgo en la organización. Le animo a familiarizarse con una evaluación simple de 360 grados y aplicarse a usted, sus líderes, y equipos de trabajo o personal.

Es normal sentir aprehensión y hasta temor cuando realice la evaluación, pero si la aplica bien, usted y su liderazgo crecerá continuamente como resultado de la experiencia.

Hasta la próxima,

M.A., Juan Carlos Flores Zúñiga, CPLC, ACC

COACHING EN TRANSICIONES

sábado, 9 de noviembre de 2024

Madura como líder ganándole a tus reacciones

Siempre hay una alternativa para cualquier comportamiento ante la vida, ya sea que elijamos actuar sensatamente, es decir con madurez emocional, o reaccionar con emociones no reguladas como la ira y el enojo. La diferencia no es sutil, ya que nuestras reacciones tienden a causar mucho más daño, que cuando optamos por actuar lo que implica meditar y pedir consejo.

Con los años he aprendido que para tener una vida saludable y productiva debo aprender a diferenciar entre actuar y reaccionar. Cuando actuamos nos detenemos, preguntamos, reflexionamos, escuchamos, mientras que la reacción hace todo lo contrario.  La primera es reflexiva, la segunda es temperamental.

Ahora, es importante aclarar que hay reacciones que produce nuestro cerebro debido a situaciones de vida o muerte. Las situaciones extremas como cuando estamos a punto de ser atacados físicamente o de sufrir una accidente de tránsito son necesarias. Han sido asimiladas por nuestro cerebro como un patrón de protección. 

Pero, hay muchas otras reacciones que tenemos sin necesidad de una amenaza patente a nuestra seguridad y que responden a temores, e inseguridades no procesadas que nos ponen a la defensiva. A estas es a las que hay que ponerles más atención porque nuestro comportamiento depende principalmente de nosotros y no de las circunstancias externas.

Sin decir que sean las únicas quiero ofrecerle trece alternativas que separan a una persona con discernimiento de cuando actuar y cuando reaccionar, es decir un vencedor que actúa en lugar de un perdedor que reacciona:

TRECE ALTERNATIVAS

1. Cuando un triunfador comete un error, dice: “Me Equivoqué“, y aprende la lección.

Cuando un perdedor comete un error, dice: "No fue culpa mía” y responsabiliza a los otros.

2. Un triunfador sabe que la adversidad es el mejor de los maestros.

Un perdedor se siente víctima durante las adversidades.

3. Un triunfador sabe que el resultado de las cosas depende de sí mismo.

Un perdedor cree que existe la mala suerte.

4. Un triunfador trabaja mucho y dedica más tiempo para sí mismo.

Un perdedor está siempre "muy ocupado" y no tiene tiempo ni siquiera para los suyos.

5. Un triunfador enfrenta los desafíos uno a uno.

Un perdedor rodea los desafíos y no se atreve a intentar.

6. Un triunfador se compromete, da su palabra y la cumple.

Un perdedor hace promesas, no se pone “manos a la obra” y cuando falla sólo se sabe justificar.

7. Un triunfador dice: "Soy bueno, pero puedo mejorar".

Un perdedor dice: “No soy tan malo como otros".

8. Un triunfador escucha, comprende y responde.

Un perdedor no espera que llegue su momento de hablar.

9. Un triunfador respeta a aquellos que saben más y se preocupa en aprender algo de ellos.

Un perdedor se resiste a todos los que saben más y sólo se fija en sus defectos.

10. Un triunfador se siente responsable por algo más que Por su propio trabajo.

Un perdedor no se compromete y siempre dice: “Hago mi trabajo y ya es bastante”.

11. Un triunfador dice: “Debe haber una forma mejor de hacerlo. . .”.

Un perdedor dice: “Esta es la forma en que siempre lo hemos hecho. No hay otra…".

12. Un triunfador es PARTE DE LA SOLUCIÓN.

Un perdedor es PARTE DEL PROBLEMA.

13. Un triunfador consigue "ver el bosque en su totalidad".

Un perdedor se fija sólo “en el árbol que le toca plantar".

Nuestro mundo divide a las personas en ganadores y perdedores según su pobre concepto del éxito. Medimos a las personas por un área en que han sido exitosos en detrimento de todas las otras áreas en que han fracasado. Celebramos al rico, al famoso, al poderoso, al victorioso, pero perdemos de vista que todo lo que han ganado es efímero, vano, y superficial.

Muéstreme un hombre o una mujer que saque adelante a su familia, su matrimonio, su vida sin atropellar o lastimar a los demás, y estaremos ante verdaderos héroes y heroínas. Han entendido que lo más importante es Dios, su hogar y su salvación. No podemos salvar al mundo sin tomar responsabilidad hacia lo que es importante, profundo y de valor eterno, y defenderlo con coraje, sin temor a lo que diga el mundo.

No obstante, solo tiene gracia y buen éxito quien se enfoca en lo importante y eterno, aun cuando el desánimo y el temor serán los enemigos regulares y debemos sobreponernos a ellos con fuerza y valor.  

Debemos meditar en nuestros caminos, para no vivir una vida emocionalmente inmadura. Tendremos éxito en aquello que vale la pena, que cumpla una visión y un propósito más grande que nosotros. Por ello, actuemos, no que reaccionemos.

Juan Carlos Flores Zúñiga

COACHING EN TRANSICIONES

sábado, 19 de octubre de 2024

Y el líder exclamó "¡Eureka!"

El término “Eureka” es una famosa interjección atribuida al matemático griego Arquímedes de Siracusa.​ La exclamación «eureka» es utilizada hoy en día como celebración de un descubrimiento, hallazgo o consecución que se busca con afán. 

No obstante, se utiliza a menudo para describir algo muy buscado o perseguido con seriedad. Ya sea que sea un líder en un entorno ministerial o empresarial, los grandes líderes siempre están buscando formas de liderar mejor, saludable y productivamente, que le hagan exclamar “Eureka”.

Pero ¿existe algo así como una competencia para desarrollar un liderazgo saludable y eficaz que una vez descubierta nos haga exclamar “Eureka”? Probablemente no. 

Sin embargo, recientemente aprendí sobre un concepto que, aunque puede que no califique como la clave definitiva para un liderazgo eficaz, y hacernos exclamar “Eureka” probablemente debería ser una competencia que los líderes deberían desarrollar o afirmar más si ya la tienen. Se llama mentalidad de crecimiento.

Mentalidad de crecimiento versus mentalidad estática…

Recientemente llegó a mis manos el libro “Gracias por la retroalimentación” (Thanks for the Feedback) de Sheila Heen y Douglas Stone por recomendación de mi amigo y aliado Charles Stone. En una sección de este, desmenuzan un concepto relacionado con nuestra identidad personal: mentalidad de crecimiento versus mentalidad estática. En pocas palabras, los líderes con mentalidad estática creen que sus habilidades y rasgos son estáticos y están determinados. En cambio, los líderes con una mentalidad de crecimiento creen que son capaces de crecer y cambiar constantemente.

Heen y Stone escriben sobre el estudio de la profesora Carol Dweck en la Universidad de Stanford sobre cómo los niños afrontan el fracaso. Utilizó un experimento de rompecabezas con niños. Hizo que un grupo de niños se involucrara con rompecabezas cada vez más difíciles. Algunos niños se dieron por vencidos. Y, para su sorpresa, algunos niños en realidad se involucraron más cuanto más difíciles se volvían los rompecabezas.

Después de estos experimentos, habló con los niños. Los niños que se dieron por vencidos sintieron que los rompecabezas más difíciles los hacían parecer tontos. Sin embargo, los menores que persistieron creyeron que los rompecabezas más difíciles los hicieron mejorar en la resolución de rompecabezas y dijeron que su experiencia fue realmente divertida.

Ni el interés ni la aptitud hicieron una diferencia en sus respuestas. En el caso de aquellos que se detuvieron, asumieron que su habilidad para resolver rompecabezas era un rasgo estático. Los niños que persistieron sintieron que su capacidad para resolver rompecabezas era un rasgo flexible y creyeron que podían cambiar y crecer.

Dweck explicó que los niños que se negaron a dejar de hacerlo no sentían que estaban fracasando, aunque no pudieran resolver todos los rompecabezas. Creían que estaban aprendiendo. Para ellos, el rompecabezas era más como un entrenador y menos como un referéndum sobre sus habilidades o inteligencia.

Al leer este fascinante estudio, llama la atención lo importante que es una mentalidad de crecimiento para un liderazgo eficaz. Si sentimos que nuestras competencias y habilidades son estáticas, que son las mismas con las que nacimos, no creceremos personalmente ni crecerá nuestro liderazgo.

Sin embargo, cuando enfrentamos desafíos difíciles y creemos que Dios nos ha dado la capacidad de crecer y desarrollarnos, nos convertiremos en líderes más efectivos.

COMO DESARROLLAR UNA MENTALIDAD DE CRECIMIENTO

1. Sea consciente de las historias que nos contamos a nosotros mismos.

El término metacognición significa pensar en lo que estamos pensando. La próxima vez que se enfrente a un desafío de liderazgo difícil, haga una pausa y escuche su diálogo interno (practique la metacognición). ¿Las historias que se cuenta a sí mismo reflejan una mentalidad estática o de crecimiento? Haga lo mismo cuando trabaje con otros. Escuche las historias que se cuenta a sí mismo sobre ellos.

2. Reconozca que un sentimiento de ansiedad sobre un desafío de liderazgo no implica que le falte fe o que no tenga lo necesario.

Nuestros cerebros están programados para no gustar de la incertidumbre. Cuando enfrentamos un desafío de liderazgo incierto, el centro de lucha y huida de nuestro cerebro libera hormonas en nuestro torrente sanguíneo y neurotransmisores en nuestro cerebro. Esto da como resultado emociones desagradables que sentimos, como la ansiedad. Recuerde que los desafíos de liderazgo son inciertos y que sentirse un poco ansioso es normal. No tiene nada que ver con su capacidad para manejar el desafío.

3. Incluya el aprendizaje como una meta cuando se enfrenta a un desafío de liderazgo.

Cuando enfrentamos un desafío de liderazgo, ciertamente queremos resolver el problema o superar el desafío. Sin embargo, la próxima vez que se enfrente al desafío, incluya como una medida de éxito lo que realmente aprende sobre usted mismo y el área problemática. El aprendizaje puede ser más útil en el largo plazo que resolver el problema.

4. No tema al fracaso.

La posibilidad de fracasar nunca debe impedirnos enfrentar nuevos desafíos en la vida o el liderazgo. El profeta Isaías abordó el miedo cuando escribió estas palabras.

“Así que no temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; Yo te sostendré con la diestra de mi justicia”. (Isaías 41.10)

Por lo tanto, una mentalidad de crecimiento puede que como competencia no parezca novedosa pero sin duda nos puede hacer exclamar “Eureka” al hacer una profunda diferencia en la manera que liderazmos para ser saludables y eficaces.

Hasta la próxima

MA. Juan Carlos Flores Zúñiga, CPLC, CSF

COACHING EN TRANSICIONES

domingo, 26 de mayo de 2024

Cómo proteger los márgenes en la vida y el liderazgo

Cuando aceptamos por falta de autoexamen vivir centrados en el hacer, en lugar del ser, es fácil convertir lo que amamos en activismo y dañar las vidas de aquellos que se supone debemos proteger.

Hace 19 años que empecé junto a mi esposa a equipar y brindar coaching en liderazgo saludables a personas y equipos en hispanoamérica mediante varias organizaciones no lucrativas que establecimos. En retrospectiva me di cuenta hace diez años que no podía mantener el ritmo de trabajo que me propuse inicialmente y no por un problema de edad o salud física.

Me faltaba margen, lo que el investigador Richard Swenson, en su obra “Margen: restaurando las reservas emocionales, físicas y financieras” enfatiza que falta en nuestras vidas saturadas.

Swenson define margen como “el espacio entre nosotros y nuestros límites”. Leí el libro años atrás pero no tome seriamente su consejo en ese momento.

Síntomas de los que ocurría en mi liderazgo hace unos años:

  • No dejaba espacio en blanco en mi calendario.
Ocupaba cada minuto de mi día laboral con tareas y reuniones. No dejaba por lo tanto margen o espacios temporales en blanco para demandas inesperadas de tiempo.
  • Llegaba tarde a mi casa casi todos los días. 
Planeaba diariamente dejar mi oficina antes de las 5:30 de la tarde para llegar a mi casa y poder hacer ejercicio físico y cenar con mi familia a las 7 de la noche. Pero en cambio me encontraba con mucha frecuencia trabajando más allá de las 6:30 de la tarde, aunque no tuviera reuniones programadas o sesiones de coaching.
  • Al día siguiente me sentía agotado.
Me sentía agotado cuando despertaba al día siguiente, aunque durmiera ocho horas seguidas.
  • Desánimo con actividades que amaba.
Descubrí que no quería asistir a algunas de las reuniones matutinas de trabajo a pesar de amar mi vocación y propósito.
  • No podía relajarme cuando lo intentaba
No podía mantenerme despierto para ver un episodio de mi serie favorita en Netflix. Después de cenar solía relajarme viendo televisión, pero estaba tan agotado que me dormía a la mitad del episodio.
  • Creciente agotamiento mental y físico.
Empecé a experimentar agotamiento mental durante mis actividades de servicio en nuestras organizaciones, especialmente cuando tenía tareas los fines de semana, aunque hubiera descansado lo suficiente la noche anterior.

Cuando empecé a identificar estos síntomas, supe inmediatamente que mi liderazgo pronto se vería afectado, eso si ya no estaba siendo impactado.

MÁRGENES SOSTENIBLES

Entonces ¿Qué tuve que hacer para ganar balance y salud en mi vida? Comencé a trabajar intencionalmente en los siguientes siete pasos para la acción:

  1. Admití que estaba equivocado y que lo que venía haciendo era más como un pecado.
  2.  Compartí con transparencia mi lucha con mi esposa y mi equipo de trabajo.
  3. Reajusté mi agenda para abrir espacios en blanco, márgenes, al menos dos tardes cada semana para asuntos inesperados.
  4. Acepté la sugerencia de mi mentor de quedarme un día a la semana en mi residencia para leer, meditar y reposar y así mitigar las interrupciones de la oficina. Esto incrementó exponencialmente mi eficiencia en el tiempo de aprendizaje.
  5. Tuve que renunciar a ciertas responsabilidades.  Teníamos un equipo de trabajo pequeño así que solía poner cargas adicionales sobre mi mismo con frecuencia.
  6. Tomé la decisión de compartir algunas de responsabilidades o proyectos con algunos de mis colaboradores y aliados los cuales con mucha gracia consintieron en asumir esos asuntos.
  7. Incrementé el tiempo que dedicaba cada mañana a actividades que alimentaban mi alma como tiempo de silencio, de quietud, y de lectura. Agendé una hora cada mañana para esto. En este sentido me ayudó un video de mi mentor y amigo, Lance Witt, sobre como reabastecer el alma lo que me motivo a ser más intencional sobre mi autocuidado personal.

Todavía trabajo consistentemente cada semana nuestras organizaciones hermanas y otros emprendimientos privados y en mi práctica profesional como coach certificado y amo lo que hago, pero estoy convencido de que he logrado establecer un sendero sostenible, que me permite servir con balance saludable en mi rol. 

¿Qué le ayuda a mantener márgenes saludables en su vida y trabajo?  

Hasta pronto,

Juan Carlos Flores Zúñiga

COACHING EN TRANSICIONES

miércoles, 11 de octubre de 2023

Claves indispensables para el autoliderazgo saludable y productivo

En el liderazgo tratamos de influir positivamente en otros, pero todo empieza por autoliderarse. Nadie tendrá interés en seguirme, o escucharme, si yo mismo no creo en mi lo suficiente como para considerarme digno de ser seguido. Hablo de un proceso que empieza temprano en nuestras vidas, no cuando llegamos a ocupar una posición o los atributos del poder formal en los niveles bajos, medios o altos de una organización.

En todo caso la posición nunca asegura influencia, si no me he esforzado por ser digno de ser seguido por mí mismo y por otros. ¿Cómo se expresa ese temprano proceso? En nuestra actitud, es decir en el comportamiento que repetimos consistentemente en todo contexto.

Wayne Cordeiro y Todd Duncan, dos extraordinarios líderes y siervos de Dios, insisten frecuentemente en que debemos revisar periódicamente nuestra actitud como líderes y formadores de líderes. Es una gran responsabilidad enseñar, pero es una tremenda irresponsabilidad compartir con otros si dejamos de aprender. 

Vengo declarando desde hace más de veinte años que "El que deja de aprender deja de liderar". Necesitamos revisarnos, examinarnos, autocorregirnos. Si usted quiere realmente tener la actitud de un líder auténtico, usted necesita dominar con maestría cuatro claves.

Deseo compartir con usted estas cuatro claves indispensables para desarrollar la actitud correcta en un líder saludable y efectivo.

CLAVE No 1 

1. Apunta al blanco correcto 

¿A qué le apuntas en tu vida? ¿Cuál es tu meta? Si pudieras identificar una sola cosa que impulsa tu vida, ¿qué sería? En la película City Slickers (Vaqueros de ciudad en español) tres amigos de New York se van de vacaciones a un rancho en el Oeste, donde aprenderán a enlazar, montar y arrear ganado.

El capataz del arreo es un verdadero vaquero con el nombre de Curly; un sabio solitario y el último de una raza en extinción. Un día, mientras están en la pradera, Curly habla con Mitch, un vendedor de publicidad radial de mediana edad quien está desencantado con su vida laboral y familiar.

«Un vaquero lleva un estilo de vida diferente», declara el rudo Curly. «Cuando todavía había vaqueros. Aunque somos una raza en extinción esto aún tiene significado para mí. En un par de días, trasladaremos esta manada cruzando el río, los llevaremos a través del valle. Ahhh», se ríe suavemente, «no hay nada como conducir la manada».

«Lo ves, eso es grandioso», gorjeó el poco curtido Mitch. «Tu vida tiene sentido para ti». Curly se ríe sinceramente, y Mitch solo lo mira confuso. En este punto el sabio Curly llega al corazón de estos empresarios de mediana edad. «Todos ustedes vienen aquí a la misma edad. Los mismos problemas. Pasan cincuenta semanas al año haciéndose nudos en sus sogas. Luego piensan que las dos semanas aquí se los desatarán. Ninguno de ustedes lo entiende». Los dos hombres quedan en silencio bajo el peso de estas palabras.

Curly continúa: «¿Saben ustedes cuál es el secreto de la vida?»

-«No, ¿Cuál es?», replican a coro. 

Curly levanta su curtida mano y parece apuntar hacia el cielo. 

- «Esto».

- «¿Tu dedo?» replican.  

Todavía apuntando, Curly dice: -«Una cosa. Solo una cosa. Apéguense a ella».

- «Eso es grandioso, pero ¿qué es esa cosa?» instiga Mitch ávidamente, preguntando de parte de todos nosotros. 

Curly se inclina y dice: -«Eso es lo que ustedes deben averiguar».

Si usted pudiese apuntar a una sola cosa que dé propósito a su vida, ¿Cuál sería? ¿Qué elegiría para enfocarse, para hacer de ello su primera prioridad y su meta final? No olvide esto usted puede tener una visión que le indica a donde ir, pero sin propósito, olvidará constantemente porque lo está haciendo, porque debe cumplir la visión.

Eche un vistazo a la siguiente lista y decida honestamente:

  • Dinero
  • Fama
  • Prestigio
  • Poder
  • Prominencia
  • Ser el mejor
  • Deportes/recreación
  • Independencia económica/seguridad
  • Éxito en los negocios o en el ministerio
  • Familia y matrimonio
  • Paz
  • Jesús.

Al inicio de mi conversión, veintitrés años atrás, mi elección y prioridad fue Jesús. Pero por alguna razón, sin darme cuenta, aunque le servía en la iglesia, el ministerio y doquiera que iba Él se fue desplazando del primer lugar. Tratando de servirle a Él, había dejado de buscarle. Me empezó a impulsar la costumbre y la religiosidad, empecé a sentir temor por el futuro, y eso sesgó mi perspectiva en la vida. 

Luchaba con periódicas punzadas de ansiedad, y era fácilmente distraído mientras trataba de hacer las inversiones correctas para mi futuro, constantemente observando los indicadores del presente en lugar de al dueño de mi vida y futuro.

CUANDO APUNTAMOS MAL, PERDEMOS EL PROPÓSITO DE LA VIDA

Tuve que volver a mi lista de prioridades. Solo pude volver al camino correcto cuando decidí regresar a mi primer amor, mi verdadera meta en la vida, Jesús. Cuando mi perspectiva estuvo firmemente en su lugar, así también estuvo mi corazón para lo que Dios me había llamado a realizar. 

Todo depende de a qué le apuntas. Cuando apuntamos al blanco equivocado la vida misma llega a ser evasiva. Asegúrate de estar apuntando al blanco correcto. Mantén tu perspectiva claramente enfocada en el blanco, y frecuentemente verifica doblemente para asegurarte que ese es el blanco correcto.

Tómese un tiempo ahora. ¡Deje de remar por la vida frenéticamente y averigüe si todavía va en la dirección correcta! ¿Cuál es esa sola cosa?

Las Olimpiadas Especiales son una maravillosa organización que anima a niños y adultos con necesidades especiales de aprendizaje o discapacidades físicas a competir en eventos atléticos. Los eventos de pista y campo a menudo son emocionantes oportunidades para sorprenderse por las expresiones de vida más modestas y auténticas. Sucedió en una de esas carreras. Pequeños niños de entre 8 y 12 años se reunieron en la línea de partida. Algunos estaban en sillas de ruedas, otros con abrazaderas, y todos estaban llenos de anticipación. Los padres y los parientes colmaban las gradas, cada uno animando a su hijo con una exuberancia que en comparación haría ver pálido el celo de los fanáticos de las Series Mundiales.

El juez de salida disparó su pistola al aire. ¡Salieron! El supremo esfuerzo de cada niño tocaba el corazón de todos los presentes. Había niños con muletas, laboriosamente controlando sus miembros. Niños con síndrome de Down corrían al lado de aquellos con abrazaderas en sus piernas. Una niña en silla de ruedas había dado vuelta a su silla, motorizándose en reversa con su pequeño pie para darse más velocidad. Pronto, sin embargo, ella comenzó a virar fuera de curso, y no tardó mucho en terminar contra las gradas. Imposibilitada de liberarse de esta dificultad, comenzó a pedir ayuda. Un niño discapacitado y otro con síndrome de Down escucharon sus ruegos. 

Corrieron hacia donde ella estaba, dieron vuelta su silla y comenzaron a empujarla hacia la meta. En medio de los gritos de alegría y júbilo, el pequeño grupo de rescate cruzó la línea. Su objetivo no era necesariamente terminar primero. Verás, ellos pensaban que su meta era ver que todos pudieran cruzar la línea, y eso requirió de la ayuda de todos los niños involucrados.

¿Qué te ha pedido Dios que hagas con tu vida? Si tuvieses que escribir en un párrafo una declaración de tu misión personal, ¿qué diría? Si no estás seguro de cuál es tu asignación en la vida, entonces ¿cómo sabrás qué oportunidades debes aceptar y cuáles debes rechazar? Como el Gato le indicó a Alicia, si no sabes hacia dónde vas cualquier camino te llevará allí. Sintiendo que mi enfoque era difuso, me senté y forjé lo que yo sentía que era la dirección y asignación de Dios para mi vida. Sobre esta declaración se apoyan todas las actividades de mi ministerio. 

Me ayudaría el decidir a cuáles actividades diré sí y a cuáles diré no. Esta declaración actuaría como un dispositivo interno de dirección para guiarme en la carrera que fue preparada para mí. Aquí está esa declaración:

Modelar y comunicar verdades bíblicas de tal manera que inspire carácter, equipe líderes para que sean saludables y efectivos, mejore el conocimiento de Jesucristo y efectivamente evangelice a aquellos que Dios está atrayendo para sí.

¿Hacia dónde le lleva su ruta? ¿Sabes dónde quiere terminar? Si sabe estas cosas, entonces está bien en el camino hacia el éxito. Si no, entonces tómese unos minutos, incluso unos días, para descifrar su misión personal.

Conteste esta pregunta que cambiará su vida:

¿Qué me ha pedido Dios que haga con mi vida?

Una actitud que atrae el éxito comienza conociendo qué oportunidades aceptar y cuáles rechazar. De esta manera comenzará a desarrollar una vida que responda al llamado diario de Dios. Recuerde, primero apunte al blanco correcto. ¿A qué le está apuntando? ¿Cuál es tu meta? Esto determinará la carrera que correrá.

CLAVE No 2

Uno de mis mentores, me contó la historia de un viejo pastor que refería como al envejecer, tras más de cuarenta años de servicio en el ministerio, había dejado de preocuparse por lo que había hecho o dejado de hacer, para enfocarse más bien en quien se había transformado.

En el liderazgo auténtico, la actitud correcta es transformacional. El verdadero legado de un líder no es cuánta información transmite, cuánto conocimiento crea y agrega a otros, sino su propio caminar con Jesús. Aprendimos la semana pasada que la primera clave para una actitud de líder auténtico es "apuntar al blanco correcto". Esto es enfocarme en lo importante, no en las añadiduras. 

Deseo compartir con usted, en esta oportunidad, la segunda de cuatro claves indispensables para desarrollar la actitud correcta en un líder saludable y efectivo.

2. Corre la carrera correcta

Dios prepara una carrera diferente para todos y cada uno de nosotros. Usted no puede ni debe correr la carrera de otro, solo puede y debe correr la suya.

Por lo tanto, nosotros también, "teniendo en derredor nuestro una gran nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante". (Hebreos 12.1) 

Si usted corre la carrera equivocada, terminará en la línea de llegada incorrecta. En el libro "Construyendo la Iglesia como Equipo", Wayne Cordeiro cuenta la historia real de un corredor de la maratón en las Olimpiadas quien, aunque claramente dejó a todos atrás, fue descalificado de la competencia por la medalla. ¿Por qué? Porque en su fatiga y confusión, había cruzado la meta final equivocada.

A veces nosotros, como creyentes, vivimos vidas sin contentamiento porque estamos corriendo hacia la meta equivocada. Ponemos un esfuerzo enorme, pero no estamos invirtiendo nuestro tiempo y recursos donde Dios quiere que los invirtamos. En cambio, tenemos nuestros propios deseos e intentamos usar a Dios para ayudarnos a llegar donde queremos ir.

Como invocando al genio de la lámpara, tratamos de frotar a Dios de la manera correcta, para que Él conteste nuestras oraciones como nosotros queremos que sean contestadas. No queremos esperar consejo, así que le pedimos a Dios que bendiga lo que hacemos en lugar de pedirle que nos ayude a hacer lo que Él está bendiciendo.

Intenta hacer la siguiente oración. Cambiará su perspectiva y le ayudará a mantenerte en camino y terminar bien:

Señor, aquí está mi vida. Usa mi vida para Tus propósitos y Tus deseos. Señor, ven a vivir Tu vida a través de mí. Lo que sea que tengo, cualquier capacidad que pueda poseer, cualesquiera que sean mis habilidades y aptitudes, finanzas o tesoros, Señor, las pongo a Tus pies. ¿Cómo puedes usarlas? Instrúyeme, para que pueda ser un mayordomo fiel y usa mi vida para Tus propósitos. Ya sea que tenga mucho o poco, estaré satisfecho porque sé que estás usando mi vida para Tus propósitos. Ven, Señor, vive Tu vida a través de mí.

¡En lugar de decirle a Dios lo que harás por Él, pídale que haga Su trabajo a través suyo! En lugar de decirle a Dios cómo planeas vivir para Él, pídale que le muestre Sus planes para su vida. ¡Haciendo esto, podrá tocar Su poder para complementar Sus planes a Su manera!

No hay mayor satisfacción que experimentar la descarga de Su vida a través de nuestra alma.

«Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis».
(Jeremías 29.11)

CLAVE No 3

Si algo tenemos en común todos es que vivimos en un mundo que estimula la insatisfacción. Vivimos insatisfechos casi siempre por aspectos superficiales y materiales, no por los profundos y eternos. Nos levantamos de mañana, con una sensación de falta de logro, de realización. Nos quejamos, criticamos, buscamos culpables. Basta mirarse en el espejo para reconocer quien es el que tiene que tomar una decisión para cambiar la actitud que hace que todas las circunstancias opriman más de lo debido.

Mediante las claves anteriores, hemos aprendido sobre nuestra innegable responsabilidad en las decisiones que nos puedan asegurar paz, amor, fe y esperanza en este mundo y más allá. Son claves para una actitud de líder. 

3. Comprende que satisface tu alma


Jesús nos da el secreto del contentamiento: «No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas». (Mateo 6.31-33)

El contentamiento no puede ser adquirido directamente. Sino, que es un producto derivado de un vida enfocada en las cosas correctas. La gente verdaderamente

satisfecha es aquella cuyo objetivo en la vida es algo mucho más grande que lograr mera satisfacción solamente. Si el sólo objetivo de tu alma es adquirir posesiones y dinero a los efectos de estar cómodo y contento, entonces el contentamiento será tan evasivo como una mariposa.

Algunos años atrás, todo el mundo tenía sus ojos puestos en un americano billonario cuyo deseo era volar el avión más rápido del mundo. De manera que él diseñó, construyó y piloteó el avión más rápido del mundo. Quería tener barcos y condominios y vivir en lugares exóticos, así que los compró. Amasó semejante fortuna que se decía que tenía dos presidentes de Estados Unidos a sus órdenes.  

Él creía que podía obtener satisfacción teniendo más amantes y aventuras sexuales, yendo a más expediciones, exploraciones y excursiones. De manera que así lo hizo. 

Avancemos la cinta hacia el final de su vida. Su cabello está largo y descuidado, su barba desordenada, y sus brazos están cubiertos con las marcas punzantes de un drogadicto intentando frenéticamente impulsar satisfacción a través de sus venas. Las uñas de sus dedos están largas y desarregladas, que parecen pálidos tirabuzones amarillos. Postrado en cama, se sienta en un trance inducido por la droga, asomándose a la vida a través de oscuros, huecos de ojos hundidos en un cuerpo demacrado. Se ha perdido la vida misma.

APRENDE A COMPRENDER QUÉ SATISFACE TU ALMA; DE OTRA MANERA, NUNCA DESARROLLARÁS UNA ACTITUD DE VERDADERO CONTENTAMIENTO.

Él vive en un confinamiento auto impuesto. Es un hombre que gastó los mejores años de su vida buscando desesperadamente la satisfacción, pero nunca la encontró. Finalmente muere en un pozo solitario de desesperación. Estoy seguro de que reconocerás el nombre de esta persona: Howard Hughes.

Vivió toda su vida esperando encontrar satisfacción, pero terminó con las manos vacías. Cambió su alma por posesiones y la perdió completa en la carrera.
Lee lo que Jesús tenía para decir acerca de la necia persecución de un hombre rico: «Diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios». (Lucas 12.19-21)

Johnny Carson el humorista anfitrión de las noches en la televisión ganó millones de dólares mediante su programa nocturno, El show de esta noche. Con toda su fortuna, sus ingeniosos y coloridos chistes, podrías pensar que él era una de las personas más felices que había en el planeta. Pero en una entrevista, uno de sus familiares dijo: «Johnny es una de las personas más tristes que conozco. Siempre está intentando pasarla bien, pero nunca lo logra».

Aprende a comprender qué te satisface verdaderamente, qué satisface tu alma. De otra forma, nunca desarrollarás una actitud de verdadero contentamiento. Siempre estarás buscando pasarla bien, pero nunca lo lograrás.

CLAVE No 4

Por décadas se creyó que las personas obtenían satisfacción a partir de los incentivos principalmente materiales en sus labores. La verdad es que dichos incentivos motivan en menos del 10% de las oportunidades, mientras la realización y el clima organizacional son motivadores más fuertes en el 60% de los casos.  

Verán, no es lo externo, sino lo interno lo más importante en motivación. Esto es, que la motivación empieza en cada uno, internamente, y se estimula con condiciones o incentivos que apelan a lo que ya internamente decidimos vivir y creer. Por eso la cuarta clave para tener una actitud de líder auténtico tiene que ver con encontrar satisfacción interna.

4. Haz de la satisfacción una labor interna

El apóstol Pablo no vivió una vida aristocrática, acomodada, pero desarrolló una actitud de primera clase que lo impulsó a través de cada tormenta.

«He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad». (Filipenses 4.11-12)

Pablo había pasado hambre. Había sido abandonado. Había sido apedreado, había naufragado, había sido fustigado, golpeado y dejado por muerto. Pablo había sido burlado, ridiculizado y calumniado.

Cuando escribió esas palabras acerca del contentamiento, estaba escribiendo desde la prisión. Sabía que en pocos años sería torturado hasta la muerte.

¿Cómo es posible que pudiera mantener una actitud piadosa bajo tales circunstancias? ¿Cómo podía decir que sabía lo que significaba estar contento? Porque su objetivo en la vida era mucho más grande que el contentamiento mismo.

El objetivo de Pablo no era obtener un estilo de vida de conveniencia y comodidad. El objetivo de Pablo era conocer a Dios y servirle. Su único deseo era que, de alguna manera, en algún sentido, su vida fuera usada para que los propósitos de Dios se cumplieran. Buscó primeramente el reino de Dios ofreciendo sus habilidades y su influencia para que el Señor pudiese utilizarlas.

Entonces el contentamiento inundó su vida, ¡y su actitud convirtió esa celda de prisión en el lugar desde donde casi la mitad del Nuevo Testamento sería escrito!

El contentamiento es vital en el desarrollo de una actitud extraordinaria. Es la última y crítica clave en tu proceso. Cada una de las cuatro claves que hemos abordado en esta serie parecen simples, pero cada una es eternamente valiosa. Recuerda, comienza correctamente por apuntar al blanco correcto, el que Dios tiene para ti «corre tu carrera particular para ganar» (ver Hebreos 12.1).

¡El próximo paso es sólo hacerlo! Corre la carrera correcta. Las últimas dos van mano a mano. Comprende qué es lo que satisface tu alma, y hazlo a través de aprender a tener contentamiento interno. ¡Con estas claves a mano, serás capaz de correr tu carrera y finalizar bien!

Cada una de las cuatro claves que hemos explorado apuntan en una dirección, vivir una vida enfocada, con propósito, reconociendo humildemente que el entorno influye, pero nunca determina a una persona, hombre o mujer, que entiende que ha sido llamada a liderar decisivamente en su ámbito y según sus competencias.

Hasta pronto,

M.A. Juan Carlos Flores Zúñiga, CPLC, CSO

COACHING EN TRANSICIONES

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