sábado, 15 de abril de 2023

AUTOLIDERAZGO: Haz de la satisfacción una labor interna (Clave No 4)

Por décadas se creyó que las personas obtenían satisfacción a partir de los incentivos principalmente materiales en sus labores. La verdad es que dichos incentivos motivan en menos del 10% de las oportunidades, mientras la realización y el clima organizacional son motivadores más fuertes en el 60% de los casos.

Verán, no es lo externo, sino lo interno lo más importante en términos de motivación. Esto es, que la motivación empieza en cada uno, internamente, y se estimula con condiciones o incentivos que apelan a lo que ya internamente decidimos vivir y creer. 

En las tres entregas anteriores, hemos aprendido sobre nuestra innegable responsabilidad en las decisiones que nos puedan asegurar paz, amor, fe y esperanza en este mundo y más allá. A las claves ya compartidas para desarrollar un autoliderazgo saludable y productivo sumamos la cuarta que tiene que ver con encontrar y desarrollar la satisfacción interna.

4. Haz de la satisfacción una labor interna

El apóstol Pablo no vivió una vida aristocrática, acomodada, pero desarrolló una actitud de primera clase que lo impulsó a través de cada tormenta.

«He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad». (Filipenses 4.11-12)

Pablo había pasado hambre. Había sido abandonado. Había sido apedreado, había naufragado, había sido fustigado, golpeado y dejado por muerto. Pablo había sido burlado, ridiculizado y calumniado. Cuando escribió estas palabras acerca del contentamiento, estaba escribiendo desde la prisión. Sabía que en pocos años sería torturado hasta la muerte.

¿Cómo es posible que pudiera mantener una actitud piadosa bajo tales circunstancias? ¿Cómo podía decir que sabía lo que significaba estar contento? Porque su objetivo en la vida era mucho más grande que el contentamiento mismo.

El objetivo de Pablo no era obtener un estilo de vida de conveniencia y comodidad. El objetivo de Pablo era conocer a Dios y servirle. Su único deseo era que de alguna manera, en algún sentido, su vida fuera usada para que los propósitos de Dios se cumplieran. Buscó primeramente el reino de Dios ofreciendo sus habilidades y su influencia para que el Señor pudiese utilizarlas.

Entonces el contentamiento inundó su vida, ¡y su actitud convirtió esa celda de prisión en el lugar desde donde casi la mitad del Nuevo Testamento sería escrito!

El contentamiento es vital en el desarrollo de una actitud extraordinaria. Es la final y crítica clave en tu proceso. Cada una de estas cuatro claves parecen simples, pero cada una es eternamente valiosa. Recuerda, comienza correctamente por apuntar al blanco correcto, el que Dios tiene para ti «corre tu carrera particular para ganar» (ver Hebreos 12.1).

¡El próximo paso es sólo hacerlo! Corre la carrera correcta. Las últimas dos van mano a mano. Comprende qué es lo que satisface tu alma, y hazlo a través de aprender el contentamiento. ¡Con estas claves a mano, serás capaz de correr tu carrera y finalizarla bien!

Cada una de las cuatro claves que hemos explorado apuntan hacia una dirección, vivir enfocadamente, con propósito, reconociendo humildemente que el entorno influye, pero nunca determina a una persona, hombre o mujer, que entiende que ha sido llamada a autoliderarse saludable y productivamente con intencionalidad en su ámbito y según sus competencias.

Hasta la próxima

Juan Carlos Flores Zúñiga

COACHING EN TRANSICIONES.

sábado, 1 de abril de 2023

AUTOLIDERAZGO: Comprende lo que satisface tu alma (Clave No 3)

Si algo tenemos todos en común es que vivimos en un mundo que estimula la insatisfacción. Vivimos insatisfechos casi siempre por aspectos superficiales y materiales, no por los profundos y eternos. Nos levantamos de mañana, con una sensación de falta de logro, de realización. Nos quejamos, criticamos, buscamos culpables. Basta mirarse en el espejo para reconocer quien es el que tiene que tomar una decisión para cambiar la actitud que hace que todas las circunstancias opriman más de lo debido.

En las dos entregas anteriores, hemos aprendido sobre nuestra innegable responsabilidad en las decisiones que nos puedan asegurar paz, amor, fe y esperanza en este mundo y más allá. Son claves para desarrollar un autoliderazgo saludable y productivo.

Hoy necesitas conocer lo que satisface a tu alma (mente, emociones y voluntad).

3. Comprende qué satisface tu alma

Jesús nos da el secreto del contentamiento: «No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas». (Mateo 6.31-33)

El contentamiento no puede ser adquirido directamente. Si no, que es un producto derivado de una vida enfocada en las cosas correctas. La gente verdaderamente satisfecha es aquella cuyo objetivo en la vida es algo mucho más grande que lograr mera satisfacción solamente. Si el sólo objetivo de tu alma es adquirir posesiones y dinero a los efectos de estar cómodo y contento, entonces el contentamiento será tan evasivo como una mariposa.

Algunos años atrás, todo el mundo tenía sus ojos puestos en un americano billonario cuyo deseo era volar el avión más rápido del mundo. De manera que él diseñó, construyó y piloteó el avión más rápido del mundo. Quería tener barcos y condominios y vivir en lugares exóticos, así que los compró. Amasó semejante fortuna que se decía que tenía dos presidentes de Estados Unidos a sus órdenes. Él creía que podía obtener satisfacción teniendo más amantes y aventuras sexuales, yendo a más expediciones, exploraciones y excursiones. De manera que así lo hizo.

Avancemos la cinta hacia el final de su vida. Su cabello está largo y descuidado, su barba desordenada, y sus brazos están cubiertos con las marcas punzantes de un drogadicto intentando frenéticamente impulsar satisfacción a través de sus venas. Las uñas de sus dedos están largas y desarregladas, que parecen pálidos tirabuzones amarillos. Postrado en cama, se sienta en un trance inducido por la droga, asomándose a la vida a través de oscuros, huecos de ojos hundidos en un cuerpo demacrado. Se ha perdido la vida misma.

APRENDE A COMPRENDER QUÉ SATISFACE TU ALMA; DE OTRA MANERA, NUNCA DESARROLLARÁS UNA ACTITUD DE VERDADERO CONTENTAMIENTO.

Él vive en un confinamiento auto impuesto. Es un hombre que gastó los mejores años de su vida buscando desesperadamente la satisfacción, pero nunca la encontró. Finalmente muere en un pozo solitario de desesperación. Estoy seguro de que reconocerás el nombre de esta persona: Howard Hughes.

Vivió toda su vida esperando encontrar satisfacción, pero terminó con las manos vacías. Cambió su alma por posesiones y la perdió completa en la carrera.

Lee lo que Jesús tenía para decir acerca de la necia persecución de un hombre rico: «Diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios». (Lucas 12.19-21)

Johnny Carson el humorista anfitrión de las noches en la televisión estadounidense ganó millones de dólares mediante su programa nocturno, El show de esta noche. Con toda su fortuna, sus ingeniosos y coloridos chistes, podrías pensar que él era una de las personas más felices que había en el planeta. Pero en una entrevista, uno de sus familiares dijo: «Johnny es una de las personas más tristes que conozco. Siempre está intentando pasarla bien, pero nunca lo logra».

Aprende a comprender qué te satisface verdaderamente, qué satisface tu alma. De otra forma, nunca desarrollarás una actitud de verdadero contentamiento. Siempre estarás buscando pasarla bien, pero nunca lo lograrás.

Nos encontraremos la próxima semana con la cuarta clave para una actitud de verdadero líder.

Hasta la próxima entrega

Juan Carlos Flores Zúñiga (MA, CPLC, CSF)

COACHING EN TRANSICIONES


sábado, 25 de marzo de 2023

AUTOLIDERAZGO : Corre la carrera correcta (Clave No 2)

Uno de mis mentores, me contó la historia de un viejo líder que refería como al envejecer tras más de cuarenta años de servicio en su área vocacional, había dejado de preocuparse por lo que había hecho o dejado de hacer, para enfocarse más bien en que se había transformado.

En el liderazgo saludable, la actitud correcta es transformacional y eso empieza por el autoliderazgo. El verdadero legado de un líder no es cuanta información transmite, cuanto conocimiento crea y agrega a otros, sino su propio caminar en integridad.

Aprendimos la semana pasada que la primera clave para el autoliderazgo es “apuntar al blanco correcto”. Esto es enfocarme en lo importante, no en las añadiduras. 

Hoy deseo compartir con usted la segunda clave en este proceso actitudinal para desarrollar un autoliderazgo saludable y productivo.

2. Corre la carrera correcta

Todos tenemos delante de nosotros una carrera diferente para cada uno de nosotros. Usted no puede ni debe correr la carrera de otro, solo puede y debe correr la tuya.

Si usted corre la carrera equivocada, terminará en la línea de llegada incorrecta. El líder y autor Wayne Cordeiro cuenta, en una de sus obras recientes, la historia real de un corredor de maratón de las Olimpiadas quien, aunque claramente dejó a todos atrás, fue descalificado de la competencia por la medalla. ¿Por qué? Porque en su fatiga y confusión, había cruzado la meta final equivocada.

A veces vivimos vidas sin contentamiento porque estamos corriendo hacia la meta equivocada. Ponemos un esfuerzo enorme, pero no estamos invirtiendo nuestro tiempo y recursos donde debemos invertirlos. En cambio, tenemos nuestros propios deseos e intentamos usar a otros para ayudarnos a llegar donde queremos ir.

Como invocando al genio de la lámpara, tratamos de frotar a Dios, a nuestros guías, mentores y amigos para que respondan conforme a nuestros deseos. No queremos esperar consejo, así que pedimos que avalen lo que queremos, nos convenga o no.

Intenta hacer la siguiente oración. Cambiará su perspectiva y le ayudará a mantenerte en camino y terminar bien:

Señor, aquí está mi vida. Usa mi vida para Tus propósitos y Tus deseos. Señor, ven a vivir Tu vida a través de mí. Lo que sea que tengo, cualquier capacidad que pueda poseer, cualesquiera que sean mis habilidades y aptitudes, finanzas o tesoros, Señor, las pongo a Tus pies. ¿Cómo puedes usarlas? Instrúyeme, para que pueda ser un mayordomo fiel y usa mi vida para Tus propósitos. Ya sea que tenga mucho o poco, estaré satisfecho porque sé que estás usando mi vida para Tus propósitos. Ven, Señor, vive Tu vida a través de mí.

¡En lugar de decirle a Dios lo que harás por Él, pídele que haga Su trabajo a través suyo! En lugar de decirle a Dios cómo planeas vivir para Él, pídale que le muestre Sus planes para su vida. ¡Haciendo esto, podrá tocar Su poder para complementar Sus planes a Su manera!

No hay mayor satisfacción que experimentar el propósito de Dios a través de nuestra alma.

«Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis».  (Jeremías 29.11)

Hasta la próxima entrega


Juan Carlos Flores Zúñiga

COACHING EN TRANSICIONES.

sábado, 18 de marzo de 2023

AUTOLIDERazgo: Apunta al Blanco Correcto (Clave No 1)

En el liderazgo tratamos de influir positivamente en otros, pero todo empieza por autoliderarnos. Nadie tendrá interés en seguirme, o escucharme, si yo mismo no creo en mi lo su suficiente como para considerarme digno de ser seguido. Hablo de un proceso que empieza temprano en nuestras vidas, no cuando llegamos a ocupar una posición o los atributos del poder formal en los niveles bajos, medios o altos de una organización.

En todo caso la posición nunca asegura influencia, si no me he esforzado por ser digno de ser seguido por mí mismo y por otros. ¿Cómo se expresa ese temprano proceso? En nuestra actitud, es decir en el comportamiento que repetimos consistentemente en todo contexto.

Escuchando recientemente a Wayne Cordeiro y Todd Duncan, dos extraordinarios líderes y autores, me di cuenta de la necesidad de revisar periódicamente mi actitud como líder y formador de líderes.

Es una gran responsabilidad formar a otros, pero es una tremenda irresponsabilidad compartir con otros si dejamos de aprender. No obstante, el que deja de aprender deja de liderar. Necesitamos examinarnos, y autocorregirnos. Si usted quiere realmente tener la actitud de un líder auténtico, saludable y efectivo, usted necesita dominar con maestría las siguientes cuatro claves (Introduciremos una clave cada semana en este espacio).

Deseo compartir con usted la primera de cuatro claves indispensables para ser un líder auténtico. Estaré presentando una por semana en este mismo blog:

  1. Apunta al blanco correcto

¿A qué le apuntas en tu vida? ¿Cuál es tu meta? Si pudieras identificar una sola cosa que impulsa tu vida, ¿qué sería? En la película City Slickers (Vaqueros de ciudad en español) tres amigos de New York se van de vacaciones a un rancho en el Oeste, donde aprenderán a enlazar, montar y arrear ganado. El capataz del arreo es un verdadero vaquero con el nombre de Curly; es un sabio solitario y el último de una raza en extinción.

Un día, mientras están en la pradera, Curly habla con Mitch, un vendedor de publicidad radial de mediana edad quien está desencantado con su vida en su trabajo y en casa.

«Un vaquero lleva un estilo de vida diferente», entona el duro Curly. «Cuando todavía había vaqueros. Son una raza en extinción. Aún significa algo para mí, sin embargo. En un par de días, trasladaremos a esta manada cruzando el río, los llevaremos a través del valle. Ahhh», se ríe suavemente, «no hay nada como conducir la manada».

«Lo ves, eso es grandioso», gorjeó el poco curtido Mitch. «Tu vida tiene sentido para ti». Curly se ríe sinceramente, y Mitch solo lo mira confuso.

En este punto el sabio Curly llega al corazón de estos empresarios de mediana edad.

-«Todos ustedes vienen aquí a la misma edad. Los mismos problemas. Pasan cincuenta semanas al año haciéndose nudos en sus sogas. Luego piensan que las dos semanas aquí se los desatarán. Ninguno de ustedes lo entiende».

Los dos hombres quedan en silencio bajo el peso de estas palabras.

Curly continúa: «¿Saben ustedes cuál es el secreto de la vida?»

- «No, ¿Cuál es?»

Curly levanta su curtida mano y parece apuntar hacia el cielo.

-«Esto».

- «¿Tu dedo?»

Todavía apuntando, Curly dice: «Una cosa. Solo una cosa. Apéguense a ella».

-«Eso es grandioso, pero ¿qué es esa cosa?» instiga Mitch ávidamente, preguntando de parte de todos nosotros.

Curly se inclina y dice: «Eso es lo que ustedes deben averiguar».

Si usted pudiese apuntar a una sola cosa que dé propósito a su vida, ¿Cuál sería? ¿Qué elegiría para enfocarse, para hacer de ello su primera prioridad y su meta final? No olvide esto usted puede tener una visión que le indica a donde ir, pero sin propósito, olvidara constantemente porque lo está haciendo, porque debe cumplir la visión.

Eche un vistazo a la siguiente lista y decida honestamente:

  • Dinero
  • Fama
  • Prestigio
  • Poder
  • Prominencia
  • Ser el mejor
  • Deportes/recreación
  • Independencia económica/seguridad
  • Éxito en los negocios o en el ministerio
  • Familia y matrimonio
  • Paz
  • Dios.

Al inicio de mi conversión, veinte años atrás, mi elección y prioridad fue Jesús. Pero por alguna razón, sin darme cuenta, aunque le servía en la iglesia, el ministerio y dondequiera que iba Él se fue desplazando del primer lugar.

Tratando de servirle a Él, había dejado de buscarle. Me empezó a impulsar la costumbre y la religiosidad, empecé a sentir temor por el futuro, y eso sesgó mi perspectiva en la vida. Luchaba con periódicas punzadas de ansiedad, y era fácilmente distraído mientras trataba de hacer las inversiones correctas para mi futuro, constantemente observando los indicadores del presente en lugar de al dueño de mi vida y futuro.

CUANDO APUNTAMOS MAL, PERDEMOS EL PROPÓSITO DE LA VIDA

Tuve que volver a mi lista de prioridades. Solo pude volver al camino correcto cuando decidí regresar a mi primer amor, mi verdadera meta en la vida, Jesús. Cuando mi perspectiva estuvo firmemente en su lugar, así también estuvo mi corazón para lo que Dios me había llamado a realizar. Todo depende de a qué le apuntas. Cuando apuntamos al blanco equivocado la vida misma llega a ser evasiva. Asegúrate de estar apuntando al blanco correcto. Mantén tu perspectiva claramente enfocada en el blanco, y frecuentemente verifica doblemente para asegurarte que ese es el blanco correcto.

Tómese un tiempo ahora. ¡Deje de remar por la vida frenéticamente y averigüe si todavía va en la dirección correcta! ¿Cuál es esa sola cosa?

Las Olimpiadas Especiales son una maravillosa organización que anima a niños y adultos con necesidades especiales de aprendizaje o discapacidades físicas a competir en eventos atléticos. Los eventos de pista y campo a menudo son emocionantes oportunidades para sorprenderse por las expresiones de vida más modestas y auténticas.

Sucedió una de las carreras. Pequeños niños de entre 8 y 12 años se reunieron en la línea de partida. Algunos estaban en sillas de ruedas, otros con abrazaderas, y todos estaban llenos de anticipación. Los padres y los parientes colmaban las gradas, cada uno animando a su hijo con una exuberancia que en comparación haría ver pálido el celo de los fanáticos de las Series Mundiales.

El juez de salida disparó su pistola al aire. ¡Salieron! El supremo esfuerzo de cada niño tocaba el corazón de todos los presentes. Había niños con muletas, laboriosamente controlando sus miembros. Niños con síndrome de Down corrían al lado de aquellos con abrazaderas en sus piernas. Una niña en silla de ruedas había dado vueltas su silla, motorizándose en reversa con su pequeño pie para darse más velocidad.

Pronto, sin embargo, ella comenzó a virar fuera de curso, y no tardó mucho en terminar contra las gradas. Imposibilitada de liberarse de esta dificultad, comenzó a pedir ayuda. Un niño discapacitado y otro con síndrome de Down escucharon sus ruegos. Corrieron hacia donde ella estaba, dieron vuelta su silla y comenzaron a empujarla hacia la meta.

En medio de los gritos de alegría y júbilo, el pequeño grupo de rescate cruzó la línea. Su objetivo no era necesariamente terminar primero. Verás, ellos pensaban que su meta era ver que todos pudieran cruzar la línea, y eso requirió de la ayuda de todos los niños involucrados.

¿Qué has sido llamado a hacer con tu vida? Si tuvieses que escribir en un párrafo una declaración de tu misión personal, ¿qué diría? Si no estás seguro de cuál es tu asignación en la vida, entonces ¿cómo sabrás qué oportunidades debes aceptar y cuáles debes rechazar? Como el Gato le indicó a Alicia, si no sabes hacia dónde vas cualquier camino te llevará allí.

Sintiendo que mi enfoque era difuso, me senté y forjé lo que yo sentía que era la dirección y asignación para mi vida. Sobre esta declaración se apoyarían todas las actividades de mi vida y profesión. Me ayudaría el decidir a cuáles actividades diré sí y a cuáles diré no. Esta declaración actuaría como un dispositivo interno de dirección para guiarme en la carrera que fue preparada para mí. Aquí está esa declaración:

Modelar y comunicar la verdad de manera que inspire carácter, equipe líderes para que vivan y lideren saludablemente, mejoren sus capacidades y competencias e influencien positivamente a otros.

¿Hacia dónde le lleva su ruta? ¿Sabes dónde quiere terminar? Si sabe estas cosas, entonces está bien en el camino hacia el éxito. Si no, entonces tómese unos minutos, incluso unos días, para descifrar su misión personal.

Conteste esta pregunta que cambiará su vida: ¿Qué he sido llamado a hacer con mi vida?

Una actitud que atrae el éxito comienza conociendo qué oportunidades aceptar y cuáles rechazar. De esta manera comenzará a desarrollar una vida que responda al llamado diario que pesa sobre su vida. Recuerde, primero apunte al blanco correcto. ¿A qué le está apuntando? ¿Cuál es tu meta? Esto determinará la carrera que correrá.

Nos encontraremos acá la próxima semana con la segunda clave que necesitamos para desarrollar la actitud correcta de un líder auténtico: saludable y efectivo.

Hasta pronto,

Juan Carlos Flores Zúñiga

COACHING EN TRANSICIONES

martes, 7 de febrero de 2023

Mitos y realidades de la Visión

Hay muchos líderes veteranos y jóvenes que llegan al coaching en liderazgo con mucha confusión sobre lo que es una visión y su diferencia con respecto a la misión de su organización o empresa.

En mis visitas a organizaciones lucrativas o no, públicas o privadas, de habla hispana, encuentro, invariablemente, que se llama equivocadamente visión a lo que se define como misión. He conversado sobre este tema con numerosos líderes y a raíz de ello he producido series y publicado artículos para aclarar una miríada de mitos y malas interpretaciones que han surgido alrededor del concepto de visión.

En la obra “El Poder de la Visión” el investigador George Barna, identifica al menos diez de los mitos y realidades mas comunes que rodean la visión particularmente en las organizaciones no lucrativas pero que sin duda alcanza a las lucrativas.

A continuación resumimos cada uno de estos diez mitos, contrastándolo seguidamente 
con la realidad del liderazgo.

DIEZ MITOS Y REALIDADES

Mito No 1

La visión debería ser el resultado del consenso alcanzando entre los líderes claves de la organización en relación a la actividad futura de la organización. 

Realidad: 

La visión no es el resultado del consenso, sino que mas bien del proceso en el que el líder y visionario de la organización la comunica para que sea adoptada, compartida, comunicada y defendida  en consenso por los líderes claves.

Mito No 2

La visión y la misión son sinónimos.

Realidad: 

Aunque la visión se relaciona con acciones especificas, la misión consiste de los enfoques, la metodología, y el como para la acción.

Mito No 3

Algunos líderes son visionarios, otros no lo son

Realidad:

Por definición, todos los líderes son visionarios o no son líderes

Mito No 4

El propósito de la visión es estimar las realidades futuras y entonces operar efectivamente dentro de esos parámetros.

Realidad:

El propósito de la visión es crear el futuro. 

Mito No 5

La estrategia y la visión se confunden a menudo. En realidad, la visión es conceptual y la estrategia es práctica y detallada.

Realidad:

La visión es conceptual, pero también es práctica y detallada.

Mito No 6

La verdadera visión protege a la organización del riesgo.

Realidad: 

El riesgo es un fruto natural e inevitable de la visión.

Mito No  7

La mejora manera de capturar una visión para la organización es copiar la visión articulada por otro lider respetado.

Realidad:
El líder que adopta un enfoque de “yo también” al definir la visión no estará operando en la guía del poder de Dios ni demostrara capacidad para una autentico liderazgo.

Mito No  8

Si toma mucho tiempo para desarrollarse , el resultado probablemente no sea una verdadera visión.

Realidad: 

Dios disfruta mas nuestro intento por conocer Su mente que nuestra eventual habilidad para capturar conocimiento.

Mito No 9

La visión de una organización necesita ser recreada cada dos años

Realidad:

La visión casi siempre sobrevive al visionario

Mito No 10

La mejor manera de comunicar la visión es desarrollar un lema pegajoso que la gente recordara.

Realidad:
Demasiado énfasis a un lema puede ser prejudicial.

Cuando un líder busca coaching para desarrollarse el tema de la visión emergerá naturalmente así como la necesidad de ganar claridad erradicando mitos para así concentrarse en descubrir cuál es realmente su visión. Un verdadero líder nunca deja de aprender y crecer en el marco de una visión clara e inspiradora. Ayudar a los líderes a descubrir su visión hace que el coaching sea un experiencia poderosa.

Juan Carlos Flores Zúñiga (M.A., CPLC, CSF)

COACHING EN TRANSICIONES

jueves, 8 de diciembre de 2022

Progrese sin perder su alma

Cuando era niño me emocionaba ir a la estación a ver el arribo y la partida de los trenes. Vivía con mi familia en medio de dos concurridas estaciones capitalinas; una la del tren al pacífico y la otra la del tren al atlántico. 

No obstante, mi sueño desde que recuerdo era contar con un tren eléctrico. Uno de mis primeros regalos de navidad fue una enorme caja de madera con el logo de la firma alemana Marklin que contenía más de veinte metros de líneas férreas metálicas, puentes, túneles, la estación, los viajeros en pequeñas figuras de plomo coloreadas más tres locomotoras con coloridos vagones, entre otros realistas componentes. 

Era todo lo que uno podría soñar para recrear un paisaje surcado por vía férreas, en las que transitaban las locomotoras eléctricas, con sus vagones. Nada me emocionaba más que armar la compleja red cada vez que podía, especialmente en la estación navideña. Cada experiencia era una memoria que atesoraba y se repetía en mi mente con deleite con cada año que pasaba.

Más tarde mi fascinación por los medios de transporte se expandió cuando pude ir al puerto y ver los grandes buques atracar. A esta dicha se agregaron las aeronaves. Mi padre conforme crecíamos nos llevaba al aeropuerto internacional a ver despegar las aeronaves. Recuerdo vívidamente una vez que volé con mi padre en un Curtis 45 a una provincia en el atlántico para un proyecto hidroeléctrico en el que laboraba como ingeniero.

Desde mi niñez no dejo de maravillarme del conocimiento y los talentos que Dios ha puesto en el ser humano para superarse y aumentar su bienestar. No solo en transporte, sino en todos los ámbitos hemos experimentado juntos cambios favorables y maravillosos que nos permiten tener mejor calidad de vida y vivir saludablemente más años sobre esta tierra.

EL LADO OSCURO DEL PROGRESO

Pero ninguna invención, avance o descubrimiento ha transformado integralmente nuestra manera de pensar y actuar entre nosotros. Nunca antes ha sido mas ingobernable la humanidad. Con todo el progreso del que hemos sido parte, se podría suponer que estaríamos más agradecidos y felices. Pero, parece que más tenemos, más queremos, y más insatisfechos quedamos. No solo en lo material, sino también en lo emocional y mental.

Por todo protestamos, somos menos pacientes que hace diez años, y mientras no nos afecte directamente abusamos de nuestra posición para lastimar a otros que ni siquiera conocemos. Es cierto, como aprendimos en las lecciones de física, que toda acción produje una reacción, pero cuando los seres humanos llegan a posiciones de poder e influencia, revelan lo que realmente son, lo que está irresuelto en sus almas y carácter: sus inseguridades y complejos.

Sin importar las maravillas científicas y tecnológicas de hoy, el tejido moral y ética de nuestra sociedad está en una profunda decadencia, pero depende de cada uno de nosotros dejar de mirar hacia el otro lado y asumir nuestra cuota de responsabilidad moral, ética y espiritual para que este mundo tenga esperanza y cambie. El cambio, no obstante, no debe depender de lo que hagan otros, sino de nuestras decisiones diarias y los pasos para la acción a que nos comprometemos. Creo firmemente, en que menos es más. Cuando vivimos dignamente, con frugalidad, a la medida de nuestros ingresos, con expectativas realistas, y sin aceptar la presiones consumistas que impulsa la cultura, tenemos más tiempo para invertir y hacer crecer nuestra alma.

En la mayoría de las citas de coaching ejecutivo que facilito, mis clientes al principio tratan de cambiar el entorno que no controlan o hacer responsables a otros por sus decisiones. El primer y más importante descubrimiento que suelen hacer durante mis sesiones, es que cualquier cambio en su entorno debe empezar por sus propios e intencionales cambios personales.

Las circunstancias y personas difíciles a nuestro alrededor cumplen un propósito inefable: formarnos, para que aprendamos a ser firmes y valientes, para que en completa paz nuestra alma sea sensible y no calle ante la injusticia poniendo una semilla de amor en todo. Ser adulto y maduro emocional y espiritualmente comienza por el autoexamen y progresa reconociendo mi responsabilidad y las decisiones que definirán mi futuro. Puedo aprender a decir que no, sin sentirme culpable o presionado. El mundo puede tratar de influirnos, pero nunca debería definirnos como seres integrales.

Juan Carlos Flores Zúñiga, MA, CPLC, CSF

COACHING EN TRANSICIONES

domingo, 20 de noviembre de 2022

El cambio siempre empieza por uno mismo

Conduzco tras un agotador día en el trabajo, cuando quedo atrapado en la hora pico a menos de un metro del auto delante mío. Al rato aburrido de esperar trato de leer las calcomanías pegadas en el parachoques del auto de adelante. Una calcomanía en inglés reza "Be the change you want to see in the world" que traducido al español suena como "Conviértete en el cambio que quieres ver en el mundo".

¿Cuantas veces he escuchado lo mismo? Por experiencia tengo claro que escuchar es insuficiente. También, es necesario "meditar" en el sentido hebreo del viejo testamento: rumiar el concepto muchas veces hasta que produzca conocimiento. No es un ejercicio superficial. Es sencillo como una buena teoría, pero a la vez es una verdad profunda.

Si ponemos atención, descubriremos que la mayor parte de nuestros conflictos surgen cuando anteponemos nuestros egos a las necesidades y perspectivas de los demás. Es necesario tener empatía para aprender y crecer, pero ello no implica adaptarnos a todo lo que los demás dicen, aunque si seamos intencionalmente humildes para reconocer nuestras limitaciones humanas.

Sin humildad es imposible aprender las sencillas y profundas verdades de la existencia. Pero como hago rimar la humildad con ejercer un autoliderazgo (360 grados) con reflexionar sobre mi mismo, mis responsabilidades, perspectivas, paradigmas, valores y creencias. No hay incompatibilidad alguna.
De hecho autoevaluarnos es un acto de humildad, de reconocimiento de nuestra falibilidad y finitud física y mental. 

"Cambia de actitud y el mundo cambiara". Absolutamente cierto. La mejor prueba es que cuando se interroga a los divorciados sobre la causa del mismo culpan en mas de un 50% de los casos a la pareja que tenían. 

Cuando alguien sale bien en un examen se congratula por lo general a si mismo, cuando fracasa culpa a otros, entre ellos a su profesor. La necesidad de control que intenta compensar tantos complejos y rechazos, nos hace perder la perspectiva, nos impide cambiar nuestra actitud.

EL MAYOR OBSTÁCULO SIEMPRE ES UNO

Hay factores ambientales innegables que afectan, obstaculizan y hasta anulan nuestro liderazgo, pero el mayor obstáculo no esta fuera de nosotros. Cuando nos examinamos aprendemos a vivir sin la negación, a aceptar los hechos, a crecer y soñar de nuevo sobre un alma mas sana y balanceada. Si tu y yo cambiamos nuestra actitud, las cosas empezaran a cambiar, te lo aseguro.

La alternativa no te va a agradar. Puedes seguir dando tumbos y como una cerámica mal moldeada, que terminara siendo quebrada para volver al taller del alfarero. Prefiero ser esculpido y pulido que quebrado una y otra vez. Cuando no me rindo a la evidencia del autoexamen, periódicamente, sello mi destino, me condeno solo a vivir en la mediocridad y al orgullo. En fin, una formula fatal.

Esta bien. Te entiendo perfectamente. No sabes en quien confiar y temes que al mostrarte vulnerable te falten al respeto, especialmente porque no sabes cuantos "fariseos" hay en tu círculo privado y público.  Te propongo algo sencillo y seguro, seas o no creyente, empieza a escribir en un diario lo bueno y malo que te pasa cada día a la luz de los nueve frutos del Espíritu de que habla la carta a los Gálatas 5:22:  amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. 

La idea después de todo es el autoexamen y aunque te puedas sentir a veces "cuatro grados bajo perro" el plan divino y sobrenatural es que te levantes y crezcas. Solo lo puedes hacer si escribes honestamente, constante y periódicamente, sobre tus días evaluando en que eventos o hechos has mostrado alguno de los frutos o no y por qué.

Te puedes levantar hasta setenta veces siete, pero volverás a caer irremediablemente si no aprendes de tu jornada. Escribir sobre ella con completa honestidad te permitirá reflexionar, pedir perdón, restituir y convertirte cada vez mas en la persona que Dios te destino a ser.

Hasta la próxima

M.A. Juan Carlos Flores Zúñiga, CPLC, BSc, CSF
COACHING EN TRANSICIONES

Soledad en el liderazgo

El lunes es el día en que los líderes experimentan más ataques. Tanto en el ámbito secular como en el espiritual miles de líderes alrededor ...