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lunes, 12 de octubre de 2026

Cómo rendir cuentas con transparencia

A fines de los noventa del siglo pasado cuando llevaba un curso de posgrado en mercadeo en Guadalajara, México, me enfrente con un principio medular para mi desarrollo personal y profesional: la rendición de cuentas diaria, en inglés “accountability”.

El principio me impactó profundamente, no por su novedad, ya que la humanidad viene hablando y estudiando sobre el compromiso con la transparencia, rendir cuentas de aquello de lo que somos responsables, desde 1.400 D.C. cuando el término fue acuñado en el francés y más tarde incorporado al inglés.

Y, sin embargo, incorporarlo como parte de nuestros hábitos y comportamiento general sigue siendo desafiante en nuestro contexto contemporáneo.  La razón de fondo estriba en que para que adoptemos un cambio de comportamiento este debe afirmarse en nuevos hábitos periódicos estructurados mediante rituales.

Como coach profesional certificado e individuo he incorporado gradualmente la práctica de rendir cuentas semanalmente a un tercero a quien autorizo a hacerme preguntas sobre mi integridad y progreso. Se trata de preguntas abiertas, que son formuladas sin crítica, ni juicio, y que debo contestar con brutal honestidad. 

Quien pregunta no puede brindarme retroalimentación negativa, aunque me desvíe de mis compromisos, pero al verme en un espejo mediante la interacción asumo clara responsabilidad de lo que debo mejorar.

PREGUNTAS PARA TRANSPARENCIA COTIDIANA

De hecho, en todas nuestras redes de coaching grupal, como en las sesiones individuales de coaching ejecutivo tempranamente solicito que todo cliente aprender a identificar y recurrir a un compañero de transparencia periódicamente para que pueda rendir cuentas, en un entorno seguro, sobre si mismo ante un tercero que no puede juzgarle, solo repetir las preguntas que han sido establecidas previamente.

Considero sinceramente que todos podemos aprender de ésta experiencia, especialmente porque provee una guía paso a paso para mejorar integralmente. No obstante, en mi propia vida cuento con personas seguras a las que rindo cuentas semanalmente sobre distintas aspectos de mi vida personal, laboral y espiritual para ayudarme a estar en curso.

He aprendido de uno de los grandes coaches en liderazgo de nuestro tiempo, Marshall Goldsmith, una lista de 32 preguntas que aplica la persona ante la que rindo cuentas, al inicio de cada semana. Las preguntas me permiten responder con un sí o un no o un número del 1 y 10. Luego un miembro de mi equipo al llegar el viernes por la mañana me hace una serie de preguntas para recapitular sobre si he sido fiel a las metas de comportamiento a lo largo de la semana. La belleza de este proceso es que asegura la transparencia de la rendición de cuentas.

Goldsmith dice que hay una regla no negociable: no se brinda retroalimentación negativa.   Sin importar lo que la otra persona haya hecho, no se debe decir algo que induzca a que se sienta culpable. En su lugar, a todos aquellos que respondan las preguntas afirmativamente, se les debe brindar retroalimentación positiva que refuerce el éxito.

Goldsmith ofrece una guía para cualquiera que quiera crear su propio ritual de preguntas semanal:

  1. Comience con una hoja de cálculo (Excel) y escriba una serie de preguntas importantes (pueden ser más o menos de 32) sobre sus experiencias con amigos, familiares y compañeros de trabajo.
  2. Elija un compañero de transparencia en quien pueda confiar y dele a él o a ella su serie de preguntas.  
  3. Entonces cree en su hoja de Excel, siete cajas para simbolizar cada día de la semana. Toda pregunta puede ser respondida con un sí o un no, o un número de 1 a 10.  
  4. Al final de cada semana, prepare un reporte en una ficha.  

“En todos los años que llevo respondiendo preguntas,” dice Goldsmith, “Nunca he conocido todavía un día perfecto.”

La meta, no obstante, es progresar hacia las metas, en lugar de tachar de la lista las alcanzadas, y descubrir que siempre hay espacio de mejorar en todas las áreas.  

Usted también puede plantear algunas preguntas a medida de sus preocupaciones actuales.  Por ejemplo, Goldsmith comienza con seis “preguntas activas” que han sido probadas en distintas investigaciones para conducir a un nivel de satisfacción más alto en la vida.  

Note que cada pregunta comienza con “¿Hice lo mejor posible para…”

  • ¿Establecer metas claras?
  • ¿Progresar hacia el logro de la meta?
  • ¿Ser feliz?
  • ¿Encontrar significado?
  • ¿Desarrollar relaciones positivas?
  • ¿Estar completamente comprometido?

COMPROMISO NO TRANSFERIBLE

Es fácil recaer en viejos patrones cuando tratamos de cambiar nuestro comportamiento.  Por lo que debemos recordar diariamente el lema de que “lo que no se mide, no avanza”.  Las preguntas diarias lo afirman personalmente en su rendición de cuentas.

Los recordatorios pueden ser hechos por un amigo, un miembro de su núcleo familiar o un colega, presencialmente, virtualmente o por vía telefónica y correo electrónico.

La redacción de las preguntas es un aspecto esencial del proceso. Si la frase de apertura constante “¿Hice lo mejor posible para …” parece innecesariamente redundante y prolija, no la edite. Continue con ella.

Lo bueno de comenzar las preguntas con “¿Hice lo mejor posible para…” es que es muy difícil que culpemos a alguien más por nuestro propio fracaso? Solo usted puede ser responsable por “¿Hice lo mejor posible para…”

Si no fue feliz o pleno durante el día o el trabajo no salió muy bien, uno puede fácilmente señalar algún factor externo ajeno a uno mismo como la causa.

Es importante por eso comprender que la pregunta no se enfoca en cuan bien me desempeñé durante el día, sino cuanto traté – cuanto esfuerzo puse de mi parte para cumplir el objetivo.  Esto lo lleva a asumir responsabilidad personal y no transferirla a otros factores.

CUESTIONARIO AL FINAL DE CADA SEMANA

La siguiente es una adaptación a nuestra realidad de las otras dieciséis preguntas que el coach ejecutivo Marshall Goldsmith responde semanalmente, después de las seis preguntas básicas citadas al inicio y que son recomendables para todos.  

En una escala de 1 a 10, “¿Hice lo mejor posible para:

  • ¿Aprender algo nuevo?
  • ¿Desarrollar nuevo material?
  • ¿Preservar las relaciones con todos los clientes?
  • ¿Ser agradecido por lo que usted tiene?
  • ¿Evitar comentarios odiosos o destructivos sobre otros?
  • ¿Perdonarse a si mismo y a otros por errores percibidos?
  • ¿Evitar tratar de probar que usted esta en lo correcto cuando no vale la pena?
  • ¿No desperdiciar energía en lo que usted no puede cambiar?
  • ¿Hacer ejercicio físico?
  • ¿Meditar?
  • ¿Tener una buena noche de descanso?
  • ¿Tener una dieta saludable?
  • ¿Decir o hacer algo bueno a su esposa(o)?
  • ¿Decir o hacer algo bueno a su hijo (a)?
  • ¿Decir o hacer algo bueno a su suegra (o)?
  • ¿Decir o hacer algo bueno para su yerno o nuera?

La experiencia de Goldsmith está apropiada a su realidad como coach profesional y a su contexto cultural y social, por lo que cada uno de nosotros seamos coaches, clientes o meros observadores requerimos adaptar las preguntas a nuestra situación personal y profesional.

Por ello, primeramente, tome en cuenta que su compañero (as) de rendición de cuentas (transparencia) debe ser alguien discreto, y confiable. Una persona segura que desee apoyarlo sin juzgar en ningún momento su progreso y a quien usted autorice para preguntar diariamente. 

Hasta la próxima,

Juan Carlos Flores Zúñiga, M.A., CPLC, CSO

COACHING EN TRANSICIONES

domingo, 16 de agosto de 2026

7 distracciones que pueden acabar con su liderazgo

Dicen que la confesión es buena para el alma.  Y siendo un convencido de la importancia de tener el alma buena, probablemente debería hacer una confesión. Esta semana conforme trataba de preparar este podcast sobre prioridad y enfoque, estaba teniendo dificultad para mantenerme enfocado.

Me encontré repetidamente desviado por cada distracción imaginable: revisar el correo electrónico, leer mensajes de texto, tomar un refrigerio, mirar las noticias, atender llamadas telefónicas, quitarme una astilla en el dedo, reservar boletos de avión, hacer planes para cenar, etc.

La verdad es que permanecer enfocado en estos días parece ser casi insuperable. Somos gente distraída que vive en un mundo lleno de distracciones.

Me recuerda una escena de la película Up. El perro Dug está hablando con Carl, el anciano, y de la nada, la cabeza de can gira y grita: "¡Ardilla!" Como al perro, pareciera que todos los días, las "ardillas" nos distraen de lo que estamos tratando de hacer.

Un proverbio chino dice: "El águila que persigue a dos conejos a la vez no atrapará ninguno". Sin embargo, en el siglo XXI, es más como perseguir a veinte conejos a la vez.

Todos nuestros artilugios tecnológicos y el bombardeo incesante de fragmentos de sonido en nuestras vidas nos han condicionado a tener períodos de atención muy cortos... ¡Ardilla!

El perro Dug de la película "Up" (2009) distraído por una ardilla. Foto: Pixar.

Solo quería saber si aún sigues conmigo. Mucho sobre la vida y el ministerio hoy hace que sea difícil establecer prioridades y mantenernos enfocados en esas prioridades, incluso si sabemos cuáles deberían ser nuestras prioridades.

Es como el viejo dicho "Puedes hacer casi cualquier cosa que quieras, pero no puedes hacer todo lo que quieras". Siempre habrá más buenas ideas que tiempo, energía y capacidad para perseguirlas.

La vida se trata de elecciones. Elecciones sobre prioridades. Se trata de elegir lo mejor sobre lo bueno, lo importante sobre lo urgente, lo eterno sobre lo temporal y lo esencial sobre lo trivial. En su libro “Límites para Líderes”, Henry Cloud habla de "estar ridículamente a cargo".1

Tenemos que recordar regularmente que estamos ridículamente a cargo de nuestra única vida. Si no priorizamos nuestra vida y ministerio, prometo que alguien más estará encantado de hacerlo por nosotros. Todos tienen una opinión sobre cómo debemos pasar nuestro tiempo.

En este capítulo, quiero hablar específicamente sobre el establecimiento y el enfoque en las prioridades de su ministerio y equipo. Todos sabemos que la luz difusa apenas puede iluminar una habitación, pero la luz concentrada puede atravesar una viga de acero. Y de la misma manera, el enfoque difuso y disperso termina siendo ineficaz, pero concentrado y el enfoque láser tiene un poder exponencial. A ninguno de nosotros nos gusta la sensación de girar nuestras ruedas o estar atascado. Nos gusta la sensación de tracción y progreso. Hay algo gratificante sobre la sensación del movimiento hacia adelante.

Vivo en Colorado, y no es inusual en el invierno que las personas se atasquen en la nieve con sus vehículos. Y cuando te quedas atascado, tu primer instinto es apretar el acelerador.  Creemos que más combustible y más esfuerzo son la solución.  Las ruedas comienzan a girar más rápido, pero no puede obtener ninguna tracción y generalmente cavas un agujero más profundo. Eventualmente, usted sale de su vehículo y examina la situación. 

Debe entonces analizar detenidamente las causas de su estancamiento antes de encontrar la mejor solución. Lo mismo es cierto con su vida en el ministerio. Es útil evaluar las cosas que impiden enfocarse en sus prioridades.

Hay siete distracciones con las que luchan tanto líderes como sus equipos. Foro: Archivo

Hay siete ardillas que se cruzan en el camino de los líderes:

1.      Mosquitos Organizacionales

Un alto ejecutivo de una firma minorista de mejoras para el hogar dijo una vez: "No tenemos dragones que se abalanzan y nos quitan nuestras prioridades. Lo que tenemos son mosquitos.”2

Lo que nos desvía del camino generalmente no es la pereza o el descuido, sino más bien la ocupación. Son las pequeñas "ardillas" organizativas las que nos hacen perder de vista nuestras prioridades. Hay reuniones para atender, correos electrónicos para devolver, llamadas para hacer, problemas para resolver. Y a veces esas cosas no tienen nada que ver con nuestras prioridades más importantes. Me doy cuenta de que algunas cosas a las que no podemos decir que no, son solo parte de servir en una organización. Pero a veces podemos quedar atrapados en la corriente rápida de un ministerio y nunca evaluar realmente si todas nuestras actividades están cumpliendo nuestras prioridades más altas.

2.      Nuevas oportunidades brillantes

La mayoría de las personas en el ministerio no están en peligro de ser adictas a la cocaína o al alcohol, pero podemos ser adictos a la adrenalina fácilmente. Y perseguir más, más, más puede ser una descarga de adrenalina, especialmente cuando perseguimos más en el nombre de Jesús. Pero perseguir la idea más nueva, brillante y sexy puede no ser nuestra mayor prioridad. Me temo que a veces se emite una nueva visión simplemente porque el líder está aburrido de la vieja visión. A veces es lo nuevo. . . ¡ardilla! . . . eso nos distrae de lo que deberían ser nuestras prioridades centrales.

Como dijo Steve Jobs: "La gente piensa que enfocarse significa decir sí a lo que debe enfocarse. Pero eso no es lo que significa en absoluto. Significa decir no a las otras cien buenas ideas que hay ". 3

En iglesias y ministerios saludables, se dedica tiempo a la oración y a escuchar la voz de Dios para discernir qué perseguir.

¿Recuerdas esa línea clásica de la película Parque Jurásico de 1993, cuando el personaje de Jeff Goldblum dice que los científicos estaban tan preocupados por saber si podían que nunca se detenían a pensar si debían hacerlo? En el ministerio, lo que nos lleva del poder al deber es el discernimiento de la voz y dirección de Dios.

3.      TEPUO

TEPUO es, por supuesto, el acróstico del Temor de Perder Una Oportunidad. Lo que quiero decir con esto es que podemos perder mucho tiempo por no perder un hilo con el grupo. Podemos asistir a una conferencia solo para pasar un rato con un grupo de amigos del ministerio y esos tres días no ayudan en nada para avanzar nuestras prioridades ministeriales. O podemos perder un tiempo significativo involucrados en redes sociales porque no queremos perdernos la última tendencia o noticia. Y las redes sociales pueden promover esta ilusión de que todos están teniendo más aventuras que nosotros, tomando vacaciones más exóticas que nosotros, pasando el rato con personas más interesantes que nosotros y cambiando el mundo más que nosotros. Y solo alimenta nuestro TEPUO y nos quita los ojos de nuestras prioridades. Entonces, mi desafío para ti es este: solo di NO a TEPUO.

4.      Urgente vs. Importante

En palabras de John Maxwell, "No se puede sobrestimar la falta de importancia de prácticamente todo".4 Durante tantos años en el ministerio, tuve una teología de la disponibilidad. Si alguien tenía una necesidad, debía estar disponible. Si hubiera un problema, debería estar disponible. Si alguien tenía un problema urgente, se convirtió en mi problema urgente. Sé que hay interrupciones divinas, y quiero ser sensible a los momentos de Dios que se cruzan en mi camino. Pero la disponibilidad constante minó mis prioridades. 

Cuando pienso en cómo Jesús vivió su vida, siempre parecía marchar al ritmo de la voz de su Padre. Cuando la gente trataba de jalarlo, influirlo o coaccionarlo, se mantuvo en el camino. Cada vez que salía de una ciudad, todavía había más personas para sanar, demonios para echar y milagros para trabajar. Pero aun así se fue, porque tenía un sentido de prioridad que trascendía las solicitudes urgentes de quienes lo rodeaban. Era muy claro sobre lo que era más importante y se negó a dejar que el chirrido de lo urgente lo descarrilara.

5.      Por Hacer vs. Deber Hacer

Me ha llevado años aprender esto, pero hay una gran diferencia entre una lista de tareas pendientes por hacer y una lista de tareas que debo hacer.

Lista Por Hacer                             Lista que Debo Hacer

Reactiva                                           Proactiva

Aleatoria                                           Meditada

Larga   Corta

Trivial  Vital

Todo parece lo mismo            Clasificada por importancia

Falso sentido de logro             Sentido de logro completo

Impacto de corto plazo          Impacto de largo plazo

Estoy seguro de que nunca has hecho esto, pero hay algo que hacía comúnmente en el pasado. Creaba mi lista de tareas y luego, durante todo el día, la revisaba y marcaba las cosas que había logrado. Entonces pensaba en algo de lo que hice ese día que no estaba en mi lista de tareas pendientes. Siendo el enfermo que era, agregaba esa tarea a la lista solo para poder marcar otra casilla. No era una señal de progreso en mis prioridades. Probablemente era más una señal de que necesitaba consejería. No te quedes atrapado en el juego de llenar la "casilla de verificación".

6.      Trabajar Duro vs. Trabajar Inteligentemente

Debido a que he valorado la productividad, el trabajo duro y estar ocupado durante la mayor parte de mi ministerio, he encontrado muy poco espacio para la reflexión, el procesamiento, la evaluación y el discernimiento. "Siempre parece ocupado" ha sido mi mantra. Cuando me topaba con una pared, mi estrategia era simplemente bajar el hombro y atravesar la pared. Pensé que el camino hacia el éxito era un camino llamado "trabajo duro". Lo que descubrí es que puedes tener una ética de trabajo realmente fuerte pero no estar trabajando en las cosas más importantes.

No hace mucho, Connie y yo nos asociamos con unos amigos y compramos una cabaña en las montañas. Hace quince años, en la misma área donde compramos la propiedad, una mujer que trabajaba para el Servicio Forestal de los EE. UU tratando de quemar una carta de su marido, del cual estaba separada, provocó un incendio forestal masivo llamado Hayman Fire.

El siniestro destruyó más de seiscientas estructuras, se evacuaron más de cinco mil personas, se quemaron más de 137,000 acres y se gastaron más de $ 40 millones de dólares para combatir el incendio.

Bueno, como resultado, nuestra propiedad contenía una buena cantidad de árboles quemados y caídos. Recientemente, mi amigo y yo comenzamos a limpiar y quemar los árboles muertos. Varios árboles de veinte a treinta pies de largo quedaron tumbados en un barranco a solo unos metros de nuestra cabaña. Nos paramos en una pendiente y usamos una motosierra para cortar estos grandes árboles. Luego, una vez que fueron cortados en secciones de seis a ocho pies, tuvimos que rodarlos colina abajo hasta un lugar plano donde pudiéramos quemarlos. Fue un trabajo duro y agotador.

Luego, mi amigo, durante un descanso, se tomó unos minutos y pensó en una forma de trabajar de manera más inteligente. Tuvo la idea de atar una cuerda a estos grandes árboles y tirarlos hacia un área plana para cortarlos con la motosierra cerca de donde estábamos quemando los troncos. Era mucho más seguro y al menos un 50 por ciento más fácil.

Es sorprendente que solo un poco de tiempo para pensar resultó en una estrategia mucho más efectiva y productiva.

A veces la respuesta no es solo trabajar más duro. Regularmente necesitamos tiempo para pensar y reflexionar para obtener claridad no solo sobre cuáles son nuestras prioridades sino también sobre cómo podemos ejecutarlas de manera más efectiva.

7.      Falta de disposición para decepcionar a las personas

Centrarnos en nuestras prioridades más altas significa que tendremos que aprender a decir no a algunas buenas solicitudes y demandas urgentes. Eso es difícil para aquellos de nosotros en el ministerio. Somos el "sí gente", no el "no gente". Los líderes y los equipos efectivos aprenden la disciplina de decir no.

Tony Blair, ex primer ministro de Gran Bretaña, dijo una vez: “El arte del liderazgo es decir no, no decir sí. Es muy fácil decir que sí ".5

Aquí es donde se pone difícil para aquellos de nosotros en el ministerio. Decir no significa que debemos estar de acuerdo con decepcionar a las personas. Si soy un adicto a la aprobación, siempre tendré dificultades para concentrarme en mis prioridades. Por lo tanto, este es realmente un problema de salud emocional que debo enfrentar.

El verdadero problema no es con la otra persona que hace la solicitud. El problema es con mi pensamiento mal dirigido. El problema es que encuentro demasiado de mi identidad y valor en la opinión de todos los demás sobre mí. Estoy tratando de aprender a cambiar mi perspectiva. En lugar de centrarme en el hecho de decirle no a alguien o algo, trato de centrarme en el hecho de decirle sí a las cosas que más importan.

Para terminar permítanme dejarle una pregunta: ¿De qué ardillas necesita deshacerse para poder concentrarse en sus prioridades?

Juan Carlos Flores Zúñiga, MA, CPLC, CSF

COACHING EN TRANSICIONES

sábado, 21 de marzo de 2026

Cómo desarrollar metas inteligentes (SMART) para liderar saludable y productivamente (Webinario)

Una de causas más frecuentes por las que no logramos romper las barreras para crecer saludablemente y servir productivamente mediante objetivos claros y enfocados, es nuestra inhabilidad para establecer metas inteligentes que podamos medir y cumplir.

El coach certificado en liderazgo, Juan Carlos Flores Zúñiga (M.A., BSc, CPLC, ACC, CSF) le ayudará en el VLOG Coaching en Transiciones No 03-19 a ganar claridad sobre cómo desarrollar una meta inteligente (S.M.A.R.T) con claros indicadores que le faciliten medir el progreso, hacer ajustes, y alcanzar el objetivo o meta planeado.

Esta grabación fue realizada en el estudio de Coaching en Transiciones en San Jerónimo de Moravia, San José, Costa Rica el 11 de mayo del 2019.


Haga clic de seguido para ver/agregar el nuevo VLOG LiderInnova.


Si 
tienes un comentario o una perspectiva diferente sobre lo que presentamos en el VLOG COACHING EN TRANSICIONES escríbelo aquí mismo. 


Si deseas ver el VideoBlog en versión de alta definición solo haz clic  en https://www.youtube.com/watch?v=4HDH0R0EiJQ en tu televisor, tableta o teléfono inteligente. 

Para más Videoblogs de la Fundación LiderInnova visita Coaching en Transiciones.

viernes, 20 de marzo de 2026

Puedes destruir la "kriptonita" en tu vida y liderazgo

Lo que voy a compartir con ustedes en el presente artículo ha sido uno de los mayores desafíos en mi vida. Recuerdo que de niño veía la serie original de Superman.

Clark Kent (un reportero de periódico muy normal) entraba en una cabina telefónica (algunos de ustedes nunca han visto una) y se transformaba en Superman, y su trabajo era aplastar el mal y derrotar a los malos. Todavía recuerdo al locutor… Más rápido que una bala. Más poderoso que una locomotora. Capaz de saltar edificios altos de un solo salto…

Pero Superman tenía una debilidad… algo que podía hacerlo caer de rodillas… y quitarle su superpoder. Era una misteriosa sustancia verde que lo hacía vulnerable… llamada kriptonita.

El tema de hoy es mi kriptonita… y es un gran problema para muchos de los que lideramos independientemente del entorno personal u organizacional.

Pero tengo buenas noticias… esta área también ha sido uno de los avances más transformadores que he tenido en mi vida.

COMO SER UNO MISMO

A menudo nos desafían diciendo…“Sé tú mismo. Todos los demás ya están ocupados”.

¡Sé tú mismo! Dos palabras sencillas. ¿Qué podría ser más fácil? Parece una petición muy sencilla. No requiere un cierto nivel de talento, coeficiente intelectual o educación. Si hay algo que deberíamos ser capaces de dominar… es eso.

Pero sabemos que no es tan fácil.

Como dijo el poeta estadounidense E.E. Cummings: “Ser nadie más que uno mismo en un mundo que se esfuerza, día y noche, por convertirte en todos menos en uno mismo, significa librar la batalla más dura que cualquier ser humano puede librar, y nunca dejar de luchar”.

Desde nuestros primeros días en el planeta, escuchamos voces que nos dicen QUIÉNES debemos ser y CÓMO debemos ser. Especialmente en la adolescencia, esas voces tienen un poder increíble en nuestras vidas y comienzan a formar los guiones que seguimos.

Aprendemos rápidamente a jugar el juego para obtener la respuesta y la afirmación que deseamos de los demás. En poco tiempo, se abre una brecha cada vez mayor entre quiénes somos realmente y la imagen que proyectamos, que refleja quiénes creemos que los demás quieren que seamos.

Hay una frase en latín en un antiguo escudo de armas que refleja la tensión con la que vivimos: Esse quam videri… que traducido significa “ser en lugar de parecer”.

En los rincones invisibles de nuestra alma, tenemos partes dañadas que necesitan sanar y ser transformadas.

Parte de mi camino como líder consiste en esforzarme por reducir la velocidad… ser reflexivo… crecer en autoconciencia y dejar que Dios haga la obra profunda de sanar algunas de esas partes dañadas.

Cada persona necesita descubrir sus órdenes selladas.

En un librito que leí recientemente, los autores hablaban de que Dios nos da "órdenes selladas" para nuestra vida. Tus órdenes son diferentes a las mías… y son únicas para tu personalidad, tu configuración y el llamado de Dios.

Los autores dijeron que nuestras órdenes selladas NO son “en primer lugar una tarea que debemos completar, sino nuestra forma especial de ser”. Algunos de nosotros necesitamos abrir el sobre y descubrir “nuestra forma especial de ser”. Se trata de descubrir quién eres en tu esencia… que sin importar lo que “hagas” o el trabajo que desempeñes, tu yo verdadero y auténtico se manifiesta. Cuando eso es cierto, estás “plenamente vivo” y funcionando en tu “punto ideal”.

TRES REALIDADES QUE DEBEMOS IDENTIFICAR

Así que, tomémonos un tiempo para analizar las siguientes realidades.

1. Todos somos más inseguros de lo que queremos admitir

Todos somos profundamente inseguros… bienvenidos a la raza humana. Todos luchamos contra la inseguridad, pero algunos simplemente la ocultamos mejor que otros.

Recuerdo una fiesta a la que asistí cuando tenía cincuenta y tantos años y sufrí un ataque de inseguridad. Había probablemente una docena de personas en la fiesta, y varios de ellos eran muy perspicaces, inteligentes y elocuentes. Para ser honesto, me sentí un poco intimidado. Seguía buscando la manera de participar en la conversación, pero me sentía fuera de lugar. Finalmente, uno de los chicos se giró y dijo: "Quiero saber qué opinas". Y me quedé en blanco. Murmuré una respuesta floja. Definitivamente no merecía un tuit. Entonces empezó a formarse una tormenta de vergüenza. Soy un idiota. Mi único momento para contribuir a una conversación inteligente y soné como un completo imbécil. Creo que la mayoría de nosotros somos mucho más frágiles internamente de lo que queremos que los demás crean.

El psicólogo canadiense David G. Benner dice que "En toda la creación, la identidad solo es un desafío para los humanos".

Teníamos un perro llamado Mayo que murió este año. Era prácticamente el perro perfecto; no perdía pelo, casi nunca ladraba y se llevaba genial con mis nietos y visitas. Era muy tranquilo. Era un escalón por encima de un peluche.

En todos los años que tuvimos a Mayo, nunca tuvimos que enviarlo a terapia ni a un terapeuta para hablar de sus problemas de identidad. Nunca tuvimos que explorar su familia de origen. Se sentía muy cómodo consigo mismo. No había poses, Fachada o necesidad de demostrar su valía. Se sentía completamente cómodo siendo lo que fue creado para ser.

Pero para nosotros, los humanos, es mucho más complejo. Ser auténticos, mantenernos reales y sentirnos cómodos con nosotros mismos… no es tarea fácil.

Por lo tanto…La adicción a la aprobación es la kriptonita para muchas personas en el ministerio.

Especialmente en mis primeros años sirviendo y liderando, complacer a los demás era un problema importante para mí. Me tenía bajo control.

En lugar de servir con un propósito noble o un corazón puro… buscaba una validación malsana de la gente. NECESITABA la aprobación y la afirmación de la gente para demostrar que tenía éxito y que era “SUFICIENTE”.

Uno de los guiones internos que ha impulsado mi vida ha sido… “Asegúrate de que todos tengan una buena opinión de ti”. Cuando eso sucede, centras toda la atención en lo externo… y apoyas lo que crees que la gente necesita ver para tener una buena opinión de ti.

En resumen… no hay nadie que no tenga algún nivel de inseguridad.

Entonces, ¿cómo podemos ser más saludables? ¿Cómo podemos ministrar desde una perspectiva más auténtica, sin la necesidad de complacer a los demás ni de buscar la aprobación?

2. Los líderes saludables son líderes diferenciados

Este es un camino largo, lento y progresivo. No verás mucho progreso de martes a miércoles. Pero si te apoyas en esto, bajas el ritmo comenzarás a experimentar cambio y libertad.

Entonces, ¿qué es la diferenciación?

“La diferenciación es la capacidad de ser plenamente uno mismo y estar plenamente conectado con los demás,” según el autor Steve Cuss en su obra “Gestionando la ansiedad en el liderazgo” (En inglés “Managing Leadership Anxiety”)

Por un lado, puedo conectar plenamente con los demás… Estoy presente. No nos desconectamos. Cuando entramos en una habitación, no es “AQUÍ ESTOY”… sino “ALLÍ ESTÁS”. Como dice Pablo… “somos auténticamente capaces de honrarnos unos a otros por encima de nosotros mismos”.

Esto es complicado… porque podemos dar la impresión de que realmente servimos a los demás… pero siendo honestos, tendríamos que admitir que a veces se trata realmente de nosotros… queremos que piensen bien de nosotros… necesitamos su afirmación. Pero, si nos diferenciamos, nos motiva realmente el amor y no la inseguridad.

Por otro lado, no tengo una necesidad malsana de encontrar mi significado en ti… no importa cuál sea tu opinión de mí, no afecta mi identidad como hijo de Dios. No uso el filtro de “tu opinión de mí” para determinar mis acciones o reacciones. En otras palabras, no me dejo secuestrar por la opinión que tengan de mí.

Juan el Bautista… En Juan 1, le preguntaron: "¿Quién eres?"… ¿Elías? ¿Profeta? Tenía muy claro quién era y no dejó que las voces y etiquetas externas lo disuadieran ni lo distrajeran.

Juan 1:20: "YO NO SOY EL MESÍAS"...

Jesús fue el ejemplo perfecto de alguien diferenciado.

Plenamente conectado, presente, amoroso… pero nunca se dejó secuestrar por las opiniones de la gente. Conocía y vivía claramente sus órdenes selladas.

  • La diferenciación te ayudará a tener una presencia sin ansiedad en un mundo ansioso.

Me gusta mucho esa afirmación: una presencia sin ansiedad en un mundo ansioso.

Edwin Friedman argumenta en su libro “El fallo nervioso” (en inglés “The Failure of Nerve”) que el atributo más vital para liderar, especialmente en entornos y sistemas humanos ansiosos, era una presencia sin ansiedad. Así, la principal herramienta de influencia del líder es su presencia (“Una presencia sin ansiedad”, pág. 99).

Cuando nos diferenciamos, Dios es nuestra conexión principal… y las personas son secundarias.

  • Los líderes diferenciados son tranquilos y valientes.

Nos encontramos en un momento histórico en el que liderar en la iglesia no es para los débiles de corazón. Ser parte del personal de una iglesia hoy en día es como competir en los "juegos del hambre"… requiere un nivel de habilidad y agallas que no se requería hace tres años.

La importancia de ser diferenciado es más importante que nunca. De lo contrario, estarás estresado todo el tiempo o querrás rendirte y renunciar.

Los líderes buenos y diferenciados mantienen la calma… y son valientes porque no encuentran su significado ni identidad en lo que otros dicen de ellos.

3.  Hay mucho en juego para ti y para todos con quienes te relacionas.

• Considera el precio que pagamos cuando no nos diferenciamos.

·         Nos excedemos. Esto es sobrefuncionar. En otras palabras, es hacer por los demás lo que ellos pueden y deben hacer por sí mismos. Como resultado, le damos demasiada importancia a los elogios y las críticas.

Se dice que, para muchos, los elogios son inamovibles, pero las críticas también son inamovibles. En mi caso, sin duda. He cargado profundamente con la desaprobación, y tarda mucho en disiparse. Cuando recibo un correo electrónico desagradable o alguien me ataca en internet, deseo con todas mis fuerzas ignorarlo. Pero esas críticas acaban ocupando más tiempo y espacio en mis pensamientos del que merecen. Cuando encuentras demasiado valor en lo que dicen y piensan los demás, terminas esforzándote por ser diplomático y complaciente con la gente para minimizar las críticas.

Además, no aprendes de las críticas lo que necesitas.

Cuando me siento inseguro y adicto a la aprobación, no puedo recibir críticas constructivas. Lo que parece una retroalimentación casual o normal puede resultar devastador para alguien que no se diferencia. Porque si me motiva el rendimiento y criticas mi desempeño, rápidamente lo percibes como un ataque personal. INVITA CONVERSACIONES INCÓMODAS… Gary Bender… "¿Qué necesito oír?"

Pero, además, se le ha dado demasiada importancia a la afirmación y los elogios.

Prov. 27:21 (NTV): "La fogata prueba la pureza de la plata y del oro, pero la alabanza prueba el corazón de una persona". En otras palabras, una persona se prueba al ser elogiada.

De hecho, lamentablemente, las palabras amables y los elogios han fortalecido mi autoestima y mi importancia de una manera poco saludable. Esto nos lleva a vivir con una duplicidad agotadora en la gestión de la imagen.

Es un desgaste emocional y mental estar constantemente gestionando tu imagen… asegurándote de presentar siempre una versión limpia de ti mismo.

Por ello, vivimos con motivos distorsionados. De hechom eso permite hacer lo correcto por las razones equivocadas. En lugar de preguntarte "¿qué es lo correcto?", te preocupas por pensamientos como "¿qué imagen me dará esto?" y "¿qué pensará la gente?".

No puedo decirte cuántas veces no he tenido la conversación difícil porque tenía miedo de causar problemas o no quería que esa persona me desagradara.

“Queda claro que no es mi intención ganarme el favor de la gente, sino el de Dios. Si mi objetivo fuera agradar a la gente, no sería un siervo de Cristo”. - Gálatas 1:10 (NTV) 

¡Guau!... ¡Qué afirmación tan contundente!

Pero a menudo, no somos valientes con nuestras convicciones.

A veces no dices ni haces lo correcto porque no quieres la desaprobación de los demás. En mis años de ministerio, muchas veces el miedo a la desaprobación me impidió hablar. Y, a menudo, generaba más disfunción porque no me diferenciaban como líder.

Pero como personas en el ministerio, tenemos un llamado más alto que la aprobación de la gente. Y a veces, para agradar a Dios, tendrás que desagradar y decepcionar a la gente.

Lastimosamente, a menudo el mal comportamiento no se confronta. No obstante, muchos equipos son disfuncionales porque el mal comportamiento nunca se confronta. En la iglesia luchamos por ello con la "amabilidad terminal".

Esto implica que no somos muy buenos para sentarnos como adultos maduros y tener conversaciones difíciles. Necesitamos desarrollar la habilidad de conversar con valentía.

a)   Nos enredamos.

b)   Perdemos nuestra individualidad…

“Alguien en una relación enredada está demasiado conectado y necesita satisfacer las necesidades de la otra persona con tanta urgencia que pierde el contacto con sus propias necesidades, metas, deseos y sentimientos”, declara oportunamente la autora Debra Roberts.

TRES PASOS PRÁCTICOS

Como hay tanto en juego, quiero compartirles por experiencia algunos pasos prácticos para superar esta kriptonita que afecta el liderazgo tanto en entornos organizacionales lucrativas como no lucrativos.

1.   Reduzcan la velocidad para realizar el trabajo interno difícil.

La falta de autoconciencia se ha convertido en un obstáculo para el liderazgo de muchos en el ministerio.  Por ello, le recomiendo estudiar y comprender  su genograma familiar.

2.   Aprende a gestionar el momento.

Momentos y pensamientos de inseguridad aparecerán de repente, como un invitado inesperado que llama a tu puerta. Aparecerán sin avisar y no puedes controlarlo por completo... pero no tienes que invitarlos a pasar a tomar un café y un pastel.

Pueden inmiscuirse y subirse al coche... pero no tienes que dejarles el volante.

Viene al caso una experiencia que tuve una vez que fui invitado a predicar en una iglesia con la que no estaba familiarizado. Acababa de terminar mi sermón y bajé de la plataforma. Un amigo pastor me había pedido que hablara en su iglesia sobre el tema de la oración. Esta iglesia tenía varios servicios, así que proporcionaron una sala verde justo al lado de la plataforma donde el orador podía pasar el rato entre servicios. Así que, mientras me dirigía al vestíbulo para saludar a la gente, pasé por la sala verde para dejar mi Biblia y recoger una botella de agua. Al entrar en la habitación, cogí el teléfono y enseguida vi en la pantalla de inicio que tenía un mensaje de texto de alguien. No era de alguien de mi lista de contactos, ya que solo aparecía su número.

Ahora, recuerden que acababa de terminar mi mensaje unos 60 segundos antes, y lo único que podía ver en mi pantalla de inicio era la primera línea del mensaje de texto que me había enviado esta persona: "¡Débil y predecible!". Si alguna vez han predicado, saben que se toman muy a pecho los comentarios sobre su predicación. En un instante, me invadió una oleada de inseguridad. Nunca nadie me había dicho con tanta claridad y franqueza que mi predicación era débil y predecible. Sentimientos de incompetencia y de no ser lo suficientemente bueno afloraron. En ese momento, no me distinguía.

Cuando abrí el mensaje de texto, no era para nada lo que pensaba. Durante mi sermón, les pedí a las personas que escribieran una o dos palabras que describieran su vida de oración actual, y las dos palabras de este hombre fueron "débil y predecible". Luego me agradeció el mensaje y me agradeció lo útil que le había sido. Recuerdo haber pensado: "¿Podrías haber empezado con las palabras de ánimo primero, porque ahora se me ha desatado toda la inseguridad que sentía?". No gestioné bien el momento.

El famoso pensador y psiquiatra Viktor Frankl nos recuerdo al respecto que “Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio está el poder de elegir nuestra respuesta. En nuestra respuesta reside nuestro crecimiento y nuestra libertad.”

Por su parte, el orador y escritor James Clear, agrega a lo anterior a modo de analogía que “Cuando bebes agua de un vaso, se convierte en parte de ti. Cuando el agua cae sobre ti como lluvia, se evapora unos minutos después. De igual manera, los pensamientos pueden ser consumidos o descartados. ¿Es este pensamiento nutritivo? ¿Es esta sensación algo que deberías beber? ¿O es más como quedar atrapado bajo la lluvia? Siempre sentirás la lluvia, pero no tienes que beberla. Puedes dejar pasar el pensamiento y en unos instantes volverá el sol.”

Puede que no seas el más grande, el mejor, el más brillante, el más rápido… pero Dios te ha elegido. Espero que nunca superes lo que significa que el Dios del universo te haya elegido. Y al igual que Jesús, eres su hijo amado.

Cuando podemos resolver la cuestión de la identidad, nos encontramos en condiciones de diferenciarnos y ser la mejor versión de nosotros mismos. Porque ahora podemos mostrar nuestro auténtico yo, no nuestra sombra ni nuestro falso yo. Aceptar nuestra bendición trae una libertad increíble. Ahora soy libre de conectarme plenamente contigo... de amarte con autenticidad, pero sin depender de ti para que me valides o me des mi sentido de valía.

Me encantan las palabras del teólogo Henri Nouwen: «El cambio del que hablo es el cambio de vivir la vida como una prueba dolorosa para demostrar que mereces ser amado, a vivirla como un incesante «sí» a la verdad de ese Amado».

Un camino es agotador, el otro es estimulante. Uno te drena la vida, el otro te la da. Cuando esto se asienta en tu alma, puedes presentarte sin miedo y arriesgarte a ser tú mismo.

Un periodista hizo una vez una pregunta perspicaz al entrevistar a una mujer de la Orquesta Filarmónica de Boston: "¿Qué se siente al recibir una ovación del público al final de tu actuación y luego despertar por la mañana con una crítica negativa en el periódico?". Su respuesta fue aún más perspicaz. Dijo que con el tiempo había aprendido a no prestar atención a los aplausos del público ni a la desaprobación de los críticos. Solo buscaba la aprobación de su director. Al fin y al cabo, él era la única persona que realmente sabía cómo debía actuar.

Juan Carlos Flores Zúñiga, MA, BSc., CPLC, CSF

COACHING EN TRANSICIONES

martes, 27 de enero de 2026

Como líder no permita que las etiquetas se conviertan en creencias limitantes

El filósofo y teologo danés Søren Kierkegaard escribió que “Una vez que me etiquetas, me niegas”. Tal es el peligroso poder que ejercen las etiquetas que nos aplican y aplicamos a otros en nuestro entorno como líderes. 

A menudo, al facilitar en mi práctica profesional el coaching a líderes me topó en las sesiones con creencias limitantes que impiden a mis clientes avanzar, y una forma en que estas creencias limitantes se afinca en nuestro ser es medianter la aplicación y/o adopción de etiquetas.

Aunque una etiqueta sea simplemente un término descriptivo con el que nos referimos a nosotros mismos o a los demás y parezca inofensiva, también se puede transformar en una suerte de "caja" de creencias subyacentes con la que la gente y nosotros mismos nos sentimos incómodos..

Desde pequeños, nuestros familiares, amigos y profesores nos etiquetan. Con o sin buenas intenciones, se repiten una y otra vez cosas sobre nuestra apariencia, personalidad, forma de trabajar, estilo o comportamiento en general, hasta que parecen ciertas. Incluso repetimos estas etiquetas a los demás porque no sabemos qué hacer.

Más tarde, son nuestro jefe y compañeros quienes añaden etiquetas a nuestra lista. Podemos adoptarlas porque no queremos molestar a personas importantes en nuestras vidas. O simplemente nos quedamos con ellas porque estamos demasiado ocupados o nos sentimos impotentes para desafiarlas o rechazarlas.

EL IMPACTO TEMPRANO DE LAS ETIQUETAS

Lamentablemente, si nos las imponen a una edad temprana, incluso nos CONVERTIMOS en lo que rezan esas etiquetas. Como adultos, las etiquetas pueden dificultarnos el comportamiento cuando queremos comportarnos de una manera diferente a cómo nos perciben nosotros o los demás, convirtiéndose en creencias limitantes que nos mantienen estancados.

Las creencias y etiquetas limitantes incluyen: Pedro es tan brillante, es un ratón de biblioteca, le encantan las computadoras, es un nerdo. María es un espíritu libre, es una chica muy simpática, es tan frágil, siempre llega tarde. Ema, por su lado, es una pelirroja apasionada, una soñadora, una charlatana mientras Juan es un caballo negro, un deportista, un matón.

Así que, si María siempre se consideró un "espíritu libre", puede que casarse o aceptar un trabajo local le resulte un poco aterrador o restrictivo. O si la gente piensa que es "frágil" o "la chica buena", puede que le cueste ser fuerte y defenderse cuando la situación lo exija.

Generalmente, estas etiquetas conllevan un juicio, ya sea positivo o negativo. Cuando la etiqueta nos encaja, nos sentimos bien con nosotros mismos y cuando no encaja con nosotros ni con nuestro entorno, nos sentimos mal (causando culpa, ira, decepción, resentimiento).

VENTAJAS Y DESVENTAJAS

Las ventajas de las etiquetas incluyen principalmente las siguientes:

1. Las etiquetas hacen que la vida y/o las personas parezcan más sencillas y fáciles de tratar.

2. Las etiquetas nos ahorran tiempo: sabemos a quién acudir para qué y a quién NO.

3. Las llamadas etiquetas "positivas" pueden ayudarnos a comprender nuestro valor personal, ayudándonos a sentirnos seguros de nosotros mismos: "Esto es lo que soy".

4. Pueden guiarnos sobre cómo debemos comportarnos: sabemos qué se espera de nosotros.

5. Y las etiquetas pueden darnos permiso para hacer cosas o ser de cierta manera que puede ser cómoda o conveniente para nosotros...

Las principales desventajas de las etiquetas incluyen entre otras:

1. Las etiquetas pueden convertirse en creencias limitantes y mantenernos estancados en nuestro camino vital creyendo, implícita o explícitamente, que simplemente somos así. Si pensamos que somos simplemente olvidadizos, ¿por qué nos molestaríamos en intentar cambiar?

2. Nos ayudan a evitar acciones o cambios que no queremos hacer. Si bien esto puede ser útil a veces, también puede ser limitante o destructivo.

3. Nos mantienen atrapados en relaciones y patrones de comportamiento difíciles, a menudo con otras personas a las que hemos etiquetado.

4. Las etiquetas no nos permiten ser ni comportarnos de forma diferente según las circunstancias; sugieren rigidez, una única forma de ser. Incluso las llamadas etiquetas positivas, como "ser confiable", pueden hacer que no nos sintamos cómodos diciendo que no o anteponiendo nuestras necesidades.

5. Las etiquetas pueden convertirse en una fuente de molestia o frustración, ya que pasamos el tiempo intentando cumplirlas o intentando superarlas.

Entonces, ¿qué hacer cuando un cliente en el coaching usa una etiqueta y se ha arraigado tanto que se ha convertido en una creencia limitante? Bueno, en realidad se convierte en una gran oportunidad para hablar y explorar durante la sesión.  

Y cuando nuestros clientes descubren que es solo un nombre, una etiqueta, y que tienen el poder de cambiarlo, ¡están en el buen camino para cambiar esa creencia limitante! porque la toma de conciencia es el primer paso para conjurar los efectos dañinos de las etiquetas.

Hasta la próxima, 

Juan Carlos Flores Zúñiga, MA, CPLC, CSF, ACC

COACHING EN TRANSICIONES

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Preguntas claves para empezar bien el 2026: Aprenda a mirar atrás, adentro, alrededor y hacia adelante

¡El primer día del año nuevo es una gran oportunidad para mirar atrás!

·    Podemos mirar atrás para notar la fidelidad de Dios en los altos y bajos culminantes del año que pasó.
·    Podemos mirar dentro hacia nuestra propia necesidad de Jesús conforme nos arrepentimos, creemos y obedecemos en el poder del Espíritu Santo.
·    Podemos mirar alrededor y ver la gente que nos rodea para poder servirles con amor a través de nuestro diseño.
·    Podemos mirar hacia adelante  y confiar en Dios en el nuevo año.  

Para ayudarle a mirar atrás, mirar dentro, mirar alrededor, y mirar hacia adelante, le ofrezco algunas preguntas poderosas que puede hacer orando en la presencia de Dios para cumplir sus propósitos este año nuevo.

Hay algo poderoso sobre escribir las respuestas a estas preguntas.  Conservo estas preguntas en mi diario de Enero y escribo las nuevas respuestas al comienzo de cada año.  Solo toma 20 minutos actualizar las respuestas.

Tome un tiempo hoy para comprometerse a responder cada una de las preguntas y quedara complacido. Comparta sus respuestas con alguien significativo y de confianza en su vida, alguien que esté comprometido con usted y su desarrollo.


1.   ¿De qué cosa se arrepiente en el año pasado, y que hará al respecto este año?
2.   ¿Qué puede hacer este año para incrementar su gozo de Dios?
3.   ¿Qué es lo más humanamente imposible que pedirá a Dios hacer este año?
4.   ¿Qué es lo más importante que puede hacer para mejorar la calidad de vida de su familia este año?
5.   ¿En cuál disciplina espiritual quiere progresar más este año, y que hará al respecto?
6.   ¿Cuál es el mayor desperdicio de tiempo en su vida, y qué hará al respecto este año?
7.   ¿Cuál es la forma más útil en que usted puede fortalecer su iglesia?
8.   ¿De qué nueva manera puede usted animar a su pastor (o a alguien que lo estimula a usted) este año?
9.   ¿Por la salvación de quien orara usted más fervientemente este año?
10.¿Cuál es la manera en que usted podrá, por la gracia de Dios, intentar que este año sea diferente del anterior?
11.¿Qué puede hacer para mejorar su vida de oración este año?
12.¿Qué cosa que planea hacer este año importará más en los próximos diez años?  ¿Y por la eternidad?
13.¿Cuál es la más importante decisión que usted necesita hacer este año?
14.¿Qué área de su vida necesita más simplicidad, y cual sería una manera de que usted simplifique esa área?
15.¿Cuál es la más importante necesidad que quiere satisfacer este año por la que se siente cargado?
16.¿Qué hábito le gustaría más establecer este año?
17.¿Quién es la persona a la que más quiere animar este año?
18.¿Cuál es la más importante meta financiera este año, y cuál es el paso más importante que puede dar para alcanzarla?
19.¿Qué es lo más importante que puede hacer para mejorar la calidad de su vida laboral este año?
20.¿Qué podría hacer este año para enriquecer el legado espiritual que dejará a sus hijos y nietos?
21.¿Qué libro, además de la Biblia, quiere leer más este año?
22.¿Qué bendición de Dios quiere buscar más seriamente este año?   
23.¿En cuál área de su vida necesita mayor crecimiento, y que hará al respecto este año?
24.¿Cuál es el viaje más importante que quiere tomar este año?
25.¿Qué habilidad quiere aprender o mejorar más este año?
26.¿Hacia cual necesidad o ministerio tratará de dar un monto económico sin precedente este año?
27.¿Cuál es sencillamente la más importante decisión que puede dar este año para mejorar la calidad de su traslado diario de ida y vuelta a su lugar de trabajo?
28.¿Cuál doctrina bíblica quiere comprender mejor este año, y que hará para lograrlo?
29.Si los que lo conocen mejor le dieran un consejo, ¿Cuál sería? ¿Estarían en lo correcto? ¿Que haría al respecto?
30.¿Cuál es el ítem mas importante que quiere comprar este año?
31.¿En cuál área de su vida necesita mayor cambio, y qué hará al respecto este año?
32.¿Con quién puede compartir sus respuestas en los próximos días?
33.¿Cuál pregunta sobresale entre todas las que ha respondido?
Estas preguntas fueron adaptadas de los libros “Haciendo preguntas poderosas” de Bobb Biehl y “Preguntas Poderosas” de Tony Stoltzfus.  
¿Cuál pregunta y respuesta estaría dispuesto a compartir conmigo?
Escríbame a transicionescoach@gmail.com

Feliz año nuevo 2026

Juan Carlos Flores Zúñiga, MA, CPLC, CSF, ACC

COACHING EN TRANSICIONES

Cómo rendir cuentas con transparencia

A fines de los noventa del siglo pasado cuando llevaba un curso de posgrado en mercadeo en Guadalajara, México, me enfrente con un principio...