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viernes, 3 de octubre de 2025

Proteja el alma de su gente desde el viernes

Una lección de vida en el ámbito laboral que nunca olvido es que lo que uno hace el viernes, especialmente desde una posición de autoridad, impacta la vida de quienes laboran a nuestro lado de maneras inimaginables y cómo reabastecemos integralmente nuestro ser. He tenido jefes de todo tipo, pero si pudiera dividirlos lo haría en dos grupos: Los que tiene inteligencia emocional y los que no.

Verán, un típico jefe sin inteligencia emocional suele ser profundamente inseguro e infeliz por lo que suele llamar la atención, criticar o atacar a un subordinado el viernes antes de terminar la jornada. Esto hará que la persona afectada pase un miserable fin de semana. 

No obstante, los jefes inteligentes y sensibles usan el viernes para motivar y estimular a la gente a descansar y prepararse para una próxima semana productiva. Tienen claro que todo ser humano necesita reabastecer su alma: mente, cuerpo y espíritu durante el fin de semana.

Por ello, como líder de mi equipo nunca discuto, critico, juzgo o confrontó a nadie los viernes. Me parece que es lo correcto, ya que nuestras palabras y actos construyen mundos o los destruyen.

Prefiero mil veces guardarme una queja o una molestia con un subalterno y esperar a estar tranquilo para actuar con sabiduría y para edificación. Por eso, tampoco contesto correos, ni llamadas telefónicas de trabajo después de las 4 pm y menos los fines de semana.

SEA INTENCIONAL AL ESTABLECER LÍMITES

Necesitamos intencionalmente establecer límites saludables entre nuestro trabajo secular, y nuestra vida familiar. La meta es no vivir de forma compartimentalizada. Tengamos en cuenta que la salud emocional, espiritual, mental y física resulta solo del balance, y este no existe en las interacciones humanas a menos que se establezca y proteja intencionalmente cada día.

La vida compartimentalizada, en cambio,  se refiere a la respuesta psicológica subconsciente o mecanismo de defensa que usamos para evitar disonancias cognitivas, o incomodidad mental y ansiedad causada por tratar de convivir con valores, emociones, creencias en conflicto en nuestro interior. El resultado es la compartimentalización de nuestras emociones, pensamientos, y conductas mediante estancos cerrados que producen eventualmente fracturas en nuestros comportamientos.

Una persona saludable emocional y espiritualmente busca el balance y no se siente culpable por establecer límites saludables entre su trabajo y su vida personal e interior. Cuando no lo hacemos caemos en la defensividad y proyectamos comportamientos conflictivos.

Coincido en que la vida secular y espiritual no deben ser compartimentalizadas, pero para lograrlo debemos desarrollar disciplinas espirituales que nos permitan dar el mejor tiempo a Dios durante el día para obtener la inteligencia, gracia y sabiduría que nos falta.

Juan Carlos Flores Zúñiga, M.A., BSc., CPLC, CSF

COACHING EN TRANSICIONES

sábado, 1 de abril de 2023

AUTOLIDERAZGO: Comprende lo que satisface tu alma (Clave No 3)

Si algo tenemos todos en común es que vivimos en un mundo que estimula la insatisfacción. Vivimos insatisfechos casi siempre por aspectos superficiales y materiales, no por los profundos y eternos. Nos levantamos de mañana, con una sensación de falta de logro, de realización. Nos quejamos, criticamos, buscamos culpables. Basta mirarse en el espejo para reconocer quien es el que tiene que tomar una decisión para cambiar la actitud que hace que todas las circunstancias opriman más de lo debido.

En las dos entregas anteriores, hemos aprendido sobre nuestra innegable responsabilidad en las decisiones que nos puedan asegurar paz, amor, fe y esperanza en este mundo y más allá. Son claves para desarrollar un autoliderazgo saludable y productivo.

Hoy necesitas conocer lo que satisface a tu alma (mente, emociones y voluntad).

3. Comprende qué satisface tu alma

Jesús nos da el secreto del contentamiento: «No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas». (Mateo 6.31-33)

El contentamiento no puede ser adquirido directamente. Si no, que es un producto derivado de una vida enfocada en las cosas correctas. La gente verdaderamente satisfecha es aquella cuyo objetivo en la vida es algo mucho más grande que lograr mera satisfacción solamente. Si el sólo objetivo de tu alma es adquirir posesiones y dinero a los efectos de estar cómodo y contento, entonces el contentamiento será tan evasivo como una mariposa.

Algunos años atrás, todo el mundo tenía sus ojos puestos en un americano billonario cuyo deseo era volar el avión más rápido del mundo. De manera que él diseñó, construyó y piloteó el avión más rápido del mundo. Quería tener barcos y condominios y vivir en lugares exóticos, así que los compró. Amasó semejante fortuna que se decía que tenía dos presidentes de Estados Unidos a sus órdenes. Él creía que podía obtener satisfacción teniendo más amantes y aventuras sexuales, yendo a más expediciones, exploraciones y excursiones. De manera que así lo hizo.

Avancemos la cinta hacia el final de su vida. Su cabello está largo y descuidado, su barba desordenada, y sus brazos están cubiertos con las marcas punzantes de un drogadicto intentando frenéticamente impulsar satisfacción a través de sus venas. Las uñas de sus dedos están largas y desarregladas, que parecen pálidos tirabuzones amarillos. Postrado en cama, se sienta en un trance inducido por la droga, asomándose a la vida a través de oscuros, huecos de ojos hundidos en un cuerpo demacrado. Se ha perdido la vida misma.

APRENDE A COMPRENDER QUÉ SATISFACE TU ALMA; DE OTRA MANERA, NUNCA DESARROLLARÁS UNA ACTITUD DE VERDADERO CONTENTAMIENTO.

Él vive en un confinamiento auto impuesto. Es un hombre que gastó los mejores años de su vida buscando desesperadamente la satisfacción, pero nunca la encontró. Finalmente muere en un pozo solitario de desesperación. Estoy seguro de que reconocerás el nombre de esta persona: Howard Hughes.

Vivió toda su vida esperando encontrar satisfacción, pero terminó con las manos vacías. Cambió su alma por posesiones y la perdió completa en la carrera.

Lee lo que Jesús tenía para decir acerca de la necia persecución de un hombre rico: «Diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios». (Lucas 12.19-21)

Johnny Carson el humorista anfitrión de las noches en la televisión estadounidense ganó millones de dólares mediante su programa nocturno, El show de esta noche. Con toda su fortuna, sus ingeniosos y coloridos chistes, podrías pensar que él era una de las personas más felices que había en el planeta. Pero en una entrevista, uno de sus familiares dijo: «Johnny es una de las personas más tristes que conozco. Siempre está intentando pasarla bien, pero nunca lo logra».

Aprende a comprender qué te satisface verdaderamente, qué satisface tu alma. De otra forma, nunca desarrollarás una actitud de verdadero contentamiento. Siempre estarás buscando pasarla bien, pero nunca lo lograrás.

Nos encontraremos la próxima semana con la cuarta clave para una actitud de verdadero líder.

Hasta la próxima entrega

Juan Carlos Flores Zúñiga (MA, CPLC, CSF)

COACHING EN TRANSICIONES


jueves, 8 de diciembre de 2022

Progrese sin perder su alma

Cuando era niño me emocionaba ir a la estación a ver el arribo y la partida de los trenes. Vivía con mi familia en medio de dos concurridas estaciones capitalinas; una la del tren al pacífico y la otra la del tren al atlántico. 

No obstante, mi sueño desde que recuerdo era contar con un tren eléctrico. Uno de mis primeros regalos de navidad fue una enorme caja de madera con el logo de la firma alemana Marklin que contenía más de veinte metros de líneas férreas metálicas, puentes, túneles, la estación, los viajeros en pequeñas figuras de plomo coloreadas más tres locomotoras con coloridos vagones, entre otros realistas componentes. 

Era todo lo que uno podría soñar para recrear un paisaje surcado por vía férreas, en las que transitaban las locomotoras eléctricas, con sus vagones. Nada me emocionaba más que armar la compleja red cada vez que podía, especialmente en la estación navideña. Cada experiencia era una memoria que atesoraba y se repetía en mi mente con deleite con cada año que pasaba.

Más tarde mi fascinación por los medios de transporte se expandió cuando pude ir al puerto y ver los grandes buques atracar. A esta dicha se agregaron las aeronaves. Mi padre conforme crecíamos nos llevaba al aeropuerto internacional a ver despegar las aeronaves. Recuerdo vívidamente una vez que volé con mi padre en un Curtis 45 a una provincia en el atlántico para un proyecto hidroeléctrico en el que laboraba como ingeniero.

Desde mi niñez no dejo de maravillarme del conocimiento y los talentos que Dios ha puesto en el ser humano para superarse y aumentar su bienestar. No solo en transporte, sino en todos los ámbitos hemos experimentado juntos cambios favorables y maravillosos que nos permiten tener mejor calidad de vida y vivir saludablemente más años sobre esta tierra.

EL LADO OSCURO DEL PROGRESO

Pero ninguna invención, avance o descubrimiento ha transformado integralmente nuestra manera de pensar y actuar entre nosotros. Nunca antes ha sido mas ingobernable la humanidad. Con todo el progreso del que hemos sido parte, se podría suponer que estaríamos más agradecidos y felices. Pero, parece que más tenemos, más queremos, y más insatisfechos quedamos. No solo en lo material, sino también en lo emocional y mental.

Por todo protestamos, somos menos pacientes que hace diez años, y mientras no nos afecte directamente abusamos de nuestra posición para lastimar a otros que ni siquiera conocemos. Es cierto, como aprendimos en las lecciones de física, que toda acción produje una reacción, pero cuando los seres humanos llegan a posiciones de poder e influencia, revelan lo que realmente son, lo que está irresuelto en sus almas y carácter: sus inseguridades y complejos.

Sin importar las maravillas científicas y tecnológicas de hoy, el tejido moral y ética de nuestra sociedad está en una profunda decadencia, pero depende de cada uno de nosotros dejar de mirar hacia el otro lado y asumir nuestra cuota de responsabilidad moral, ética y espiritual para que este mundo tenga esperanza y cambie. El cambio, no obstante, no debe depender de lo que hagan otros, sino de nuestras decisiones diarias y los pasos para la acción a que nos comprometemos. Creo firmemente, en que menos es más. Cuando vivimos dignamente, con frugalidad, a la medida de nuestros ingresos, con expectativas realistas, y sin aceptar la presiones consumistas que impulsa la cultura, tenemos más tiempo para invertir y hacer crecer nuestra alma.

En la mayoría de las citas de coaching ejecutivo que facilito, mis clientes al principio tratan de cambiar el entorno que no controlan o hacer responsables a otros por sus decisiones. El primer y más importante descubrimiento que suelen hacer durante mis sesiones, es que cualquier cambio en su entorno debe empezar por sus propios e intencionales cambios personales.

Las circunstancias y personas difíciles a nuestro alrededor cumplen un propósito inefable: formarnos, para que aprendamos a ser firmes y valientes, para que en completa paz nuestra alma sea sensible y no calle ante la injusticia poniendo una semilla de amor en todo. Ser adulto y maduro emocional y espiritualmente comienza por el autoexamen y progresa reconociendo mi responsabilidad y las decisiones que definirán mi futuro. Puedo aprender a decir que no, sin sentirme culpable o presionado. El mundo puede tratar de influirnos, pero nunca debería definirnos como seres integrales.

Juan Carlos Flores Zúñiga, MA, CPLC, CSF

COACHING EN TRANSICIONES

Cómo rendir cuentas con transparencia

A fines de los noventa del siglo pasado cuando llevaba un curso de posgrado en mercadeo en Guadalajara, México, me enfrente con un principio...