Con más de 500 años de historia, la Editorial de la Universidad Oxford en Inglaterra, ocupa a sus lexicógrafos en la tarea de analizar el idioma inglés para resumir palabras y expresiones que han reflejado nuestro mundo durante los últimos 12 meses.
La palabra para finales del 2024 según la prestigiosa institución
es “Brain rot” que se traduce libremente como “podredumbre cerebral” El término
no es nuevo.
El escritor, poeta y filósofo estadounidense Henry David Thoreau lo utilizó por primera vez en su ensayo de 1854 “Walden: la vida en los bosques” para referirse a la devaluación de las ideas complejas en favor de las simples.
Sin embargo, hoy en día, “podredumbre cerebral” tiene todo que ver con las pantallas electrónicas de nuestros medios audiovisuales e interactivos portables o no.
Según Oxford, la podredumbre cerebral es el “deterioro del estado mental
o intelectual de una persona… como resultado del consumo excesivo de material
(ahora en particular contenido en línea) considerado trivial o poco
desafiante”.
La Palabra del Año no es un premio de la Editorial de la
Universidad de Oxford. Según su sitio web, ésta se elige de una lista
corta de seis palabras que “reflejan los estados de ánimo y las conversaciones
que han ayudado a dar forma al último año”. La palabra final se selecciona después
de las aportaciones de los expertos, así como del público.
Hacer un seguimiento de la Palabra del Año es una forma
fascinante de marcar la historia occidental reciente. A principios del 2000, el proceso era más prescriptivo que descriptivo. Palabras ganadoras como
“carbono neutral” y “huella de carbono” marcaban los “estados de ánimo y
conversaciones” principales de los expertos más que de la sociedad en general.
Sin embargo, unos años más tarde, “vacaciones en casa” y “crisis crediticia”
señalaron las preocupaciones de quienes estaban en una era de incertidumbre financiera.
En la década de 2010, cuando los teléfonos inteligentes
estaban en manos de la mayoría de las personas, las palabras del año y las que quedaron en segundo lugar reflejaban un mundo que se derrumbaba en las pantallas. Las palabras seleccionadas iban desde las más benignas “tweet”,
“hashtag” y “selfie” hasta las más serias como “maratón de relojes”,
“doomscrolling” (el acto de pasar una cantidad excesiva de tiempo leyendo
grandes cantidades de noticias negativas en línea), “nomofobia” (el miedo a
estar sin un teléfono celular) y “parasocial” (una sensación unilateral y no
recíproca de intimidad que siente un usuario, seguidor o fan).
PALABRAS QUE NOS DEFINEN
Si “podredumbre cerebral” es la palabra que mejor define
nuestro momento actual, es como conclusión de un proceso que comenzó hace mucho
tiempo. Navegar por las redes sociales ha desconectado a una generación de la
realidad y de los demás, lo que contribuye a la falla de la función cognitiva en muchas personas.
Es el fruto de la forma dominante en que las personas trabajan, se
relacionan e incluso se relajan supuestamente con estos.
Sin embargo, lejos de ser relajantes, los estudios muestran que nuestro desplazamiento sin fin por los aparatos y servicios digitales nos ha dejado más deprimidos, más estresados, más ansiosos y adictos a algo que está destruyendo lentamente nuestra salud.
Como líderes que queremos ser saludables y productivos,
seguramente hemos escuchado sobre la necesidad de descansar de las redes
sociales, o tal vez ya adoptamos la frase “ayuno medial” durante el cual nos desconectamos
por completo de todos los medios portables o no de comunicación digital para
tomar una suerte de Sabbat de 24 horas aislados del mundo.
Seamos francos, el mundo no se va a detener porque tomemos
un día entero sin alimentarnos de los vanos contenidos de los medios, de los que
por cierto no tenemos ningún control.
No obstante, desde el principio en la Biblia Dios instruyó a
su pueblo a descansar un día completo de cada semana. De hecho, cuando Moisés baja del monte Sinaí
con los diez mandamientos, el más largo de ellos correspondía a la obligatoriedad
del día de reposo o Sabbat. Desde el principio el plan de Dios ha sido que
seamos intencionales sobre el descanso para no dejar pudrir nuestros cerebros,
entre otras cosas.
En los veinte años que llevo al frente de la Fundación LiderInnova y una década previa como pastor de varones y recuperación, siempre he solicitado a los miembros colaboradores y equipos exhaustos tras eventos de entrenamiento de mucho trajín, que no “descansaran” frente al televisor o la pantalla de su ordenador o teléfono móvil.
Si hubiera habido una “palabra del
año” a fines de la década de 1990, la palabra podría haber sido “descansar”. El
desplazamiento sin fin del presente es una falsificación aún peor del descanso, porque
agrega un nivel de “TAPA” (acróstico que significa “temor a perderse algo”).
Una mejor manera de descansar es leer. Por ejemplo, los
Salmos son una excelente opción para leer y descansar. El error es pensar que
sólo podemos descansar si apagamos nuestra mente. En cambio, incluso nuestro
“tiempo libre” puede destinarse a glorificar a Dios y cuidar de los cuerpos que
Él nos dio.
Un relato bíblico de buen descanso es el de Elías después de
la batalla épica del Monte Carmelo. De hecho, a menudo es después de una gran
“victoria” que somos más vulnerables. Amenazado por Jezabel, Elías corrió al
desierto para escapar, enfurruñado y desesperado. Dios envió un ángel que, en
lugar de regañar y corregir a Elías, lo alimentó y le dijo que tomara una
siesta. Después de repetidas comidas y siestas, el ángel envió a Elías a
encontrarse con Dios.
Por supuesto, Jesucristo también descansó tomándose tiempo
en soledad e incluso para llorar. El descanso es tan importante, de hecho, que
Dios lo incorporó a la realidad, ¡reservándole un día entero para ello!
En una cultura de “podredumbre cerebral”, descansar bien siendo líder es
profundamente contracultural. Decidir “pensar en cosas buenas” es
revolucionario. Maravillarse tranquilamente ante la belleza de la creación es
incluso extraño. Pero cualquiera de estas cosas será mejor que la “pudrición
cerebral”.
Juan Carlos Flores Zúñiga, M.A., CPLC, CSF


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