sábado, 10 de septiembre de 2022

Tres Pasos para Cambios Duraderos

Considere, por un momento, como le fue la última vez que trató de cambiar algo importante en su vida, trabajo u organización.   Como muchos líderes, antes de usted, se encontraba embarazado de una idea nueva y convencido de que iba a ser la santa solución para todos sus problemas.

Si la idea se hubiera concretado produciendo el cambio esperado, usted tal vez hubiera sido considerado un Salvador o el héroe del momento. Su vida y la de aquellos que le rodeaban cambiaría para bien y todo progresaría a partir de entonces.

Tal vez usted sea un líder atípico y todo le sale tal y como lo planea, pero si usted es como la mayoría de nosotros lleva a cuestas su propia cuota de fracasos que le han golpeado en su jornada.

Es un hecho incontrovertible, en el liderazgo saludable y efectivo, que, si sus esfuerzos por realizar un cambio no lo acercan al cumplimiento de la visión de su organización, usted sencillamente estará perdiendo el tiempo suyo y el de los demás porque lo más probable es que lo que introduzca fuera de la visión sea anulado, a posteriori, por otro liderazgo.

A casi nadie le gusta ser mediocre en materia de visión, misión y objetivos personales u organizacionales. No obstante, lo bueno es enemigo de lo grande.

Hay excelentes recursos a su alcance hoy en día para manejar el proceso del cambio y obtener excelentes resultados. Están, por ejemplo, los ocho pasos de John Kotter o el modelo de cambio de John Maxwell.

Pero, en lugar de embarcarse en una síntesis puntual de los procesos aportados por esos autores, que usted puede explorar por sí mismo, prefiero compartirle tres pasos básicos que con carácter preventivo le servirán para evaluar cualquier idea nueva, su conveniencia para su organización, así como determinar el efecto que puede tener sobre su visión, misión, objetivos y valores.

PRIMER PASO:  Haga un Análisis FODA

Cuando usted o miembros de su equipo de trabajo o liderazgo proponga una nueva idea, sométala a un análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas) antes de presentarla ante una audiencia mayor.

Esta es una gran herramienta para ayudarlo a usted y a su equipo a sopesar la idea sistemáticamente y discernir más ampliamente sus potenciales impactos teniendo en mente, durante el proceso, el ADN de su organización, es decir su visión, misión, objetivos y valores.

Cuando usted somete toda idea nueva al análisis FODA, tanto usted como su equipo aprenderán a actuar proactivamente y con disciplina en el diseño de iniciativas centradas en las fortalezas y oportunidades que presenta la nueva idea en lugar de reaccionar antes las debilidades y amenazas internas o externas.ç

PASO DOS: Haga una lista de conversaciones necesarias

Si una vez concluido el proceso de análisis FODA, usted todavía se siente firmemente convencido de los beneficios que esta idea traerá a su organización, el siguiente paso es hacer una lista de las personas con las que necesita tener una conversación para que la nueva idea cale.

Liste los miembros de los equipos y áreas claves, así como de los decisores y personas en posición de autoridad.  Cuando se quiere introducir cualquier tipo de cambio es importante considerar, también a las personas que tienen influencia – ya sea esta formal o no — dado que estas juegan un papel crucial en el éxito de la implantación de la idea.

Asimismo, considere a quienes serán directamente afectados por esta iniciativa de cambio, y cómo se verán impactados.

PASO TRES: Auditoría en Equipo de la Idea

Una vez que complete la lista, agende tiempo para tener una conversación con cada área, equipo y personas de influencia que ha identificado que tienen una relación directa o indirecta con la nueva idea.

Cuando se reúna con cada equipo o persona, el enfoque de la reunión debe ser colaborar con la idea y conocer sus pensamientos realizando un análisis FODA juntos.  En lugar de compartir el análisis FODA del primer paso, haga uno nuevo junto con cada persona clave. Ayúdelos a responder cada cuadrante del FODA considerando a fondo como la idea afectará a su respectivo equipo.

Una vez que complete el paso tres, y tenga seguridad de que seguir adelante con esta idea es lo mejor para su organización, termine este proceso de tres pasos escribiendo sus siguientes acciones para esta semana, el próximo mes, trimestre, semestre o un año a partir de ahora.

TRES ESCENARIOS FINALES

Todo cambio que trate de implantar enfrentará alternativamente uno de los siguientes destinos:

1)   Nunca despegará del suelo porque será visto como un virus o materia extraña y en consecuencia será rechazado.

2)   El cambio será introducido, pero debido a que no se ajusta a su visión, misión, objetivos y valores, conducirá inevitablemente a cambiar nuevamente las cosas más adelante.

3)   El cambio lo acercará a la visión de su organización porque usted comenzó ejercitándose en el discernimiento con base en los tres pasos sugeridos para introducir el cambio.

Los pasos sugeridos para discernir como proceso la conveniencia o no de introducir un cambio son importantes por tres razones principales. Primero que todo, son maneras prácticas de evaluar nuevas ideas que cambiarán su organización. Segundo, proveen un proceso intencional y disciplinado para evaluar en qué medida esas nuevas ideas funcionarán en su organización. Y tercero, con este enfoque se asegurará de filtrar toda nueva idea respetando la visión, misión, objetivos y valores de su organización.

Hasta la próxima

MA. Juan Carlos Flores Zúñiga, CPLC, CSF

COACHING EN TRANSICIONES

domingo, 21 de agosto de 2022

CUMPLA PROMESAS, ROMPIENDO PATRONES

La mayoría formulamos compromisos bien intencionados al comienzo de cada año y confiamos en cumplirlos al finalizar este. Sin embargo, conforme avanzamos nos damos cuenta del patente incumplimiento de nuestras promesas y buenas intenciones.

Las estadísticas demuestran que al cierre de cada año la mayoría de las personas repetimos más de un 90% de las mismas promesas incumplidas que, paradójicamente, sabemos que volveremos a incumplir en el siguiente período. Esto produce una enojosa frustración y debilita la autoestima.

Es un hecho comprobado que las buenas intenciones no bastan para cambiar hábitos, romper el estancamiento o las barreras que impiden nuestro crecimiento personal y corporativo.

¿Por qué lideres y seguidores continuamente nos golpeamos con la misma piedra repitiendo años tras año las mismas resoluciones incumplidas?

El liderazgo no es una posición o resultado de algún caprichoso juego de poder.

Es cierto que hay personas que llegan a ocupar posiciones de autoridad por nepotismo, amiguismo o corrupción, pero cuando nos enfocamos hacia abajo, nuestra visión se empobrece y hace corta.

Ser líder es una responsabilidad que se asume al comprender la influencia que positivamente ejercemos sobre las personas con las que nos relacionamos.

CON LA MISMA PIEDRA

La evidencia científica demuestra una y otra vez que, como seres de costumbres, nuestros hábitos empiezan como comportamientos intencionales y conscientes y terminan volviéndose inconscientes y automáticos. Por ejemplo, si hemos sido heridos y ¿Quién no?, es normal que tengamos complejos, o nos sintamos paralizados por recuerdos dolorosos o traumáticos del pasado. Por lo que, también es muy probable que a estos hábitos se vuelvan reforzamientos continuos que bloquean nuestros esfuerzos por cambiar.

Aceptemos un hecho, si no cambiamos nuestros malos hábitos, comportamientos errados y actitudes nocivas nuestro liderazgo sufrirá, pero más aun el sentido o propósito de nuestra existencia terrenal será frustrado una y otra vez.

Tenemos una naturaleza imperfecta y hacemos cosas imperfectas a nivel de pensamiento, emociones y voluntad. Si tenemos la humildad necesaria como lideres debemos aceptar que el continuo autoexamen y las acciones correctivas que sugieren los resultados de esa evaluación son requisitos indispensables para ser efectivos.

Por años ya se ha dejado claro que ante la información o evidencia de que algo no está bien o hace daño las personas reaccionan predeciblemente. Así si a un grupo de adictos al tabaco se les declara con evidencia que el tabaco es nocivo para la salud, la reacción lucirá como sigue:

  • 10% de las personas dirán que no les importa
  • 10% harán enmiendas para cambiar
  • 80% cambiara solo si reciben apoyo relacional

Esto es impactante no importa cuantas veces lo revise en mis notas como líder. Verán la mayoría de nosotros estamos en ese 80% se trata de que luchemos contra un vicio, adicción, mal hábito, herida, complejo o atadura del alma.

DONDE ENCONTRAR LA FUERZA PARA ROMPER PATRONES

Casi nadie puede ser motivado externamente a cambiar por alguien más si internamente carece de motivación para hacerlo. Uno de los fracasos más rotundos de los cursos motivacionales es su beneficio infinitesimal.

Para cambiar siendo parte del 80% apuntamos que se requiere de apoyo auténtico y continuidad. No basta con una charla de motivación o compra un “Best-seller” de autoayuda para cambiar.

¿Cómo entonces podemos estar firmes ante los desafíos que la vida presenta si internamente no estamos firmes, motivados, para defender con convicción nuestros valores y creencias?

Una pequeña porción de la gente, 10%, no necesita apoyo externo para dar pasos, lo que requiere es estar expuesto a la verdad. Pero la mayoría 80% requiere relaciones auténticas con otras personas que merezcan su confianza sobre el tiempo para dar pasos que les permitan vivir en la verdad y con esperanza.

Pero ¿Dónde encontramos esas personas que dinamizan nuestro cambio personal como apoyo o inspiración? Solamente en comunidad. Debemos ser intencionales, no obstante, en el desarrollo de amistades auténticas.

Sabemos que hay un pequeño porcentaje de personas que vive a su medida y conveniencia, y no creen necesitar comunidad, ni relaciones con otras personas.

Sin embargo, la mayoría, encuentra soporte y respuesta a muchas de sus preguntas cruciales en comunidad con otras personas y crece solo a través de relaciones significativas sobre el tiempo.

Pertenecer para madurar es posible buscando intencionalmente tener comunidad con otras personas que comparten con transparencia sus éxitos y fracasos 

Podemos crecer cada vez más pese a nuestras imperfecciones cuando compartimos en el mismo plano, con sobriedad, con otra gente imperfecta, pero auténtica nuestra jornada. Esta no solo es la decisión más cuerda que puede tomar, sino una basada en el respeto y amor por su prójimo.  La gente que sabe amar bien a los demás, tampoco puede compartir las luces y sombras de su propia existencia. No obstante, no es posible amar bien a los demás sino sabemos amarnos bien a nosotros mismos.

LA RUTA DEL CAMBIO

Nadie puede creerse lo suficientemente firme como para que no pueda caer. Lo vemos en el mundo corporativo, gobiernos, en las iglesias, organizaciones no lucrativas y familias. Reconozcamos que todos necesitamos ayuda, pero debemos hacer cuatro cosas:

1. Autoexaminarnos

2. Pedir a otros que con total seguridad nos critiquen constructivamente

3. Pedir ayuda relacional para la jornada de cambio

4. Periódicamente mantener un control de transparencia con un mentor

La integridad del líder empieza con el autoexamen, continua con una decisión de comenzar el cambio, pero nunca se alcanza sin un grupo de iguales que apoye el proceso con ánimo resuelto, amistad y espiritualidad.

No hacerlo es condenar al fracaso nuestra misión y desperdiciar todo lo que Dios ha puesto a nuestro alcance para cumplir Sus propósitos en esta tierra y autoliderarnos para para mejorar continuamente.

Juan Carlos Flores Zúñiga, MA, CPLC, ACC

COACHING EN TRANSICIONES

viernes, 12 de agosto de 2022

Sin relaciones no podemos crecer y madurar

Todo ser humano necesita pertenecer y creer. Tal vez nuestras elecciones puedan parecer disparatadas o filosofías extrañas a otros, pero hablan inexorablemente de nuestra innegable necesidad de tener comunidad con otros y participar de un sistema de creencias. 

Desde la biología nuestro diseño marca la interdependencia con otros seres vivos, y la imposibilidad de vivir, protegerse y sobrevivir si caminamos solos o por cuenta propia. No es muy diferente en la dimensión del alma, que los griegos llamaban "psique". Nuestra funcionalidad social, emocional e intelectual depende del grado de interacción constructiva con otros seres humanos.

Pero convivir no es fácil. Implica riesgos que no todos están dispuestos a tomar.  Sin embargo, la opción es más negativa que positiva.  Pero, ¿Cómo aprendemos a establecer relaciones positivas y productivas con los demás?

Algo que he aprendido con los años es a respetar las necesidades espirituales y emocionales de quienes me rodean, sean ateos, cristianos, agnósticos o de otras doctrinas confesionales.

Conforme pasan los años, mi interacción constante con miles de líderes en la consultoría y el coaching me ha demostrado que hemos sido diseñados desde el ADN para relacionarnos de manera significativa unos con otros, y llenar un vacío en nuestro interior que tiene forma divina. 

Unas veces por malas experiencias, otras por heridas y resentimientos, y a menudo por ignorancia no emprendemos el humilde camino de aprender sobre el origen de nuestras necesidad interior y como satisfacerla saludablemente mediante inversiones importantes de tiempo, energía e intencionalidad en nuestras relaciones íntimos, cercanas y públicas.  

Esto no se limita a la dimensión secular donde la espiritualidad es tratada con negligencia, ignorando que ésta es una dimensión humana distinguible que también debe desarrollarse. No resulta extraño, entonces, que cuando viajo y comparto con creyentes y no creyentes, encuentro algo en común: Dios es el factor diferenciador en sus respectivas búsquedas. Se le niegue o se le acepte, El siempre aflora en todas nuestras búsquedas.


JUGANDO A SEMIDIOSES

Estoy anonadado por la fragilidad de nuestra existencia, la necedad de nuestros actos y nuestra contradictoria superioridad ante un ser superior, creador. No somos mas que partículas en el universo existente, sin embargo actuamos con arrogancia como si el conocimiento humano o espiritual de la índole que sea nos posicionara como "dioses".

Casi todas las personas que encuentro son frágiles, emocional y espiritualmente, aunque se cubran con caretas de éxito y poder humano. Todos sabemos de nuestra vulnerabilidad, pero intentamos cubrirlo como si nos diera vergüenza. Pero, igual nos resistimos con frecuencia a establecer intencionalmente relaciones multidimensionales (física, espiritual, intelectual, emocional) porque demandan recursos que creemos escasos.

Mi convicción, sin embargo, es que todos podemos transitar esta vida temporal de dos maneras principales: con propósito reconociendo nuestra fragilidad y abrazando el único amor que es incondicional y eterno: el que Dios brinda a quienes lo aceptan como Señor y Salvador de sus vidas, o podemos resistir con escepticismo y autosuficiencia una explicación sobrenatural para nuestra existencia y propósito viviendo solo para nuestra satisfacción egoísta.

La primera ruta garantiza el desarrollo de relaciones significativas a lo largo de la vida que enriquecen nuestras capacidades, competencias y vida interior. La segunda en cambio, deviene en egoísmo, irracionalidad, problemas serios de temperamento, amargura y vacío.

Hay muchas filosofías que ofrecen alternativas para vivir, pero casi todas reconocen que sin descubrir nuestro propósito y pertenecer a una comunidad con base en un sistema de creencias que nos trasciendan física y espiritualmente el control sobre nuestra vida y destino será siempre frágil y problemático. 

Ninguna creencia humanista y materialista puede suplir lo que mi relación con Dios me puede dar. Y la forma en que aprendo más efectivamente a conocer a Dios y reflejarlo es través de mis relaciones con otros significativos. Al fin y al cabo, tanto ellos como nosotros somos creación suya y eso nos sensibiliza sobre el valor de la vida y las personas en sociedad. 

Sin relaciones humanos establecidas y desarrolladas intencionalmente con intencionalidad y humildad ninguna filosofía humana puede mostrar la plenitud de Dios dentro de un cuerpo humano como lo hace Cristo. Amar a Dios, me lleva a amarme a mi mismo, y entonces a amar a los demás como fruto multiplicador.

Juan Carlos Flores Zúñiga

COACHING EN TRANSICIONES

sábado, 23 de julio de 2022

Ninguna vida es perfecta

Todos anhelamos una vida perfecta, sin defectos, sin amarguras, sin pobreza. No obstante, la cultura y los medios continuamente nos aseguran que eso es posible si estamos a la moda, compartimos los antivalores del mundo, vivimos egoístamente y nuestra definición de éxito es fama, posesiones y dinero.

Por varios años enseñe mercadeo y publicidad en la universidad y siempre preguntaba a mis estudiantes si era posible ser éticos mientras tratábamos de influir en distintas audiencias para que consumieran lo que vendíamos. Con inseguridad algunos me decían que era posible mientras la espiral del silencio se apoderaba del resto.

La pregunta equivalía a ponderar si es posible vivir y ser parte de este mundo sin contaminarse. La verdad es que, en la mayoría de los casos, no es posible ser parte de este mundo sin ser influenciado en el proceso por los antivalores de la cultura del mundo.

Por eso, he compartido continuamente con amigos y clientes que solo podemos vencer al mundo si no permitimos que este nos defina a través de sus estándares superficiales y destructivos.


SER O HACER

Debo SER primero para luego HACER. Puedo estudiar, trabajar y desarrollarme profesionalmente sin mentir, abusar y manipular a otros. Aun cuando sea un abogado, un publicista o un político. Todas las profesiones cuentan con códigos de ética para regular nuestro comportamiento y ser una influencia positiva para quienes nos rodean.

No soy ingenuo, un código no garantiza vidas honestas, auténticas, ni generosas. Se requiere un fundamento espiritual profundo que trascienda los muros de la iglesia o los cuartos de oración e invada todo lo que hagamos.

Pero, si creo que es posible tener un negocio y obtener una ganancia justa y honrada sin abusar de los demás. Lo he comprobado una y otra vez, lo he experimentado. Pero el camino es empedrado y lleno de tentaciones, y solo una persona con carácter integro puede cruzarlo sin mancharse ni ser parte de la injusticia. Pero se requiere convicción, coraje, y temor de Dios.

No estamos llamados a ser perfectos, eso es imposible sobre esta tierra, pero si a esforzarnos diariamente por vivir éticamente y servir con equidad y justicia.  Eso es plenitud. Los atajos siempre llevan al despeñadero, pero lo que se construye sobre bases firmes es más duradero y cambia el mundo a nuestro alrededor.

Cuando medito sobre el propósito y profesión de mi vida, me doy cuenta de que he recibido una visión, he sido llamado a una cumplir misión y he sido equipado para cumplir con valores y una fe que es probada diariamente. Doy gracias a Dios por no abandonarme nunca a pesar de mis errores y pecados. Le pido también que me ayude a tener una vida plena y justa, no a engañarme en la ilusión de tener una vida “perfecta” o ser una persona “perfecta”.

Juan Carlos Flores Zúñiga

COACHING EN TRANSICIONES

viernes, 8 de julio de 2022

Libérese de 7 hábitos tóxicos

Hace diecisiete años, cuando empezaba como consultor y coach en liderazgo saludable y efectivo, uno de los primeros principios que descubrí sobre el cambio y las transiciones fue que “lo que te trajo hasta aquí no te llevará hasta allá”.

En otras palabras, cuando tenemos éxito en cualquier aspecto de la vida adoptamos tácitamente la creencia de que la metodología que nos llevó a lograrlo seguirá funcionando siempre ante cada nuevo desafío para alcanzar nuestras metas y sueños. Nada más lejano de la realidad. Los principios pueden no variar, pero los métodos cambian siempre.

Hacer una y otra vez lo mismo, aunque no produzca resultados positivos, es la definición de “insanidad”.  Esto equivale a golpear una y otra vez la misma piedra pensando que vamos a obtener diferentes resultados.  Lo mismo que te sirvió para cumplir tus metas y sueños en un determinado momento se vuelve con el tiempo un impedimento para nuevas metas y sueños.

Es justamente lo que confirmó el conocido coach ejecutivo Marshall Goldsmith cuando publicó en el 2007, su clásico libro “What Got You Here Won’t Get You There,” (en español se tituló “Un nuevo impulso”) donde compartió 20 hábitos que la gente exitosa intencionalmente evita practicar para que nos les impidan crecer y cumplir sus metas y sueños.

En palabras del propio autor “Su esfuerzo constante está dando resultados, le va bien en su campo de acción. Pero hay algo que se interpone entre usted y el siguiente nivel de logro. Tal vez sea solo uno de sus irritantes malos hábitos. Tal vez un pequeño defecto – un comportamiento que usted raramente reconoce – es lo único que le impide transformarse en quien usted desea ser.”

De los veinte hábitos identificados por Goldsmith que impiden cumplir efectivamente nuevas metas y alcanzar nuevos sueños he seleccionado siete que son cruciales de acuerdo con mi experiencia personal y profesional como coach en liderazgo. Tenlos muy presentes para este nuevo año 2022.

Hábito No. 1: Ganar demasiado

Este es el problema conductual más común entre la gente exitosa. Hay una línea delgada entre ser competitivo y sobre competitivo. De hecho, existen períodos en nuestras vidas cuando ganar realmente importa.

Pero hay otros períodos en que ganar, cuando a nadie realmente le importa, es motivo de alarma. Ganar demasiado muestra virtualmente otro problema de comportamiento subyacente.  A modo de ilustración, si argumentamos demasiado, es porque queremos que nuestro punto de vista prevalezca a toda costa.  

El menosprecio de las opiniones y posiciones de otras personas es nuestra manera furtiva de posicionarnos por encima de ellos. Cuando ignoramos a la gente lo que estamos haciendo es ganar a costa de que los demás desaparezcan.  

Hábito No. 2: Agregar demasiado valor

A la gente exitosa le cuesta escuchar a otras personas cuando su conocimiento y comportamiento los ha llevado a posicionarse en un lugar de influencia.  Más suben en la escalera del liderazgo, más necesitan contribuir a que otras personas triunfen y dejar de enfocarse en ganar solo para su propio beneficio. Esto significa monitorear de cerca como motivar a otros.  

Si usted descubre que cuando le dice a alguien “Gran idea”, luego lo acompaña de “pero” o “sin embargo,” trate de limitar su respuesta a la idea.  Mejor aún, respire hondo antes de hablar y pregúntese si lo que está a punto de decir es valioso.

Hábito No. 3: Juzgar a los demás

Hay un momento apropiado para ofrecer su opinión en una discusión típica. Pero no es apropiado juzgar cuando pedimos a las personas, específicamente, que ofrezcan su opinión sobre nosotros.

Trate de hacer lo siguiente: Por una semana trate toda idea ajena que se cruce en su camino con completa neutralidad. No tome partido. No exprese una opinión. Si usted descubre que no es capaz de decir solamente “gracias”, comunique un inocuo “Gracias, no había considerado eso” o “Gracias, me ha dado algo en que pensar”.

De esta manera reducirá significativamente el número de argumentos sin sentido en el trabajo o el hogar.

Hábito No. 4: Hacer comentarios destructivos

Usted puede considerar como tales esos cortantes comentarios sarcásticos que recorren el espectro desde una desconsiderada ofensa hasta comentarios sobre cómo alguien luce – “Linda corbata” (con una sonrisa de suficiencia)

La siguiente es una regla para revisar lo que va a decir antes de hablar

  1. ¿Este comentario ayudará a nuestros clientes?
  2. ¿Este comentario ayudara a nuestra organización?
  3.  ¿Este comentario ayudara a la persona con la que estoy conversando?
  4. ¿Este comentario ayudara a la persona a quien me estoy dirigiendo?

Hábito No. 5: Empezar con “no”, “pero” o “sin embargo

Cuando usted inicia una oración con alguna de esas palabras, sin importar cuan amistoso sea su tono de voz, el mensaje a la otra persona es: Usted está equivocado.

Deje de tartar de defender su posición y comience a monitorear cuantas veces usted inicia sus declaraciones con esas tres palabras.  Ponga especial atención a las veces cuando usted usa esas palabras en una frase u oración: “Eso es cierto, sin embargo…” (significado: Usted no piensa que eso sea cierto) o la tan común frase de apertura, “Si, pero…” (significado: Prepárese para ser contradicho)

Hábito No 6: Hablar cuando estás enojado

Cuando usted es una personal emocionalmente volátil, y lo usa como parte de su comunicación en una posición de autoridad o influencia crea un estigma como alguien irritable y explosivo que lo seguirá toda su vida.

Goldsmith comparte en su obra una antigua parábola budista sobre un pescador que se encuentra en su bote navegando, cuando otra embarcación se dirige hacia la suya.  El pescador preocupado le grita a la otra lancha, pidiéndoles a gritos que cambien de rumbo y aun así las embarcaciones colisionan. Solo entonces el pescador se percata de que la otra lancha estaba vacía. La lección de la historia es que “nunca hay nadie en la otra lancha, siempre estamos gritándole a una embarcación vacía”.

Lo mejor es morderse la lengua antes dejar que el enojo tome control de lo que quieres comunicar … “si permaneces callado, no puedes quedar como un tonto, ni generar enemistad con alguien más”.

Hábito No 7: Dar excusas

En ocasiones justificamos nuestros comportamientos nocivos como parte de nuestra personalidad o ser esperando que los demás lo acepten sin problema. O sencillamente, transferimos la responsabilidad otras personas.

Ejemplo de ellos, es cuando excusamos nuestra forma de manejar antisocial culpando al tránsito vehicular, a un asistente o colaborador, o transfiriéndolas hacia algo o a alguien más, pero nunca admitiendo nuestra responsabilidad por el comportamiento directamente.  

A veces de manera sutil, proyectamos autocríticas sobre nuestra tendencia habitual a la impuntualidad, a procrastinar, perder el control del temperamento, comunicando a quienes nos rodean “Así soy yo”. Pero, no hacemos nada al respecto.   

Dar excusas continuamente por nuestra conducta nos impide crecer, cumplir nuestras metas y alcanzar nuestros sueños. 

Observe su patrón de comportamiento y lo que comunica y pregúntese ¿por qué actúa? ¿Cuál es la razón de fondo para no asumir responsabilidad por su vida y lo que hace?

Cada uno de los siete hábitos compartidos son comportamientos que repetidos periódicamente terminan formando patrones tóxicos que destruyen sus posibilidades de éxito en la vida. Sea intencional al evitarlos este 2022.

MA. Juan Carlos Flores Zúñiga, CPLC, ACC

COACHING EN TRANSICIONES

viernes, 17 de junio de 2022

El Cambio Integral Demanda CONCIENCIA PLENA

Como líder, consultor y coach en liderazgo, siempre busco nuevas maneras de mejorar mi liderazgo.  No obstante, tengo la convicción de que los buenos líderes nunca deben dejar de aprender.

En los últimos años conforme aprendemos más sobre la mente y el cerebro humano, la neurociencia viene afirmando una antigua práctica contemplativa enraizada en la historia de la iglesia y la escritura, mindfulness en inglés, en español conciencia plena y presente.

Incorporar esta disciplina ha sido de gran ayuda en mi llamado y vida personal. La conciencia plena y presente consiste en cinco habilidades básicas de gran beneficio para todo líder. De hecho, en todo proceso de cambio, el primer paso es tomar conciencia plena de quienes somos y lo que hacemos.

Pero, primero, ¿Qué es la conciencia plena? Es una disciplina espiritual afín a la meditación bíblica. Consiste en apartar tiempo diario para estar quietos delante de Dios, para estar en Su presencia por completo en el momento presente.  No es vaciar nuestras mentes, sino más bien llenar nuestras mentes con pensamientos de Dios y Su palabra.  Y no es, por cierto, una de esas extrañas prácticas de la nueva era.

Es una práctica basada en la ciencia que nos ayuda a desconectarnos de pensamientos, memorias y reacciones automáticas e insalubres para estar simplemente en la presencia de Dios. Es tanto una disciplina devocional como una manera de vivir plenamente cada momento.

En los últimos tres años centenares de estudios fueron publicados demostrando los beneficios de la conciencia plena y presente.  Los siguientes son algunos de los beneficios principales de esta disciplina:

  •      Mejoramiento de la memoria
  •      Menos ansiedad y depresión
  •      Un corazón más saludable
  •      Mayor habilidad para lidiar con el estrés
  •      Mejora las relaciones
  •      Produce menos reactividad
  •      Mejoramiento integral del bienestar general

Una herramienta científicamente probada se llama Cuestionario de Cinco Facetas de la Conciencia Plena basado en las cinco habilidades que describo más adelante.  

Usted puede tomar este inventario en inglés haciendo clic en el siguiente vinculo http://awakemind.org/quiz.php   para evaluar cuán bien practica estas habilidades.

Si quiere leer más sobre cómo desarrollarlas, le recomiendo el libro, “En este momento: Cinco pasos para trascender el estrés usando conciencia plena y neurociencia” de Kirk Strosahl y Patricia Robinson.

Los autores explican las habilidades en detalle:

Habilidad 1: Observar. En esta habilidad usted aprender a notar lo que está pasando dentro de usted y su entorno inmediato, como si estuviera usando el zoom de los lentes de una cámara.

Habilidad 2: Describir. En esta habilidad usted usa sus palabras para verbalizar lo que está observando. Esto involucra aprender a etiquetar sus emociones y describir sensaciones corporales.

Habilidad 3: Desconectarse. En esta habilidad, usted aprende a mantener separadas de su alma sus comparaciones, predicciones, y evaluaciones insalubres sobre su vida, de la misma manera en que la comida no se pega en una sartén de Teflón.

Habilidad 4: Amarse a uno mismo. Amarse a uno mismo no significa volverse un egocéntrico.  Más bien nos permite practicar lo que Jesús nos enseñó cuando dijo que amaramos a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Esto significa que hemos aprendido a amarnos a nosotros mismos como somos, en lugar de basar nuestra perspectiva en la aprobación de los demás o nuestro propio desempeño.

Habilidad 5: Actuar con conciencia plena. Esta habilidad significa que aprendemos a ser más conscientes de lo que hacemos conforme lo hacemos.  Aprendemos a estar presentes en el momento en lugar de estar en piloto automático o tratando de tener un “mejor” momento.

Desarrollar estas habilidades ayuda a los líderes a estar completamente presentes para aquellos que lideran y de cuyo cuidado son responsables.

Más presente esta un líder, más efectivo será su liderazgo.

¿Qué beneficios ha descubierto o aprendido en este artículo sobre lo que produce la conciencia plena?

Si desea aprender a practicar esta disciplina para ser mejor persona y líder escribanos a info@juancarlosflores.coach y pida una cita de coaching sin compromiso.

M.A., Juan Carlos Flores Zúñiga (CPLC,ACC, CSF)

COACHING EN TRANSICIONES

viernes, 10 de junio de 2022

Cómo mantener una rendición de cuentas eficaz

A fines de los noventa del siglo pasado cuando llevaba un curso de posgrado en mercadeo en Guadalajara, México, me enfrente con un principio medular para mi desarrollo personal y profesional: la rendición de cuentas diaria, en inglés “accountability”.

El principio me impactó profundamente, no por su novedad, ya que la humanidad viene hablando y estudiando sobre el compromiso con la transparencia, rendir cuentas de lo aquello de lo que somos responsables, desde 1400 D.C. cuando el término fue acuñado en el francés y más tarde incorporado al inglés.

Y, sin embargo, incorporarlo como parte de nuestros hábitos y comportamiento general sigue siendo desafiante en nuestro contexto contemporáneo.  La razón de fondo estriba en que para que adoptemos un cambio de comportamiento este debe afirmarse en nuevos hábitos diarios estructurados mediante rituales.

Como coach profesional certificado e individuo he incorporado gradualmente la práctica de rendir cuentas diariamente a un tercero a quien autorizo a hacerme preguntas sobre mi integridad y progreso. Se trata de preguntas abiertas, que son formuladas sin crítica, ni juicio, y que debo contestar con brutal honestidad.  Quien pregunta no puede brindarme retroalimentación negativa, aunque me desvíe de mis compromisos, pero al verme en un espejo mediante la interacción asumo clara responsabilidad de lo que debo mejorar.

PREGUNTAS PARA TRANSPARENCIA SEMANAL

De hecho, en todas nuestras redes de coaching grupal, como en las sesiones individuales de coaching ejecutivo tempranamente solicito que todo cliente aprender a identificar y recurrir a un compañero de transparencia periódicamente para que pueda rendir cuentas, en un entorno seguro, sobre si mismo ante un tercero que no puede juzgarle, solo repetir las preguntas que han sido establecidas previamente.

Considero sinceramente que todos podemos aprender de ésta experiencia, especialmente porque provee una guía paso a paso para mejorar integralmente. No obstante, en mi propia vida cuento con personas seguras a las que rindo cuentas semanalmente sobre distintas aspectos de mi vida personal, laboral y espiritual para ayudarme a estar en curso.

He aprendido de uno de los grandes coaches en liderazgo de nuestro tiempo, Marshall Goldsmith, una lista de 32 preguntas que aplica la persona ante la que rindo cuentas, al inicio de cada semana. Las preguntas me permiten responder con un sí o un no o un número del 1 y 10. Luego un miembro de mi equipo al llegar el viernes por la mañana me hace una serie de preguntas para recapitular sobre si he sido fiel a las metas de comportamiento a lo largo de la semana. La belleza de este proceso es que asegura la transparencia de la rendición de cuentas.

Goldsmith dice que hay una regla no negociable: no se brinda retroalimentación negativa.   Sin importar lo que la otra persona haya hecho, no se debe decir algo que induzca a que se sienta culpable. En su lugar, a todos aquellos que respondan las preguntas afirmativamente, se les debe brindar retroalimentación positiva que refuerce el éxito.

Goldsmith ofrece una guía para cualquiera que quiera crear su propio ritual de preguntas semanal:

  1. Comience con una hoja de cálculo (Excel) y escriba una serie de preguntas importantes (pueden ser más o menos de 32) sobre sus experiencias con amigos, familiares y compañeros de trabajo.
  2. Elija un compañero de transparencia en quien pueda confiar y dele a él o a ella su serie de preguntas.  
  3. Entonces cree en su hoja de Excel, siete cajas para simbolizar cada día de la semana. Toda pregunta puede ser respondida con un sí o un no, o un número de 1 a 10.  
  4. Al final de cada semana, prepare un reporte en una ficha.  

“En todos los años que llevo respondiendo preguntas,” dice Goldsmith, “Nunca he conocido todavía un día perfecto.”

La meta, no obstante, es progresar hacia las metas, en lugar de tachar de la lista las alcanzadas, y descubrir que siempre hay espacio de mejorar en todas las áreas.  

Usted también puede plantear algunas preguntas a medida de sus preocupaciones actuales.  Por ejemplo, Goldsmith comienza con seis “preguntas activas” que han sido probadas en distintas investigaciones para conducir a un nivel de satisfacción más alto en la vida.  

Note que cada pregunta comienza con “¿Hice lo mejor posible para…

  • ¿Establecer metas claras?
  • ¿Progresar hacia el logro de la meta?
  • ¿Ser feliz?
  • ¿Encontrar significado?
  • ¿Desarrollar relaciones positivas?
  • ¿Estar completamente comprometido?

COMPROMISO NO TRANSFERIBLE

Es fácil recaer en viejos patrones cuando tratamos de cambiar nuestro comportamiento.  Por lo que debemos recordar diariamente el lema de que “lo que no se mide, no avanza”.  Las preguntas diarias lo afirman personalmente en su rendición de cuentas.

Los recordatorios pueden ser hechos por un amigo, un miembro de su núcleo familiar o un colega, presencialmente, virtualmente o por vía telefónica y correo electrónico.

La redacción de las preguntas es un aspecto esencial del proceso. Si la frase de apertura constante “¿Hice lo mejor posible para …” parece innecesariamente redundante y prolija, no la edite? Continue con ella.

Lo Bueno de comenzar las preguntas con “¿Hice lo mejor posible para…” es que es muy difícil que culpemos a alguien más por nuestro propio fracaso? Solo usted puede ser responsable por “¿Hice lo mejor posible para…”

Si no fue feliz o pleno durante el día o el trabajo no salió muy bien, uno puede fácilmente señalar algún factor externo ajeno a uno mismo como la causa.

Es importante por eso comprender que la pregunta no se enfoca en cuan bien me desempeñé durante el día, sino cuanto traté – cuanto esfuerzo puse de mi parte para cumplir el objetivo.  Esto lo lleva a asumir responsabilidad personal y no transferirla a otros factores.

EL CUESTIONARIO AL FINAL DE LA SEMANA

La siguiente es una adaptación a nuestra realidad de las otras dieciséis preguntas que el coach ejecutivo Marshall Goldsmith responde semanalmente, después de las seis preguntas básicas citadas al inicio y que son recomendables para todos.  

En una escala de 1 a 10, “¿Hice lo mejor posible para:

  • ¿Aprender algo nuevo?
  • ¿Desarrollar nuevo material?
  • ¿Preservar las relaciones con todos los clientes?
  • ¿Ser agradecido por lo que usted tiene?
  • ¿Evitar comentarios odiosos o destructivos sobre otros?
  • ¿Perdonarse a si mismo y a otros por errores percibidos?
  • ¿Evitar tratar de probar que usted esta en lo correcto cuando no vale la pena?
  • ¿No desperdiciar energía en lo que usted no puede cambiar?
  • ¿Hacer ejercicio físico?
  • ¿Meditar?
  • ¿Tener una buena noche de descanso?
  • ¿Tener una dieta saludable?
  • ¿Decir o hacer algo bueno a su esposa(o)?
  • ¿Decir o hacer algo bueno a su hijo (a)?
  • ¿Decir o hacer algo bueno a su suegra (o)?
  • ¿Decir o hacer algo bueno para su yerno o nuera?

La experiencia de Goldsmith está apropiada a su realidad como coach profesional y a su contexto cultural y social, por lo que cada uno de nosotros seamos coaches, clientes o meros observadores requerimos adaptar las preguntas a nuestra situación personal y profesional.

Por ello, primeramente, tome en cuenta que su compañero (as) de rendición de cuentas (transparencia) debe ser alguien discreto, y confiable. Una persona segura que desee apoyarlo sin juzgar en ningún momento su progreso y a quien usted autorice para preguntar diariamente. 

Hasta la próxima,

Juan Carlos Flores Zúñiga, M.A., CPLC, CSO

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