martes, 7 de febrero de 2023

Mitos y realidades de la Visión

Hay muchos líderes veteranos y jóvenes que llegan al coaching en liderazgo con mucha confusión sobre lo que es una visión y su diferencia con respecto a la misión de su organización o empresa.

En mis visitas a organizaciones lucrativas o no, públicas o privadas, de habla hispana, encuentro, invariablemente, que se llama equivocadamente visión a lo que se define como misión. He conversado sobre este tema con numerosos líderes y a raíz de ello he producido series y publicado artículos para aclarar una miríada de mitos y malas interpretaciones que han surgido alrededor del concepto de visión.

En la obra “El Poder de la Visión” el investigador George Barna, identifica al menos diez de los mitos y realidades mas comunes que rodean la visión particularmente en las organizaciones no lucrativas pero que sin duda alcanza a las lucrativas.

A continuación resumimos cada uno de estos diez mitos, contrastándolo seguidamente 
con la realidad del liderazgo.

DIEZ MITOS Y REALIDADES

Mito No 1

La visión debería ser el resultado del consenso alcanzando entre los líderes claves de la organización en relación a la actividad futura de la organización. 

Realidad: 

La visión no es el resultado del consenso, sino que mas bien del proceso en el que el líder y visionario de la organización la comunica para que sea adoptada, compartida, comunicada y defendida  en consenso por los líderes claves.

Mito No 2

La visión y la misión son sinónimos.

Realidad: 

Aunque la visión se relaciona con acciones especificas, la misión consiste de los enfoques, la metodología, y el como para la acción.

Mito No 3

Algunos líderes son visionarios, otros no lo son

Realidad:

Por definición, todos los líderes son visionarios o no son líderes

Mito No 4

El propósito de la visión es estimar las realidades futuras y entonces operar efectivamente dentro de esos parámetros.

Realidad:

El propósito de la visión es crear el futuro. 

Mito No 5

La estrategia y la visión se confunden a menudo. En realidad, la visión es conceptual y la estrategia es práctica y detallada.

Realidad:

La visión es conceptual, pero también es práctica y detallada.

Mito No 6

La verdadera visión protege a la organización del riesgo.

Realidad: 

El riesgo es un fruto natural e inevitable de la visión.

Mito No  7

La mejora manera de capturar una visión para la organización es copiar la visión articulada por otro lider respetado.

Realidad:
El líder que adopta un enfoque de “yo también” al definir la visión no estará operando en la guía del poder de Dios ni demostrara capacidad para una autentico liderazgo.

Mito No  8

Si toma mucho tiempo para desarrollarse , el resultado probablemente no sea una verdadera visión.

Realidad: 

Dios disfruta mas nuestro intento por conocer Su mente que nuestra eventual habilidad para capturar conocimiento.

Mito No 9

La visión de una organización necesita ser recreada cada dos años

Realidad:

La visión casi siempre sobrevive al visionario

Mito No 10

La mejor manera de comunicar la visión es desarrollar un lema pegajoso que la gente recordara.

Realidad:
Demasiado énfasis a un lema puede ser prejudicial.

Cuando un líder busca coaching para desarrollarse el tema de la visión emergerá naturalmente así como la necesidad de ganar claridad erradicando mitos para así concentrarse en descubrir cuál es realmente su visión. Un verdadero líder nunca deja de aprender y crecer en el marco de una visión clara e inspiradora. Ayudar a los líderes a descubrir su visión hace que el coaching sea un experiencia poderosa.

Juan Carlos Flores Zúñiga (M.A., CPLC, CSF)

COACHING EN TRANSICIONES

jueves, 8 de diciembre de 2022

Progrese sin perder su alma

Cuando era niño me emocionaba ir a la estación a ver el arribo y la partida de los trenes. Vivía con mi familia en medio de dos concurridas estaciones capitalinas; una la del tren al pacífico y la otra la del tren al atlántico. 

No obstante, mi sueño desde que recuerdo era contar con un tren eléctrico. Uno de mis primeros regalos de navidad fue una enorme caja de madera con el logo de la firma alemana Marklin que contenía más de veinte metros de líneas férreas metálicas, puentes, túneles, la estación, los viajeros en pequeñas figuras de plomo coloreadas más tres locomotoras con coloridos vagones, entre otros realistas componentes. 

Era todo lo que uno podría soñar para recrear un paisaje surcado por vía férreas, en las que transitaban las locomotoras eléctricas, con sus vagones. Nada me emocionaba más que armar la compleja red cada vez que podía, especialmente en la estación navideña. Cada experiencia era una memoria que atesoraba y se repetía en mi mente con deleite con cada año que pasaba.

Más tarde mi fascinación por los medios de transporte se expandió cuando pude ir al puerto y ver los grandes buques atracar. A esta dicha se agregaron las aeronaves. Mi padre conforme crecíamos nos llevaba al aeropuerto internacional a ver despegar las aeronaves. Recuerdo vívidamente una vez que volé con mi padre en un Curtis 45 a una provincia en el atlántico para un proyecto hidroeléctrico en el que laboraba como ingeniero.

Desde mi niñez no dejo de maravillarme del conocimiento y los talentos que Dios ha puesto en el ser humano para superarse y aumentar su bienestar. No solo en transporte, sino en todos los ámbitos hemos experimentado juntos cambios favorables y maravillosos que nos permiten tener mejor calidad de vida y vivir saludablemente más años sobre esta tierra.

EL LADO OSCURO DEL PROGRESO

Pero ninguna invención, avance o descubrimiento ha transformado integralmente nuestra manera de pensar y actuar entre nosotros. Nunca antes ha sido mas ingobernable la humanidad. Con todo el progreso del que hemos sido parte, se podría suponer que estaríamos más agradecidos y felices. Pero, parece que más tenemos, más queremos, y más insatisfechos quedamos. No solo en lo material, sino también en lo emocional y mental.

Por todo protestamos, somos menos pacientes que hace diez años, y mientras no nos afecte directamente abusamos de nuestra posición para lastimar a otros que ni siquiera conocemos. Es cierto, como aprendimos en las lecciones de física, que toda acción produje una reacción, pero cuando los seres humanos llegan a posiciones de poder e influencia, revelan lo que realmente son, lo que está irresuelto en sus almas y carácter: sus inseguridades y complejos.

Sin importar las maravillas científicas y tecnológicas de hoy, el tejido moral y ética de nuestra sociedad está en una profunda decadencia, pero depende de cada uno de nosotros dejar de mirar hacia el otro lado y asumir nuestra cuota de responsabilidad moral, ética y espiritual para que este mundo tenga esperanza y cambie. El cambio, no obstante, no debe depender de lo que hagan otros, sino de nuestras decisiones diarias y los pasos para la acción a que nos comprometemos. Creo firmemente, en que menos es más. Cuando vivimos dignamente, con frugalidad, a la medida de nuestros ingresos, con expectativas realistas, y sin aceptar la presiones consumistas que impulsa la cultura, tenemos más tiempo para invertir y hacer crecer nuestra alma.

En la mayoría de las citas de coaching ejecutivo que facilito, mis clientes al principio tratan de cambiar el entorno que no controlan o hacer responsables a otros por sus decisiones. El primer y más importante descubrimiento que suelen hacer durante mis sesiones, es que cualquier cambio en su entorno debe empezar por sus propios e intencionales cambios personales.

Las circunstancias y personas difíciles a nuestro alrededor cumplen un propósito inefable: formarnos, para que aprendamos a ser firmes y valientes, para que en completa paz nuestra alma sea sensible y no calle ante la injusticia poniendo una semilla de amor en todo. Ser adulto y maduro emocional y espiritualmente comienza por el autoexamen y progresa reconociendo mi responsabilidad y las decisiones que definirán mi futuro. Puedo aprender a decir que no, sin sentirme culpable o presionado. El mundo puede tratar de influirnos, pero nunca debería definirnos como seres integrales.

Juan Carlos Flores Zúñiga, MA, CPLC, CSF

COACHING EN TRANSICIONES

domingo, 20 de noviembre de 2022

El cambio siempre empieza por uno mismo

Conduzco tras un agotador día en el trabajo, cuando quedo atrapado en la hora pico a menos de un metro del auto delante mío. Al rato aburrido de esperar trato de leer las calcomanías pegadas en el parachoques del auto de adelante. Una calcomanía en inglés reza "Be the change you want to see in the world" que traducido al español suena como "Conviértete en el cambio que quieres ver en el mundo".

¿Cuantas veces he escuchado lo mismo? Por experiencia tengo claro que escuchar es insuficiente. También, es necesario "meditar" en el sentido hebreo del viejo testamento: rumiar el concepto muchas veces hasta que produzca conocimiento. No es un ejercicio superficial. Es sencillo como una buena teoría, pero a la vez es una verdad profunda.

Si ponemos atención, descubriremos que la mayor parte de nuestros conflictos surgen cuando anteponemos nuestros egos a las necesidades y perspectivas de los demás. Es necesario tener empatía para aprender y crecer, pero ello no implica adaptarnos a todo lo que los demás dicen, aunque si seamos intencionalmente humildes para reconocer nuestras limitaciones humanas.

Sin humildad es imposible aprender las sencillas y profundas verdades de la existencia. Pero como hago rimar la humildad con ejercer un autoliderazgo (360 grados) con reflexionar sobre mi mismo, mis responsabilidades, perspectivas, paradigmas, valores y creencias. No hay incompatibilidad alguna.
De hecho autoevaluarnos es un acto de humildad, de reconocimiento de nuestra falibilidad y finitud física y mental. 

"Cambia de actitud y el mundo cambiara". Absolutamente cierto. La mejor prueba es que cuando se interroga a los divorciados sobre la causa del mismo culpan en mas de un 50% de los casos a la pareja que tenían. 

Cuando alguien sale bien en un examen se congratula por lo general a si mismo, cuando fracasa culpa a otros, entre ellos a su profesor. La necesidad de control que intenta compensar tantos complejos y rechazos, nos hace perder la perspectiva, nos impide cambiar nuestra actitud.

EL MAYOR OBSTÁCULO SIEMPRE ES UNO

Hay factores ambientales innegables que afectan, obstaculizan y hasta anulan nuestro liderazgo, pero el mayor obstáculo no esta fuera de nosotros. Cuando nos examinamos aprendemos a vivir sin la negación, a aceptar los hechos, a crecer y soñar de nuevo sobre un alma mas sana y balanceada. Si tu y yo cambiamos nuestra actitud, las cosas empezaran a cambiar, te lo aseguro.

La alternativa no te va a agradar. Puedes seguir dando tumbos y como una cerámica mal moldeada, que terminara siendo quebrada para volver al taller del alfarero. Prefiero ser esculpido y pulido que quebrado una y otra vez. Cuando no me rindo a la evidencia del autoexamen, periódicamente, sello mi destino, me condeno solo a vivir en la mediocridad y al orgullo. En fin, una formula fatal.

Esta bien. Te entiendo perfectamente. No sabes en quien confiar y temes que al mostrarte vulnerable te falten al respeto, especialmente porque no sabes cuantos "fariseos" hay en tu círculo privado y público.  Te propongo algo sencillo y seguro, seas o no creyente, empieza a escribir en un diario lo bueno y malo que te pasa cada día a la luz de los nueve frutos del Espíritu de que habla la carta a los Gálatas 5:22:  amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio. 

La idea después de todo es el autoexamen y aunque te puedas sentir a veces "cuatro grados bajo perro" el plan divino y sobrenatural es que te levantes y crezcas. Solo lo puedes hacer si escribes honestamente, constante y periódicamente, sobre tus días evaluando en que eventos o hechos has mostrado alguno de los frutos o no y por qué.

Te puedes levantar hasta setenta veces siete, pero volverás a caer irremediablemente si no aprendes de tu jornada. Escribir sobre ella con completa honestidad te permitirá reflexionar, pedir perdón, restituir y convertirte cada vez mas en la persona que Dios te destino a ser.

Hasta la próxima

M.A. Juan Carlos Flores Zúñiga, CPLC, BSc, CSF
COACHING EN TRANSICIONES

lunes, 19 de septiembre de 2022

El mundo es ancho y ajeno pero la vida es breve

"Váyanse a otra parte, el mundo es ancho" declara justificándose un codicioso hacendado que expulsa a una comuna indígena andina de sus tierras en la novela del peruano Ciro Alegría obligándolos a buscar un nueva vida, pero en la jornada descubren que además de ancho "el mundo es ajeno".  

La historia es dramática con visos de tragedia en la narrativa de Alegría.  Pero, debemos agregar que la vida en esta tierra también es extremadamente breve. Se nos permite vivir en promedio 80 años, en el caso de las generaciones nacidas después del 2000 se estima que podrán llegar en promedio a los 100 años. 

Es un mundo ancho, pero extraño o ajeno cuando no podemos encajar, cuando no encontramos como los personajes del novelista peruano una comunidad a la que pertenecer, un propósito por el cual vivir temporalmente sobre esta tierra.

Los primeros quince años los pasamos en la niñez y la adolescencia. Veinte años de nuestra vida entera los pasamos durmiendo en cama. Por cierto, los últimos diez debido a limitaciones físicas. Eso nos deja con alrededor de treinta años para vivir como adultos y contribuir plenamente desde nos encontramos.


De esas tres décadas restantes cerca de la mitad se invierten en comer, y hacer tareas rutinarias como pagar los servicios públicos e impuestos. Entonces, nos restan solo 15 años realmente efectivos, pero si aceptamos las estadísticas de que la persona promedio pasa siete años frente a una pantalla de televisión a diferencia de la población de siglos anteriores nos quedan realmente entre siete y ocho años.


La vida es definitivamente breve aunque el mundo parezca inmenso, pero resulta ajeno si no consideramos que disponemos realmente solo de ocho años para vivir y servir productivamente. ¿Cómo vamos a vivir y servir? ¿Cuál es nuestro plan? ¿Cómo podemos aprovechar el tiempo? En la práctica no hay mucho espacio neutral o gris para elegir.


Escucho a mucha gente, incluidos clientes en mi práctica como coach, lamentarse de la falta de tiempo para prácticamente todo en esta breve vida en contraste con la inmensidad de este ajeno mundo. Sin embargo, nuestra respuesta no parece muy sabia ya que, en un vano intento por controlar el tiempo, adoptamos toda clase de sistemas para administrarlo con la esperanza de que rinda más.


ADMINISTRACIÓN, NO CONTROL


Ni usted ni yo podemos controlar el bien más escaso sobre la tierra: el tiempo, y por supuesto, no podemos alargar mucho nuestra vida. Lo que si podemos hacer es determinar cómo vamos a invertir diariamente el tiempo disponible en nuestra corta vida. 


Ayuda por supuesto descubrir nuestro propósito en esta vida (la respuesta a la pregunta ¿para qué existimos?) pero al final del día son nuestras decisiones las que determinarán si aprovechamos o desperdiciamos nuestro tiempo sobre esta tierra.


No olvide que cada vez que dejamos de elegir, ya hemos elegido uno u otro plan. La indiferencia y la falta de propósito produce solo una vida sin sentido, profundamente vacía, y un altamente ineficiente uso del tiempo. No obstante, el compromiso con un plan y la pasión para ejecutarlo es lo que distinguen la vida de unos sobre la de otros y esto por supuesto afecta dramáticamente como aprovechamos el tiempo o no.


En mis actividades diarias como coach en liderazgo y consultor tengo mucho que incluir en mi agenda, pero con los años decidí ser contraintuitivo dando las primicias de mi tiempo en la mañana al estudio y la meditación mediante una práctica espiritual milenaria llamada “Oficina Diaria“. Invierto cerca de quince minutos cada mañana, de lunes a domingo, para esta disciplina que es tanto mental como espiritual. A primera vista no parece mucho tiempo, pero me ayuda a priorizar y poner en manos de Dios todo el tiempo del que dispongo. He descubierto con los años que el tiempo me rinde mucho mas así.


No obstante, el pensador Henry Thoreau advertía que, “Uno no puede matar el tiempo sin herir la eternidad.” Lo que hacemos cuenta para bien o para mal, e impacta nuestra eternidad. “El que no tiene visión de la eternidad,” escribió el filósofo Thomas Carlyle, “nunca podrá manejar el tiempo.”


Sea o no creyente, dedicar una pequeña porción de cada día a mostrar gratitud por el regalo del tiempo establece una disciplina indispensable para sacar mejor provecho de la vida. Lo que he ganado con esto es que hago menos, pero lo que hago es más relevante y productivo. Un primer paso indispensable para aprovechar el tiempo es postergar lo urgente en favor de lo importante, es decir aquello que es más grande que nosotros y que agrega valor interno a nuestro ser y hacer.


En conclusión, la ruta más productiva es emplear el tiempo real disponible sobre esta tierra para vivir y contribuir plenamente tomando decisiones meditadas y comprometiéndome con ellas. Esto es aprovechar el tiempo, priorizar lo importante y eterno, y vivir conforme al propósito para que el fuimos creados. 


Si queremos que nuestras vidas dejen huella positivamente, la negación o el escapismo no son una opción una vez que hemos abierto los ojos reconociendo con humildad nuestro paso temporal sobre este ancho y ajeno planeta.


Juan Carlos Flores Zúñiga, M.A., BSc., CPLC, CSO

COACHING EN TRANSICIONES

sábado, 10 de septiembre de 2022

Tres Pasos para Cambios Duraderos

Considere, por un momento, como le fue la última vez que trató de cambiar algo importante en su vida, trabajo u organización.   Como muchos líderes, antes de usted, se encontraba embarazado de una idea nueva y convencido de que iba a ser la santa solución para todos sus problemas.

Si la idea se hubiera concretado produciendo el cambio esperado, usted tal vez hubiera sido considerado un Salvador o el héroe del momento. Su vida y la de aquellos que le rodeaban cambiaría para bien y todo progresaría a partir de entonces.

Tal vez usted sea un líder atípico y todo le sale tal y como lo planea, pero si usted es como la mayoría de nosotros lleva a cuestas su propia cuota de fracasos que le han golpeado en su jornada.

Es un hecho incontrovertible, en el liderazgo saludable y efectivo, que, si sus esfuerzos por realizar un cambio no lo acercan al cumplimiento de la visión de su organización, usted sencillamente estará perdiendo el tiempo suyo y el de los demás porque lo más probable es que lo que introduzca fuera de la visión sea anulado, a posteriori, por otro liderazgo.

A casi nadie le gusta ser mediocre en materia de visión, misión y objetivos personales u organizacionales. No obstante, lo bueno es enemigo de lo grande.

Hay excelentes recursos a su alcance hoy en día para manejar el proceso del cambio y obtener excelentes resultados. Están, por ejemplo, los ocho pasos de John Kotter o el modelo de cambio de John Maxwell.

Pero, en lugar de embarcarse en una síntesis puntual de los procesos aportados por esos autores, que usted puede explorar por sí mismo, prefiero compartirle tres pasos básicos que con carácter preventivo le servirán para evaluar cualquier idea nueva, su conveniencia para su organización, así como determinar el efecto que puede tener sobre su visión, misión, objetivos y valores.

PRIMER PASO:  Haga un Análisis FODA

Cuando usted o miembros de su equipo de trabajo o liderazgo proponga una nueva idea, sométala a un análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas) antes de presentarla ante una audiencia mayor.

Esta es una gran herramienta para ayudarlo a usted y a su equipo a sopesar la idea sistemáticamente y discernir más ampliamente sus potenciales impactos teniendo en mente, durante el proceso, el ADN de su organización, es decir su visión, misión, objetivos y valores.

Cuando usted somete toda idea nueva al análisis FODA, tanto usted como su equipo aprenderán a actuar proactivamente y con disciplina en el diseño de iniciativas centradas en las fortalezas y oportunidades que presenta la nueva idea en lugar de reaccionar antes las debilidades y amenazas internas o externas.ç

PASO DOS: Haga una lista de conversaciones necesarias

Si una vez concluido el proceso de análisis FODA, usted todavía se siente firmemente convencido de los beneficios que esta idea traerá a su organización, el siguiente paso es hacer una lista de las personas con las que necesita tener una conversación para que la nueva idea cale.

Liste los miembros de los equipos y áreas claves, así como de los decisores y personas en posición de autoridad.  Cuando se quiere introducir cualquier tipo de cambio es importante considerar, también a las personas que tienen influencia – ya sea esta formal o no — dado que estas juegan un papel crucial en el éxito de la implantación de la idea.

Asimismo, considere a quienes serán directamente afectados por esta iniciativa de cambio, y cómo se verán impactados.

PASO TRES: Auditoría en Equipo de la Idea

Una vez que complete la lista, agende tiempo para tener una conversación con cada área, equipo y personas de influencia que ha identificado que tienen una relación directa o indirecta con la nueva idea.

Cuando se reúna con cada equipo o persona, el enfoque de la reunión debe ser colaborar con la idea y conocer sus pensamientos realizando un análisis FODA juntos.  En lugar de compartir el análisis FODA del primer paso, haga uno nuevo junto con cada persona clave. Ayúdelos a responder cada cuadrante del FODA considerando a fondo como la idea afectará a su respectivo equipo.

Una vez que complete el paso tres, y tenga seguridad de que seguir adelante con esta idea es lo mejor para su organización, termine este proceso de tres pasos escribiendo sus siguientes acciones para esta semana, el próximo mes, trimestre, semestre o un año a partir de ahora.

TRES ESCENARIOS FINALES

Todo cambio que trate de implantar enfrentará alternativamente uno de los siguientes destinos:

1)   Nunca despegará del suelo porque será visto como un virus o materia extraña y en consecuencia será rechazado.

2)   El cambio será introducido, pero debido a que no se ajusta a su visión, misión, objetivos y valores, conducirá inevitablemente a cambiar nuevamente las cosas más adelante.

3)   El cambio lo acercará a la visión de su organización porque usted comenzó ejercitándose en el discernimiento con base en los tres pasos sugeridos para introducir el cambio.

Los pasos sugeridos para discernir como proceso la conveniencia o no de introducir un cambio son importantes por tres razones principales. Primero que todo, son maneras prácticas de evaluar nuevas ideas que cambiarán su organización. Segundo, proveen un proceso intencional y disciplinado para evaluar en qué medida esas nuevas ideas funcionarán en su organización. Y tercero, con este enfoque se asegurará de filtrar toda nueva idea respetando la visión, misión, objetivos y valores de su organización.

Hasta la próxima

MA. Juan Carlos Flores Zúñiga, CPLC, CSF

COACHING EN TRANSICIONES

domingo, 21 de agosto de 2022

CUMPLA PROMESAS, ROMPIENDO PATRONES

La mayoría formulamos compromisos bien intencionados al comienzo de cada año y confiamos en cumplirlos al finalizar este. Sin embargo, conforme avanzamos nos damos cuenta del patente incumplimiento de nuestras promesas y buenas intenciones.

Las estadísticas demuestran que al cierre de cada año la mayoría de las personas repetimos más de un 90% de las mismas promesas incumplidas que, paradójicamente, sabemos que volveremos a incumplir en el siguiente período. Esto produce una enojosa frustración y debilita la autoestima.

Es un hecho comprobado que las buenas intenciones no bastan para cambiar hábitos, romper el estancamiento o las barreras que impiden nuestro crecimiento personal y corporativo.

¿Por qué lideres y seguidores continuamente nos golpeamos con la misma piedra repitiendo años tras año las mismas resoluciones incumplidas?

El liderazgo no es una posición o resultado de algún caprichoso juego de poder.

Es cierto que hay personas que llegan a ocupar posiciones de autoridad por nepotismo, amiguismo o corrupción, pero cuando nos enfocamos hacia abajo, nuestra visión se empobrece y hace corta.

Ser líder es una responsabilidad que se asume al comprender la influencia que positivamente ejercemos sobre las personas con las que nos relacionamos.

CON LA MISMA PIEDRA

La evidencia científica demuestra una y otra vez que, como seres de costumbres, nuestros hábitos empiezan como comportamientos intencionales y conscientes y terminan volviéndose inconscientes y automáticos. Por ejemplo, si hemos sido heridos y ¿Quién no?, es normal que tengamos complejos, o nos sintamos paralizados por recuerdos dolorosos o traumáticos del pasado. Por lo que, también es muy probable que a estos hábitos se vuelvan reforzamientos continuos que bloquean nuestros esfuerzos por cambiar.

Aceptemos un hecho, si no cambiamos nuestros malos hábitos, comportamientos errados y actitudes nocivas nuestro liderazgo sufrirá, pero más aun el sentido o propósito de nuestra existencia terrenal será frustrado una y otra vez.

Tenemos una naturaleza imperfecta y hacemos cosas imperfectas a nivel de pensamiento, emociones y voluntad. Si tenemos la humildad necesaria como lideres debemos aceptar que el continuo autoexamen y las acciones correctivas que sugieren los resultados de esa evaluación son requisitos indispensables para ser efectivos.

Por años ya se ha dejado claro que ante la información o evidencia de que algo no está bien o hace daño las personas reaccionan predeciblemente. Así si a un grupo de adictos al tabaco se les declara con evidencia que el tabaco es nocivo para la salud, la reacción lucirá como sigue:

  • 10% de las personas dirán que no les importa
  • 10% harán enmiendas para cambiar
  • 80% cambiara solo si reciben apoyo relacional

Esto es impactante no importa cuantas veces lo revise en mis notas como líder. Verán la mayoría de nosotros estamos en ese 80% se trata de que luchemos contra un vicio, adicción, mal hábito, herida, complejo o atadura del alma.

DONDE ENCONTRAR LA FUERZA PARA ROMPER PATRONES

Casi nadie puede ser motivado externamente a cambiar por alguien más si internamente carece de motivación para hacerlo. Uno de los fracasos más rotundos de los cursos motivacionales es su beneficio infinitesimal.

Para cambiar siendo parte del 80% apuntamos que se requiere de apoyo auténtico y continuidad. No basta con una charla de motivación o compra un “Best-seller” de autoayuda para cambiar.

¿Cómo entonces podemos estar firmes ante los desafíos que la vida presenta si internamente no estamos firmes, motivados, para defender con convicción nuestros valores y creencias?

Una pequeña porción de la gente, 10%, no necesita apoyo externo para dar pasos, lo que requiere es estar expuesto a la verdad. Pero la mayoría 80% requiere relaciones auténticas con otras personas que merezcan su confianza sobre el tiempo para dar pasos que les permitan vivir en la verdad y con esperanza.

Pero ¿Dónde encontramos esas personas que dinamizan nuestro cambio personal como apoyo o inspiración? Solamente en comunidad. Debemos ser intencionales, no obstante, en el desarrollo de amistades auténticas.

Sabemos que hay un pequeño porcentaje de personas que vive a su medida y conveniencia, y no creen necesitar comunidad, ni relaciones con otras personas.

Sin embargo, la mayoría, encuentra soporte y respuesta a muchas de sus preguntas cruciales en comunidad con otras personas y crece solo a través de relaciones significativas sobre el tiempo.

Pertenecer para madurar es posible buscando intencionalmente tener comunidad con otras personas que comparten con transparencia sus éxitos y fracasos 

Podemos crecer cada vez más pese a nuestras imperfecciones cuando compartimos en el mismo plano, con sobriedad, con otra gente imperfecta, pero auténtica nuestra jornada. Esta no solo es la decisión más cuerda que puede tomar, sino una basada en el respeto y amor por su prójimo.  La gente que sabe amar bien a los demás, tampoco puede compartir las luces y sombras de su propia existencia. No obstante, no es posible amar bien a los demás sino sabemos amarnos bien a nosotros mismos.

LA RUTA DEL CAMBIO

Nadie puede creerse lo suficientemente firme como para que no pueda caer. Lo vemos en el mundo corporativo, gobiernos, en las iglesias, organizaciones no lucrativas y familias. Reconozcamos que todos necesitamos ayuda, pero debemos hacer cuatro cosas:

1. Autoexaminarnos

2. Pedir a otros que con total seguridad nos critiquen constructivamente

3. Pedir ayuda relacional para la jornada de cambio

4. Periódicamente mantener un control de transparencia con un mentor

La integridad del líder empieza con el autoexamen, continua con una decisión de comenzar el cambio, pero nunca se alcanza sin un grupo de iguales que apoye el proceso con ánimo resuelto, amistad y espiritualidad.

No hacerlo es condenar al fracaso nuestra misión y desperdiciar todo lo que Dios ha puesto a nuestro alcance para cumplir Sus propósitos en esta tierra y autoliderarnos para para mejorar continuamente.

Juan Carlos Flores Zúñiga, MA, CPLC, ACC

COACHING EN TRANSICIONES

viernes, 12 de agosto de 2022

Sin relaciones no podemos crecer y madurar

Todo ser humano necesita pertenecer y creer. Tal vez nuestras elecciones puedan parecer disparatadas o filosofías extrañas a otros, pero hablan inexorablemente de nuestra innegable necesidad de tener comunidad con otros y participar de un sistema de creencias. 

Desde la biología nuestro diseño marca la interdependencia con otros seres vivos, y la imposibilidad de vivir, protegerse y sobrevivir si caminamos solos o por cuenta propia. No es muy diferente en la dimensión del alma, que los griegos llamaban "psique". Nuestra funcionalidad social, emocional e intelectual depende del grado de interacción constructiva con otros seres humanos.

Pero convivir no es fácil. Implica riesgos que no todos están dispuestos a tomar.  Sin embargo, la opción es más negativa que positiva.  Pero, ¿Cómo aprendemos a establecer relaciones positivas y productivas con los demás?

Algo que he aprendido con los años es a respetar las necesidades espirituales y emocionales de quienes me rodean, sean ateos, cristianos, agnósticos o de otras doctrinas confesionales.

Conforme pasan los años, mi interacción constante con miles de líderes en la consultoría y el coaching me ha demostrado que hemos sido diseñados desde el ADN para relacionarnos de manera significativa unos con otros, y llenar un vacío en nuestro interior que tiene forma divina. 

Unas veces por malas experiencias, otras por heridas y resentimientos, y a menudo por ignorancia no emprendemos el humilde camino de aprender sobre el origen de nuestras necesidad interior y como satisfacerla saludablemente mediante inversiones importantes de tiempo, energía e intencionalidad en nuestras relaciones íntimos, cercanas y públicas.  

Esto no se limita a la dimensión secular donde la espiritualidad es tratada con negligencia, ignorando que ésta es una dimensión humana distinguible que también debe desarrollarse. No resulta extraño, entonces, que cuando viajo y comparto con creyentes y no creyentes, encuentro algo en común: Dios es el factor diferenciador en sus respectivas búsquedas. Se le niegue o se le acepte, El siempre aflora en todas nuestras búsquedas.


JUGANDO A SEMIDIOSES

Estoy anonadado por la fragilidad de nuestra existencia, la necedad de nuestros actos y nuestra contradictoria superioridad ante un ser superior, creador. No somos mas que partículas en el universo existente, sin embargo actuamos con arrogancia como si el conocimiento humano o espiritual de la índole que sea nos posicionara como "dioses".

Casi todas las personas que encuentro son frágiles, emocional y espiritualmente, aunque se cubran con caretas de éxito y poder humano. Todos sabemos de nuestra vulnerabilidad, pero intentamos cubrirlo como si nos diera vergüenza. Pero, igual nos resistimos con frecuencia a establecer intencionalmente relaciones multidimensionales (física, espiritual, intelectual, emocional) porque demandan recursos que creemos escasos.

Mi convicción, sin embargo, es que todos podemos transitar esta vida temporal de dos maneras principales: con propósito reconociendo nuestra fragilidad y abrazando el único amor que es incondicional y eterno: el que Dios brinda a quienes lo aceptan como Señor y Salvador de sus vidas, o podemos resistir con escepticismo y autosuficiencia una explicación sobrenatural para nuestra existencia y propósito viviendo solo para nuestra satisfacción egoísta.

La primera ruta garantiza el desarrollo de relaciones significativas a lo largo de la vida que enriquecen nuestras capacidades, competencias y vida interior. La segunda en cambio, deviene en egoísmo, irracionalidad, problemas serios de temperamento, amargura y vacío.

Hay muchas filosofías que ofrecen alternativas para vivir, pero casi todas reconocen que sin descubrir nuestro propósito y pertenecer a una comunidad con base en un sistema de creencias que nos trasciendan física y espiritualmente el control sobre nuestra vida y destino será siempre frágil y problemático. 

Ninguna creencia humanista y materialista puede suplir lo que mi relación con Dios me puede dar. Y la forma en que aprendo más efectivamente a conocer a Dios y reflejarlo es través de mis relaciones con otros significativos. Al fin y al cabo, tanto ellos como nosotros somos creación suya y eso nos sensibiliza sobre el valor de la vida y las personas en sociedad. 

Sin relaciones humanos establecidas y desarrolladas intencionalmente con intencionalidad y humildad ninguna filosofía humana puede mostrar la plenitud de Dios dentro de un cuerpo humano como lo hace Cristo. Amar a Dios, me lleva a amarme a mi mismo, y entonces a amar a los demás como fruto multiplicador.

Juan Carlos Flores Zúñiga

COACHING EN TRANSICIONES

Soledad en el liderazgo

El lunes es el día en que los líderes experimentan más ataques. Tanto en el ámbito secular como en el espiritual miles de líderes alrededor ...